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miércoles, 25 de junio de 2014

Cuestión de buena gente.



En estos días estoy conociendo mucha gente a través de la red, retomando el contacto con muchos compañeros después de bastante tiempo, y por qué no decirlo, haciendo buenos amigos. Tengo la suerte de sentir que no soy la única extraña que piensa y emite opiniones que hace un año para algunos podrían haber supuesto una locura.

Ahora, hasta el más aparatero dice ser base, pero no es lo que digan, es lo que de verdad sean. No obstante, no es este un lugar para menospreciar a nadie, y no lo haré. Creo que lo bonito de esta situación es que todos queremos y sabemos que hay muchas cosas por cambiar, y que por supuesto, queremos cambiarlas. 

La autenticidad, la valentía, el compromiso, la capacidad de liderazgo... no es algo que surja de un día para otro, es algo que va fraguándose como lo hacen las relaciones. Nuestros abuelos se merecen ver (aunque sea desde el cielo) un PSOE libre que les devuelva la ilusión a sus nietos, sin tutelas (como dice nuestro amigo Javier) y sin que las decisiones las tomen unos cuantos para la mayoría. Esa ilusión con la que ellos construyeron algo tan bonito tiene un nombre, y su nombre es Edu Madina. Y somos muchos los que pensamos que no hay mejor representante en la lucha pro la libertad que él... 

Estos días mucha gente habla del PSOE, de su futuro, no hay un día que en la prensa no se recoja un titular que le afecte... y es que, aunque ha costado, parece ser que no ha quedado más remedio que dejar decidir a quiénes a fin de cuentas acaban poniendo al partido en su sitio en cada una de las elecciones. 

La buena gente abunda en este partido, y estamos marcando un antes y un después en la historia de la política en España en general, y del Partido Socialista en particular. Porque queremos elegir a nuestros candidatos de principio a fin, desde lo local hasta lo federal; porque no estamos de acuerdo con los aforamientos múltiples en España y deben ser algo extraordinario y excepcional; porque la transparencia de los partidos debe ser una realidad; porque contamos con el suficiente potencial y capital humano para que una persona ocupe tan sólo un cargo; porque es de buen socialista renunciar a ciertos privilegios constituidos como pagas vitalicias cuando miles de personas no tienen qué llevarse a la boca en nuestro país y el umbral de la pobreza es cada día mayor. Estas... son propuestas del compromiso que Edu Madina está brindando al PSOE, a la militancia, pero además, a la ciudadanía.

Algo está cambiando en el PSOE... ¿Te sumas?

#VamosConMadina porque el cambio lo #EmpiezasTú

miércoles, 18 de junio de 2014

Recuperando ilusiones: Gracias Edu.




Son días en los que la caverna mediática -y política- se empeñan en destruir a un PSOE que ahora más que nunca parece que va a resurgir de sus cenizas. Lo fácil es creerse todo lo que la prensa traslada. Lo fácil es creer cada titular que los medios lanzan sin ton ni son. Y lo fácil es tachar de aparato a Eduardo Madina o Pedro Sánchez por el mero hecho de ser candidatos a la vez que diputados, y por el mero hecho de contar con un recorrido político en las filas del partido. Recorrido que ambos se han ganado a base de esfuerzo, de tesón y de combatir circunstancias que quizás de democráticas, poco tuvieron.

Decía ayer Edu Madina que el no tiene que pedir perdón por ser de Izquierdas ni por ser Socialista. Que le llaman radical, y que sigue sin pensar que debe pedir perdón. Nos decía además, que no iba a dejar la política porque un par de titulares algo desagradables trataran de menospreciarle. Si otra situación nada democrática y mucho más cruenta no acabó con su vocación y compromiso político, tampoco lo van a hacer ahora quiénes mediante el insulto y la descalificación muestran su miedo ante su presencia.

Llevo siguiendo a Edu Madina desde hace años. Cuando pocos le conocían, cuando pocos sabían quien era, cuando ni siquiera era Secretario del Grupo Socialista en el Congreso. Ahí estaba yo, sabiendo que Edu, nuestro Edu, jugaría un papel importante en la "reconversión" del PSOE. 

