sábado, 17 de abril de 2010

Diputados, diputadas... Socialismo Afectivo ^^


A lo largo de la semana pasada (mágica cuanto menos) una de las palabras más pronunciadas ha sido la de "señor presidente" o "señorías", pues bien, pasan los días y los lazos de unión prevalecen, incluso podría decir que se hacen mucho más fuertes.

Si hace unas semanas anunciaba un "titular" que decía algo así como que la SICE es una experiencia única e irrepetible que no puede explicarse con palabras, ahora podría decir muchas cosas más.

El poder haber conocido personas con las que he compartido una semana impresionante es algo que no puede pagarse ni con todo el oro del mundo. Sencillamente, ha sido ESPECIAL. No hay palabras que puedan explicar lo que esto ha significado...

El Socialismo Afectivo se ha apoderado de la SICE llegando a todos y cada uno de los corazones de l@s señores/as diputad@s. Mientras tanto, en el hemiciclo la palabra era símbolo de poder, de prestigio y de historia.

Se ha hecho historia, o mejor dicho, hemos hecho historia; y es que formamos parte de ella desde el momento en que se nos ocurre formar parte y hacer realidad un proyecto como este.

Tenemos la gran suerte de vivir en un país como España, dónde la libertad de expresión forma parte del sentir de la población, y donde se valora el hecho de poder decir o hacer lo que cada uno quiere, siempre y cuando, no se traspasen los límites debidos.

Como decía mi compañero Javi -al que guardo un cariño inmenso- el Socialismo Afectivo es algo mágico que va mucho más allá de un par de besos o de simples caricias, el Socialismo Afectivo es algo que se siente de verdad, es algo que te atrapa, haciéndote sentir cosas que nunca pensabas sentir. Y es que, como siempre digo, el Socialismo, y en concreto, Juventudes, son una máquina de hacer feliz a la gente, de arrancar sonrisas y de llevarte a límites insospechables.

En la SICE he averiguado que me quedan muchas cosas por hacer y muchas personas por conocer. Pero sin duda, de lo que estoy segura es de que ha sido una experiencia que no ha dejado, ni deja indiferente a nadie.

Decir que me ha cambiado la vida es algo bastante fuerte, pero si me puedo tomarla libertad de decir que me ha trastocado los planes y la manera de ver el mundo.

Ahora estoy segura de algo, y es que cada vez que quiera algo voy a tratar de lograrlo por todos los medios. Trataré de disfrutar cada segundo como he hecho en la SICE y si tengo además, la suerte de encontrarme con alguien como tú, me sentiré tan orgullosa como ahora.

Diputados, diputadas, me despido con la cabeza bien alta, dando las gracias por cada sonrisa que me habéis arrancado, cada minuto de felicidad que me habéis regalado y cada palabra con la que habéis hecho estremecerme hasta el punto de pensar que deba dedicar mi vida a otra cosa que no sea sea la política porque hay gente mucho mejor que yo para esto.

En definitiva, gracias por enseñarme tantas cosas sin pedirme nada a cambio, y por hacer que durante una semana formase parte de vuestras vidas. Es algo que nunca podré dejar de agradecer.

Os quiero, muchísimo.

María Núñez.

1 comentario:

Ferdi dijo...

Que grande es la SICE, más aún cuando se organiza.Ese cosquilleo en el estomago que te entra al ver a la gente disfrutar, al escuchar sus palabras de agradecimiento, al leer sus estados con algo que te ha costado tanto trabajo, tanto tiempo libre, tantas broncas de tus amigos x no verlos...eso no tiene precio ninguno!