miércoles, 24 de abril de 2013

Un útero para gobernarlos a todos.

En las últimas semanas hemos venido asistiendo al despropósito más grande de los últimos tiempos: los hombres que creyeron ser mujeres. Esto, que parece ser el título de una película de Almodóvar, se convierte en realidad cuando Gallardón decide comenzar a decidir por nosotras, como ya lo hizo la derecha en tiempos pasados. Comenzaron con la sanidad, la educación, el IVA, las pensiones, la dependencia, y ya nos tocaba a nosotras, llegaba el momento en que Gallardón, cual perro valiente que sale corriendo tras un niño que apenas ha comenzado andar, anuncia que el riesgo de salud para la madre, ya no será un "pretexto para abortar". 

La caverna mediática acto seguido se envalentona y le da la razón, también lo hacen los colectivos "PRO-VIDA", militantes del Partido Popular, y asociaciones del tipo Manos Limpias, que de tener las manos limpias por cierto, tienen bien poco. 

Este afán de Gallardón por preocuparse por fetos que aun no existen, debería emplearlo en preocuparse por las miles de familias que en España se están quedando sin casa y no tienen qué darle de comer a sus hijos. Si toda esa preocupación la invirtiese en los 44 millones de españoles y españolas, es muy probable que este país estuviera mejor. Algo que no comprendo es que insistan en "preocuparse" por nosotras, ¿Alguna le habéis pedido ayuda? A mí, como mujer, a quiénes en última instancia se me ocurriría acudir para nada sería al Gobierno de España. 

Las mujeres sabemos lo que cuesta alcanzar un reto, emprender un camino, conseguir un derecho. Y porque sabemos lo que cuesta, en este momento nos negamos a que de nuevo sean los hombres quienes pretendan imponernos su creencia. Ni un obispo, ni un cura, ni un ministro, ni cualquier hombre que pise la faz de la tierra tiene derecho a decirle a una mujer qué debe hacer, qué decisión debe tomar o con quién se debe acostar. 

El hecho de abortar en sí ya supone una verdadera tragedia, y el mismo hecho de legalizar el aborto no implica que estos vayan a aumentar, sino que quienes decidan hacerlo, tengan las mismas oportunidades independientemente de su nivel económico. Hasta la legalización del aborto y la inclusión de algunos supuestos en la ley de interrupción voluntaria del embarazo ocurría lo siguiente:

-Las mujeres con alto poder adquisitivo cogían un  avión y se dirigían a Londres a abortar. De allí venían como "nuevas", con una "carga" menos, sin problemas.
-Las mujeres que no tenían dinero ni para comer, tenían dos opciones: O bien ser madres sin querer serlo, o bien abortar en condiciones infrahumanas arriesgando su vida, y en muchas ocasiones perdiéndola.

Esa era la diferencia, y radicaba en el poder económico. Gallardón pretende lo mismo, como dice mi compañera Pilar Hernández  (@PatriciaHdezGut ) "las mujeres que él conoce se subirán al avión" mientras "El otro grupo de mujeres, a las que ni Gallardón ni Rouco conocen (ni quieren conocer), volverán a jugarse la vida y la cárcel, como si fueran criminales, en clínicas clandestinas."

Hay hombres que jamás podrán ponerse en la situación de una mujer, sin enfrentarse a lo que a diario nosotras nos enfrentamos, al hecho de que alguien de su mismo sexo nos diga o nos increpe que por no tener lo mismo que ellos no valemos igual, que no entendemos de fútbol, ni de decisiones, ni de derechos. 
Esta es la España de dos categorías que Gallardón quiere, la que quiere la Santa Sede, que de Santa tiene poco, la que quiere Rouco que de moral tiene lo que yo de fascista, y la que quiere el obispo de Alcalá de Henares, quién podrá tener de todo menos educación.

Me niego a vivir en una España de dos velocidades, pero para eso necesitamos de vosotras, las mujeres, porque somos libres, porque valemos tanto como ellos y porque tenemos sus mismas capacidades para poder decidir sobre lo que ocurre en nuestro útero, en nuestro cuerpo y en nuestra vida. No dejéis que ninguno os diga lo que tenéis que hacer. Existen colectivos de mujeres que estarán encantadas de ayudaros y escucharos, desde Mujeres Jóvenes de España, Mujeres Progresistas y por supuesto desde el PSOE y Juventudes Socialistas.

Estamos en el mismo camino que vosotras, porque somos una más de todas esas mujeres que día a día luchan por ser lo que son, libres.

Pdta: Título del post, a cargo del compañero José Ángel Vera ( @ja_vera )

Gracias.

María Núñez.

2 comentarios:

Javier Marcos dijo...

Gracias a Catalina @fejalex, he sabido de ti. Lujo poder seguirte. Ya estás en mi blog incluída en la sección de Blog's que sigo, así no me perderé ninguno de tus escritos.Me gusta como escribes y como lo expresas.
Por si quieres pasarte por mi blog te dejo la dirección:
javiermarcosangulo.blogspot.com
Clamores.


María Núñez dijo...

Muchas gracias, y por supuesto, no dudes que me pasaré por allí. Da gusto pode compartir tantas vivencias a través de las palabras que se muestran al mundo.

Un abrazo, y nos leemos :)

María.