Quiénes me conocéis, sabéis que llevo meses limitando mi tiempo en la política. Sabéis además que he dejado el cargo orgánico que tenía en Juventudes, y lo hice sobre todo porque necesitaba vivir mi vida sin que la agenda de un partido la determinase. Llevaba meses sin asistir a actos, ni conferencias ni ningún tipo de jornadas. No hice campaña en las Europeas, pero sentí que tenía que estar presente el día de las elecciones. En estas semanas de desenfreno, tan sólo ha habido alguien que ha sido capaz de sacar de mí todo eso que llevaba dentro, de llenar ese vacío político que se encontraba inmerso en mi vida. Es del País Vasco, concretamente de Bilbao, tiene 38 años y se llama Edu Madina. 

Edu ha vuelto a hacerme creer en la Política, y ¿sabéis por qué? Por ser valiente, por comprometerse en uno de los momentos más complicados del PSOE en toda su historia. Se ha quitado la coraza y espero que sea para seguirse mostrando tal y como es. 

Cada vez que a ese grupo de whatsapp que tenemos y que lleva su nombre llega un mensaje nuevo, en mi cara se dibuja una sonrisa. Y sería quizás, esa misma sonrisa, la  que tenía mi abuelo cuando escuchaba a Tierno Galván o el Felipe González de la época, devolver las ilusiones a muchas personas que también habían dejado de creer en la Política. 

Admiro a Edu, su capacidad para trasladar y transmitir tranquilidad, para generar inquietudes e ilusión... llega a límites insospechables. Por eso, me molesta que quienes no le conocéis le tachéis de lo que no es. Se la ha jugado pidiendo que todos pudiésemos votar, que sí, que muchos llevamos mucho tiempo pidiéndolo, pero él fue valiente y lo dijo, aun sabiendo que se la estaba jugando. No puedo entregar mi voto en este momento a otra persona que no sea él, y no puedo hacerlo, porque me siento en deuda con él: me ha devuelto la ilusión y las ganas de seguir trabajando para construir una sociedad más justa, más igualitaria y sobre todo, más libre.

Por eso... Yo voy con Edu Madina :)

María Núñez.

sábado, 14 de junio de 2014

Lo mejor está por llegar.

Si El Principito que lo presidía pudiese hablar, convencido diría que no era más que un blog semejante a cien mil otros. Y aún así, seguro que hoy todavía muchos lo recuerdan. Molinos de Papel no era más que un blog de aspecto oscuro que hablaba de otros cien mil tipos tan oscuros como el: un tal Ian Curtis, algún Iggy Pop... Quizá un Doctor Deseo. 

Pero de lo que de verdad hablaba era de los rincones oscuros de nuestra historia: de aquella oscura guerra a la que nos arrastraron la absurda codicia de oscuros hombres; de una banda de hombres oscuros que en el intento de matar por todo acabaron matando por nada. 

Con los años aquel blog -semejante a cien mil otros- se convirtió en referencia para muchos, en lugar de obligada visita y, quizá entonces sin saberlo, en la pieza indispensable que acabó de soldar unos valores que solo más tarde fui capaz de asociar con las siglas del Partido Socialista.

Ningún Che Guevara descafeinado, por tanto. Fue el dueño de un Molino de Papel -un tal Eduardo Madina- y aquella legión de visitantes anónimos con quienes muchos aprendimos que no estábamos solos. 
Lo mucho que nos une frente a lo poco que nos separa.

Después de un largo periodo de ausencia, hoy se abren de nuevo las ventanas de aquel Molino de Papel. Ventanas que arrojan luz y aires nuevos. Ventanas que muchos, desde los años oscuros, esperábamos impacientes.

Es verdad, no era más que un blog semejante a cien mil otros pero yo crecí con él y siempre será único en el mundo.

Fuerza Edu. Fuerza compañero.


Escrito de Patricia Hidalgo Montenegro, Politóloga y especialista en Marketing.

domingo, 25 de mayo de 2014

Tengo motivos para hacerlo.



Aun sin saber los resultados en el resto de la región, ni siquiera en el resto del país, me aventuro a decir que en Olivenza, el Socialismo hoy sonríe. Sobre todo, no es que sonriamos quienes militamos, sino quiénes de nuevo nos han otorgado su confianza en las urnas, y quienes han creído que llegaba el momento de volver a confiar en nosotros. Esos que probablemente estuvieron lejos porque nos olvidamos de lo que era la izquierda (en parte), y esos que están ahí porque saben que de los errores se pierden y llevamos muchos años tratando de enmendarlos.

