jueves, 19 de septiembre de 2013

Una y otra vez.

Escucho los acordes de su guitarra una y otra vez. Tenían algo que contarme, me estaban tratando de decir algo. Muchos no podréis entenderlo, pero las cuerdas de la guitarra susurran, y siempre tienen algo que contar.

Conoces a las personas en el momento menos esperado, aunque a veces es el tiempo que nos pide tiempo. Podría resultar paradójico pero no lo es.
Las personas somos complicadas, cometemos errores y sin quererlo hacemos daño probablemente a quienes más queremos. Nos ahogamos en un vaso de agua y hacemos de un granito de arena un mundo, pero es nuestro mundo.

Estoy cansada de llegar a un callejón en el que nunca encuentro salida, harta de casi historias que no van a ninguna parte, de ilusiones que alcanzan la desilusión y de promesas que nunca llegaron a cumplirse.

Hoy el optimismo no se apodera de mi, tampoco la motivación, es un día de esos para borrar del calendario. Me asombra la rapidez con la que pueden cambiar las cosas... Para bien y para mal. De un modo u otro, aunque quisiera, no podría ser de otra manera.

Tratad de ser felices, y no dejéis que vuestra felicidad dependa de nadie o estaréis perdidos. Debo aplicarme esta máxima.

Buenas noches y dulces sueños.


María.

3 comentarios:

Javier Marcos dijo...

María, me atrevo a entrar en tu intimidad.
Por favor, eres muy joven para desilusionarte.
Todo tiene otra forma de ver las situaciones, toma siempre la más positiva para tí. Tú eres lo primero, los demás son meros acompañantes.
Un abrazo

María Núñez dijo...

Muchas gracias Javier. Hoy veo las cosas de otra manera, tienes toda la razón. Gracias de nuevo y un fuerte abrazo.

María.

Anónimo dijo...

Eres hermosa no dejes q una desilusión te entristezca sigue adelante q la vida es como un toro siempre ay q agarrarlo por los cuernos re cuerda q si hoy te toco llorar mañana te tocara reír recuerda q siempre en medio de toda la oscuridad siempre existe una luz de esperanza, animo guapa