domingo, 4 de julio de 2010

"Quiero hacer algo importante con mi vida"



Decía Lord Acton que "el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente".

Casi a diario mi padre trata de hacerme ver que la política no es lo que era. Se refiere al período de Transición por el que pasó España a partir de 1977 (corregidme si me equivoco) dónde según él, los políticos trabajaban juntos por sentirse parte de una España plural y democrática, dónde todos los partidos que aceptasen las reglas del juego serían quiénes aparecerían en la escena política de nuestro país.

Estaba Lord Acton acertado al realizar la afirmación que más arriba he citado. Creo que el poder corrompe, y por eso, creo que la política es una profesión transitoria que tiene como fin servir a la ciudadanía de tu país. En el momento en que deja de realizarse el fin para el que se estaba encomendando a través de la confianza depositada por los ciudadanos, debería acabar este ciclo, que como todos, tiene fecha de caducidad. La política no es una profesión a la que un político pueda dedicarse durante toda su vida. Acabaría desprofesionalizándose, por ello es importante confiar en los jóvenes, en las generaciones venideras que aportan desde su temprana edad nuevas ideas que aun viniendo de los mismos ideales se van reformando y adaptando a los nuevos tiempos.

Pues bien, después de llevar dos años de carrera, una comienza a leer los periódicos y a entender muchas cosas. En nuestro país hay diversidad de opiniones -como en todos- y por tanto, diferentes periódicos que se muestran a la par de una ideología u otra, afines a un partido u otro y dirigidos a un público u otro.

He de reconocer que el periódico que a diario leo es el País, pero reconozco, que cuando estoy en la universidad, también el ABC pues nos lo regalan.

Hace unos días leía una entrevista realizada a Rubalcaba en el País. Sin duda, he de decir que hacía mucho tiempo que no leía algo dónde se reflejase tanta transparencia. Fue increíble.

Decía el ministro de Interior que al PSOE se llegaba desde el antifranquismo, y puede que tuviera parte razón, si es que no la tenía toda al realizar tal afirmación.

La respuesta que sin duda más me llegó al corazón y que captó mi total atención por el contenido que en ella se hallaba fue, ante la pregunta del periodista de si había merecido la pena dedicar su vida a la política:

"Yo tengo la sensación de haber tenido suerte. He procurado ser un trabajador infatigable, pero he tenido buenos jefes y un buen partido. He dado al PSOE muchas horas de mi vida y el PSOE me ha dado muchas satisfacciones."

Le entiendo a la perfección. Cada vez que hablo del partido como tal, refiriéndome a él de ese modo, mis amigos sonríen. En cierto modo dicen que parezco soviética o algo así haciendo alusión al PSOE de esa manera.

Me siento reflejada en sus palabras en cierto modo cuando habla de su comienzo en la política utilizando la palabra "tonteo". Dice haber comenzado siendo delegado de clase, ejerciendo la representación estudiantil, leyendo a los grandes teóricos políticos y que de ese modo, acabó en el PSOE. Socialismo es libertad, dice el Ministro de Interior. Creo que mi abuelo refrendaría esas mismas palabras si a día de hoy estuviera aquí.

Dice estar orgulloso de todo lo que ha sido en su vida, aunque haya tenido épocas malas de las que prefiere no hablar. Es un ministro que trabaja y que diariamente se preocupa por hacer su trabajo lo mejor posible. Es un gran orador y comunicador político, Alfredo Pérez Rubalcaba es un gran político.

Al igual que yo, y creo que todos mis compañeros, siente que tiene dos familias: "una arriba y otra abajo", su familia de siempre, a la que conoce desde siempre, y su familia socialista -que también siento como mía-.

El partido y Juventudes me dan grandes alegrías, me recompensan con grandes momentos y han hecho posible que pueda hablar de algo muy importante entre las filas del socialismo: Tener amigos además de compañeros.


Chicos, siento que en un futuro nosotros también podremos ser importantes, aunque siendo más sincera de lo habitual, he de deciros que vosotros ya lo sois para mi, y que sin vosotros esta aventura no sería la misma.

Debemos asumir que haya gente que no nos quiera, pues como todos sabéis nunca llueve a gusto de todos y por tanto, no podemos caer bien a todo el mundo. Es algo que he asumido desde siempre. Debemos aprender a no pasar indiferentes ante nadie, será síntoma de que hay gente que nos adora aunque otros no lo hagan tanto. Pero ya sabéis, lo importante no es la cantidad sino la calidad. Aunque si bien es cierto que las elecciones no se ganan con encuestas sino con votos (recuerdo esa frase... de un gran mitin).

Tendremos por tanto, que encontrar el método o la clave para ser nosotros mismos. El fin no es otro que hacer que la ciudadanía confíe en nosotros, pero recordemos: amistad, confianza y lealtad son cosas que se ganan pues no se dan sin más.

Llegaba el momento de dar las gracias, de hacer algo importante y como no, de cambiar de rumbo siguiendo el mismo camino.

Gracias.


María.



1 comentario:

dA dijo...

Me encanta la política pero detesto la falta de democracia interna de los partidos, empezando por el PSOE con el que ideológicamente debería estar más cerca.

El valor del esfuerzo alternado con el trabajo bien hecho creo que son las claves para tener una sociedad progresista y a su vez unos políticos con los que nos sintamos orgullosos.

Besos