Aun quedan muchas cosas por hacer, y de hecho, la abstención ha sido alta, pero puedo deciros que hoy me siento orgullosa de mi pueblo y de quiénes hayan ido a votar lo hayan hecho con conciencia. Siempre digo que el tiempo lo devuelve todo y que no se queda con nada de nadie, y creo que nos merecíamos este triunfo en la localidad para volver a reunirnos y celebrar algo juntos. He visto caras de alegría y felicidad, he sentido el compañerismo durante toda la jornada, y sobre todo, me he acordado de mi abuelo, ya que si estoy aquí y si sigo estando aquí es por él.

Gracias a quiénes habéis hecho grandes esfuerzos por ir a votar, a esas personas mayores que no se olvidan de su compromiso con las urnas pese a tener dolores todos los días, a mi abuelo, por concederme de nuevo, un año más, el placer de llevarle a votar a pie de urna, a mis vecinas por no olvidarse de todo lo que hicieron sus padres y por no tener pelos en la lengua y decir lo que votan, y sobre todo, a Olivenza, por devolverme una pequeña pizca de ilusión.

Estoy algo lejos, pero no me he ido. Y quiénes de verdad me conocéis, que no sois tantos como os pensáis, sabréis que no me he ido a ninguna parte, sino que simplemente estoy reconstruyendo mi vida. Decidí tomarme un tiempo, y lo seguiré haciendo porque creo que es sano para mí y nada tóxico para mi vida, pero estaré la primera en las asambleas, para hablar de Olivenza, para hablar del PSOE y para hablar de la necesidad de cambios regenerativos en la Política. Tenemos que reescribir la historia del PSOE en Olivenza, y yo estaré cerca para seguirlo intentando.

Recordad, no me he ido, sigo aquí, y con pasito lento y con diálogo, continuaremos esta andadura, gracias Olivenza, abuelito, espero que hoy de nuevo hayas sentido ese orgullo de saber que las urnas están llenas de puños y rosas.

Te quiero,

María. 

domingo, 14 de abril de 2013

Nuestra Transición.

Cuando de pequeña mi madre me hablaba de algo llamado "Transición" yo confieso que no sabía muy bien a lo que se refería. Siempre me contaba cosas de "aquella época", de cuando mi abuelo había comenzado en política, de cuando había fundado (o refundado) el PSOE en Olivenza junto con Ramón Rocha, Justo Núñez, y algunos compañeros más. Cuando mi madre me contaba todo eso, yo recordaba las veces que había ido con ella y con mi abuelo aquella gran casa, la casa de todos y todas, el Ayuntamiento de Olivenza. Recuerdo aquellas escaleras a la derecha de la Sala de Plenos, con baldosines de colores, y llegar a aquella sala de espera llena de fotos con todos los alcaldes que Olivenza había tenido. La cara de uno de ellos se parecía mucho a la de mi abuelo, y él me dijo que era su padre.

Desde entonces, mi madre siempre ha tratado de hacer que me interesara por la política, con muchos disgustos por parte de mi padre por cierto. Pero a ella no le hizo falta esforzarse mucho conmigo, es algo que yo ya llevaba en la sangre. Sé que ella se siente orgullosa cada vez que le digo que mis amigos de Madrid me llaman para colaborar en alguna agrupación de JSM o el PSOE, quizás sea porque estoy haciendo y estudiando lo que quise, sin que ni mi padre ni ella me obligasen a hacer lo contrario. 

Mis padres nunca me han negado nada, ni mi derecho a estudiar lo que siempre quise, ni a ser quien he querido, ni siquiera pudieron rebatirme cuando les dije que mi tiempo en Sevilla se había acabado. Ellos me han apoyado en la mayoría de mis decisiones, y cuando no hemos estado de acuerdo, al final siempre han acabado apoyándome de un modo u otro. 

Yo siempre le decía a mi madre que me hubiera gustado poder vivir la época de la Transición. También le dije que si yo hubiera vivido el Franquismo me habrían fusilado sin preguntarme, porque jamás hubiera traicionado mis principios. Sé que es muy fácil decir esto, pero quiénes me conocéis, sabéis que lo último que haría seria traicionar aquello en lo que creo. Ahora que lo pienso, estamos viviendo una completa Transición, y esta es NUESTRA TRANSICIÓN.

Esta es la Transición por la que nuestros abuelos no pudieron pelear, la de alcanzar la democratización de las instituciones y la transparencia de la Política. Es la transición que hará de la Política una solución a los problemas de la gente y no el problema de la gente. Esta Transición inevitablemente pasa por una reforma de la Constitución, porque la Constitución que votaron nuestros padres y nuestros abuelos no es la que nosotros ahora votaríamos. Qué menos, que tener el derecho a decidir sobre ella. 

Sinceramente, y esto no es una puya para nadie, no entiendo cómo con la que está cayendo puede haber jóvenes progresistas -ya no digo personas- sino jóvenes que deberían ser el espíritu de la defensa de los valores inspiradores de la Revolución Francesa (pero sin sangre) como la Libertad, la Igualdad o la Solidaridad, que se empeñen en no condenar una monarquía que está caduca, una monarquía inmersa en la corruptela y en la mentira a su pueblo. Y lo que entiendo menos, es que canten la Internacional con el puño izquierdo en alto y no sean capaces de salir un 14 de abril a las calles de sus pueblos, ciudades y comunidades a defender la República como modelo alternativo de Estado.

Otra España es posible, y espero que más pronto que tarde, podamos salir a las calles como aquel 14 de abril de 1931 a proclamar la III República Española gritando: Viva la República. 

lunes, 8 de abril de 2013

Quédate conmigo.

La vida se compone de decisiones, no siempre fáciles, es más, la mayoría de las veces complicadas.  No siempre sabemos decidir con exactitud lo que queremos, y en ocasiones no sabemos qué es lo que queremos. Y en cierto modo, he de confesaros que es así como me siento. 

Ya no se trata de un terreno en especial, sino de un conglomerado en el que evito pensar mientras me abstraigo a ese mundo que forma parte de mi vida. Ese mundo al que voy cada vez que hay algo que me ronda demasiado, un mundo que es compone de libros, letras de Carnaval, una guitarra, papel y lápiz, los paseos con amigos y las visitas a mi tierra. 

El otro día mi hermano pequeño -en realidad el único que tengo- me decía que si me ocurría algo. Apenas habían pasado cuatro días de mi última estancia en Olivenza, y le confesaba a altas horas de la noche que al día siguiente volvería a hacerme los casi 500 kilómetros que separan a mi pueblo de Madrid. Sé que mi hermano no me creyó cuando le dije que no me ocurría nada, pero se lo decía de verdad. Simplemente no quería sentirme sola en Madrid un fin de semana pudiendo estar en Olivenza, con mi familia, con mis amigos y con él mismo.

Sin duda mi fin de semana fue intenso aunque se me hizo corto. Pude recuperar parte de mi vida, esa que dejé en stand by cuando me vine a Madrid, o mejor dicho, cuando me fui a Sevilla hace casi 5 años. Pude pasear por Olivenza, con tranquilidad, saludando a toda la gente, tomando un café en la plaza del pueblo y manteniendo una grata y necesaria conversación con una gran amiga y compañera a la que admiro, Caty. En tres horas arreglamos el mundo, le dimos una y mil vueltas, y supimos apreciar lo imprescindible de la vida, la necesidad de tener cerca a personas que quieren construir una sociedad mejor.

En la  vida siempre tenemos que sacrificar algunas cosas para alcanzar otras, aunque nunca sabremos qué habría pasado de haber elegido otras. Pero este es el riesgo que toda decisión conlleva. Y lo que espero es no arrepentirme de haber trabajado desde bien jovencita por la Igualdad y la Libertad, es más, no creo que me arrepienta en la vida. He dejado de estar con mis amigas para dedicar gran parte de mi tiempo a la política; sacrifiqué mi pasión (el Carnaval) por estudiar fuera estos cinco años de mi vida Ciencias Políticas; he dedicado decenas de fines de semana (sábados y domingos, mañana y tarde) por tratar de darle la vuelta a lo que consideramos desde Juventudes que debe cambiar; he dejado de pasar tiempo  con mis primas, he pasado mis últimos cuatro cumpleaños lejos de mi casa, algún Día de Extremadura, cumpleaños de mi familia y un sin fin de momentos especiales... Pero si algo no he perdido es el contacto con la gente que me importa y con lo que me importa, y de eso no podré arrepentirme en la vida.

A ti, que aun esperas una respuesta del PSOE sólo puedo decirte que confíes en que somos miles de personas quienes trabajaremos por hacer posible que el cambio sea una realidad, porque si de verdad a muchos y muchas les importa el futuro de este país, sabrán apartar los personalismos para caminar por la única vía posible: la del entendimiento desde la izquierda y hacia el progreso. Por eso, te animo a que te quedes conmigo, con nosotros y nosotras, porque son muchas las cosas que no nos gustan pero rendirse no es el camino.

María.

viernes, 6 de julio de 2012

Gracias y Hasta Siempre.

Hace unos días tuvimos que despedir en Olivenza a un amigo. Carlos era capaz de sacarte una sonrisa con poco que dijese, capaz de animarte y de hacerte pensar que frente a las cosas que sí tienen solución, llorar no es la mejor manera de conseguir lo que uno quiere.

El año pasado, -concretamente, aquél 22 de mayo que siempre recordaré- cuando ya había acabado el recuento de las elecciones y habíamos perdido en Olivenza y en Extremadura cogí un gran sofocón. Lloraba por muchas cosas, pero sobre todo por rabia contenida y por mi abuelo. No fue el mejor día de mi vida precisamente, tenía guardados demasiados sentimientos y los nervios contenidos me llevaron al llanto descontrolado.

Recuerdo que puse un tweet en el que se reflejaba mi estado de ánimo y no dije nada más hasta el día siguiente. Carlos me escribió un mensaje, y me dijo: "Te conozco, cada vez que me encuentro a tu padre, le pregunto por ti y por como te va con la carrera." Reconozco que yo no sabía quien era. Seguimos hablando, y las últimas palabras que esa noche me dijo fueron claras y concisas: "María, no llores por las cosas que tienen solución, esto son sólo cuatro años. Lucha por lo que quieres y camina con la cabeza bien alta. No te desanimes".

Con el paso del tiempo y siendo incapaz de borrar esas palabras de mi cabeza, reconozco que cada vez que las recuerdo es inevitable que no me vengan a la mente muchos recuerdos y que la cara se me empape de lágrimas. Recuerdo cuando hice selectividad y aprobé con nota, y me dijo a través de un buen amigo, -que si me permites, me gustaría nombrarte Germán- que no me lo pensara y que Ciencias Políticas sería la carrera con la que realmente sentiría que he encontrado mi sitio. 

Lo cierto es que han pasado los años y eso ha sido así. No me equivoqué de carrera, al igual que hoy sé sin necesidad de pensarlo más de un segundo, que no me he equivocado de opción. 

Estoy orgullosa de un trabajo bien hecho, de unos compañeros y compañeras que han dado lo mejor de sí, con ilusión, con ganas y pensando en la gente. Esta semana que hemos estado de ruta por Olivenza he aprendido muchas cosas, pero sobre todo que el trabajo en equipo es la premisa clave para que algo funcione, y en este caso, para que un partido como el PSOE funcione. 

He visto en las caras de la gente las ganas de recuperar algo importante que nunca debimos haber perdido: La ILUSIÓN. Porque la ilusión es aquello que nunca debe perderse, ya que a pesar de que pasen los años, es lo que hace que el niño que todos llevamos dentro permanezca siempre vivo. He tocado la felicidad con las manos, y he podido hacerlo al lado de grandes personas que ya son amigos y amigas. Gracias Enrique, por la tranquilidad que me aportas y la atención que me prestas, Kiko porque eres capaz de aportar algo importante: experiencia; Modesto por tu tranquilidad, serenidad y la necesidad de seguir mirando hacia el frente, este es el camino compañero!; Toni, por tu saber estar y el empeño que le has puesto a esta locura que hará historia; a Moya, por aportar de sí todo lo que puede y jamás pedir nada a cambio; Isa, por enseñarnos tanto en tan poco y por no perder de vista nunca Olivenza; Héctor gracias por dar lo mejor de ti y por demostrar que los principios están por encima de muchas cosas y que por tanto no se venden, y Justo gracias por enseñarme muchas cosas, por valorarme, por contar conmigo y sobre todo, por recordarme en cada momento que mi abuelo si hoy pudiera verme estaría más que orgulloso de mi.

A todos y todas, GRACIAS por hacerme sentir partícipe de la Ilusión, las ganas y la necesidad de recuperar la confianza de un pueblo que le pese a quien le pese, es Socialista. Para que ellos vuelvan a confiar en nosotros, nosotros debemos ofrecerles muchas cosas, pero sobre todo, más que palabras, HECHOS.

Cabeza bien alta, y de corazón, Gracias.

jueves, 3 de mayo de 2012

Un día importante.

El día de mañana y el fin de semana en general, puede suponer el punto de partida de algo grande y un gran punto de inflexión en la trayectoria de Juventudes Socialistas de Olivenza.
Nos visitan Antonio Miguel Carmona y Eduardo Madina, porque a pesar de que contaremos con la presencia de Ibarra y Guillermo, son de la casa y por tanto estarán en su casa. 

Llevamos mucho tiempo trabajando en esto y puede suponer el principio de algo grande. En todo este tiempo me he dado cuenta de que los socialistas podemos llegar tan lejos como queramos y por tanto, que podemos y debemos seguir haciendo historia.

Este fin de semana, nuestros compañeros del partido se expondrán a la ciudadanía y haremos verdadera política de calle porque están dispuestos a hablar de lo que los ciudadanos y ciudadanas que allí se encuentren quieran hablar. Es una oportunidad única y vamos a aprovecharla.

Vienen compañeros de juventudes de toda Extremadura, y es una pena, que desde el gobierno de este ayuntamiento, es decir, desde el Partido Popular, se nos haya negado la utilización del albergue municipal poniendo la excusa de que tenían que pintarlo. El único motivo por el que no podremos hacer uso de él es porque somos socialistas y parece ser que no son tan demócratas como dicen.

Más que les pese, estoy convencida de nuestras jornadas saldrán bien porque los oliventinos y las oliventinas asistirán con ilusión, y porque estaremos acompañados de grandes compañeros y amigos de nuestro partido, que no olvidemos, es nuestra segunda familia.

No obstante, desde aquí quería agradecer la colaboración de los pueblos vecinos, Alconchel y Valverde de Leganés, por habernos cedido espacios donde ubicar a los compañeros y compañeras que vienen de fuera.

Y antes de acabar, una última cosa, quiero agradecer la asistencia de antemano y decir desde aquí que echaré de menos a mucha gente, Carlos, Rubén, y demás compañeros que no puedan asistir, pero sobre todo, a mi abuelo que sé que estaría más que orgulloso de mi y de los jóvenes con los que nuestro partido cuenta, que más que ser un futuro próximo son el presente que día a día vivimos. 

Borja y Ruth, mis dos grandes apoyos en Madrid estarán presentes en mi cabeza este fin de semana, pero como siempre dice Borja, están conmigo allá donde esté. Me acordaré también de mi gran amiga Paola, que ha tenido un incidente y no puede venir, también de mi rubiales (Héctor), de Miguel... grandes compañeros de Castilla la Mancha,; y por supuesto, de ti Víctor, Moratinos para los amigos, sabes que te agradezco todo el tiempo que pasas conmigo y que estés pendiente de lo que me ocurre a pesar de estar a tantos kilómetros de distancia.

Sin más, y agradeciendo a todos el hecho de poder contar con vuestra amistad, recibid un abrazo y un beso enormes,

Os quiere,

María Núñez.

lunes, 30 de abril de 2012

Hacer POLÍTICA o morir.

Ayer estuve en la comunión de mi prima Olaya, la más peque de todas, se nos ha hecho grande. Pasé un día agradable con mi familia y rodeada de buena gente. Y lo cierto es que acabé teniendo una conversación más que fructífera con una de las personas que allí se encontraba. Nuestras ideas políticas no son las mismas, ni siquiera parecidas, pero quizás, nuestra visión acerca de como se deben hacer las cosas es más parecida de lo que nos pensábamos.

Es curioso que lo mismo que desde hace tiempo pienso con respecto a un tema concreto, sea lo mismo que ayer me comentaba alguien, que repito, no tiene ideas políticas iguales a las mías.

En Política no todo vale. Se necesitan nuevos aires, y aire fresco para nuevos tiempos. Lo que hace 20 años podía ser una táctica para ganar unas elecciones hoy no es más que una mera anécdota. 

Llevamos inmersos en procesos congresuales desde comienzos de febrero, y reconozco que estoy deseando que acaben. Aun quedan las asambleas locales en el partido y los congresos regionales y provinciales en Juventudes Socialistas. Si de algo estoy orgullosa, es de que la democracia está hablando. Y es que, la democracia consiste en aceptar las reglas del juego y por tanto también los resultados aunque a veces no sean los deseados.

Continuando con mi conversación de ayer, llegó un momento en el que tuve que dar la razón a quien me hablaba: "Renovar o morir María, ahí está la clave". Esa era una conclusión a la que yo había llegado hacía mucho tiempo, pero ayer, me di más cuenta aun de lo pendientes que están de nosotros quienes día a día esperan soluciones de nosotros. Y es que, incluso la oposición observa que algo falla, y ese algo podría transformarse en solución cuando quiénes pueden cambiarlo se percaten de que todo es más fácil de lo que parece. 

Me voy a la cama dando la enhorabuena a dos grandes amigos y dos grandes compañeros, quienes desde que ayer finalizase el 24 Congreso de Juventudes Socialistas de España, ocupan dos lugares representativos y dignos de Juventudes Socialistas de Extremadura. Juanra, compañero luchador y amigo incansable, y a día de hoy, Secretario de Organización de Juventudes Socialistas de España; y Julio, amigo de sus amigos, directo y trabajador, miembro del Consejo Político de JSE. A los dos, enhorabuena y sólo puedo mostraros mi orgullo además de mi cariño y mi disposición para cada vez que me necesitéis :)

¡Suerte amigos!

María.

martes, 10 de abril de 2012

Dame una razón para creer.

Querido abuelo, 

En los últimos días he pensado mucho en ti, no es que a diario no lo haga, sino que se ha intensificado tu imagen en mi retina. Recuerdo cuando me llevabas de la mano camino del Ayuntamiento. Ramón estaba en su despacho, y mientras tu charlabas con él, me dabas papel y colores para entretenerme. Me sorprendían gratamente aquellos baldosines de colores que había en las escaleras, y cuando por fin llegábamos arriba, mostradores muy altos muy altos por los que asomaban cabezas y me decían: "Hola María, bonita, ¿has venido con tu abuelo?". ¿Sabes abuelo? Daría lo que fuera por volver atrás en el tiempo y detenerme en todos y cada uno de esos momentos.  Pude aprender de ti muchas cosas, pero lamentablemente la vida acabó por separarnos cuando aquel 17 de mayo de 1997 tuviste que irte para no volver.

Cuanto más lo pienso, mas hincapié hago en una pregunta que día tras día acaba en mi cabeza: ¿Por qué sigo aquí? Es decir, ¿por qué milito en el PSOE y no en otro partido? Mi padre, mis abuelos y la abuela continuamente me dicen que la política no da más que disgustos, pero yo me quedo con la opinión de mi madre. Ella sí cree en mi tanto como tú lo harías. Puede que no siempre  estemos de acuerdo pero yo pondría la mano en el fuego por ella y sé a ciencia cierta que ella la pondría por mi.

Hoy necesito una razón para creer abuelo. La necesito porque estoy decepcionada, desencantada y descontenta. Siento que cada acción se queda en el camino y cada palabra únicamente es "palabra". 

Una vez que he pensado lo suficiente sobre por qué milito aquí y no en otro lugar llego a la conclusión de que a ti te habría hecho feliz verme dentro de esta gran familia que tú un día sentiste como tuya. Me quedo con la opinión de la gente, de las personas que van de frente y son capaces de decirte a la cara tanto lo bueno como lo malo; me quedo con quien encaja las críticas; con quién entiende que llega el momento de valorar todas las posibilidades; a fin de cuentas abuelo, me quedo con lo que tú te habrías quedado, con la necesidad de seguir hacia adelante sin menospreciar a nadie. 

La vida nos pone a prueba cada vez que tenemos que tomar decisiones, pero cuando la decepción se hace eco de personas que han creído en unas siglas, y esas siglas no dan respuestas, llega la desesperación. Ante la desesperación no hay tiempo que perder, y la única salida posible es la de pensar que son los ciudadanos quiénes hablan, y quienes en última instancia te dicen directamente y sin tapujos si te quieren o si no lo hacen.

Me hubiera gustado tenerte aquí para que me explicases más de una razón, y tan sólo espero, poder ser la mitad de humilde, honesta y trabajadora que tú un día fuiste. Puedes sentirte orgulloso, la gente te quiere, se acuerdan de ti, y yo daría lo que fuera porque tú a día de hoy pudieras estar dónde yo estoy.

Mándame una señal o pensaré que nada ha merecido la pena.

No te olvido, 

María.

domingo, 4 de marzo de 2012

Una vez más, perdiendo oportunidades.



"...Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres, porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren..."

Probablemente muchos conozcáis los versos de esta canción de Sabina; otros posiblemente sea la primera vez que la escuchéis, y muy posiblemente, otros simplemente no tengáis intención de escucharla. Si me permitís el hecho de que pueda daros un pequeño consejo, os diría que la escucháseis y tratáseis de entender lo que oculta en el fondo de su letra. 

Los socialistas tenemos ganas de seguir trabajando dentro de nuestro partido pero tenemos una amarga sensación, y no es precisamente la de haber perdido las elecciones, si no la de ver que a pesar de haberlas perdido no ocurre nada nuevo. Es triste pensar que este partido vaya a quedarse aquí. Llamarme tremendista, loca o incluso ignorante, pero lo pienso. "Todo pasa y todo queda" como dice Serrat, pero tengo un claro presentimiento y es el de saber que si no hacemos nada por la gente, la gente no hará nada por nosotros.

Soy una de esas personas que vive la vida casi al límite, que ha aprendido a aprovechar cada momento que me brindan, y sí, podría decirse que soy perseverante en todo aquello que hago, incluso cuando no debería serlo. 

En cuestión de años pasé de no haber perdido ninguna elección a perderlas todas. Reconozco que mis lágrimas fueron sinceras aquel 22 de mayo de 2011 cuando vi "caer mi pueblo" y mi comunidad. De igual modo reconozco que el 20 de noviembre esperaba el resultado y no derramé ni una sola lágrima. Estaba plenamente convencida de que la gente no estaba con nosotros porque nosotros no habíamos estado con ellos. Ni siquiera nos habíamos parado a preguntarles "qué es lo que más les importaba y qué es lo que más necesitaban". Necesitaban atención, y no se la dimos; necesitaban soluciones y nosotros ni siquiera habíamos pensado en el problema; y lo más importante, necesitaban sentirse respaldados por el partido en el que habían confiado, y no lo estuvieron. ¿Qué ocurría? Se palpaba decepción, desengaño, desencanto y tristeza en el ambiente. 

Me encontré con un PSOE fortalecido y acabé viendo un PSOE completamente deteriorado dónde "algo cambia para que todo siga igual". ¿Qué ha pasado con el discurso real que deberíamos estar dando? ¿Qué ha pasado para que no estemos liderando los movimientos sociales, las manifestaciones? ¿Qué ha pasado para que no pensemos en asociacionismo? ¿Qué nos está pasando?
Sería una buena pregunta, pero lo cierto, es que ni siquiera yo me atrevo a responderla.

El pasado 29 de febrero estuve en la concentración en Sol en contra de la reforma Laboral. Estuve con compañeros de Juventudes y con compañeros de Facultad, pero no vi a Rubalcaba, tampoco a Elena Valenciano. Tampoco estaban en la manifestación del 19 de febrero... ¿Dónde están? 

En las encuestas más recientes emitidas por el diario El País, leo algo que me preocupa: "El 68% de los ciudadanos dice no tener confianza en Rajoy (dos puntos más que hace un mes); pero el desgaste de Rubalcaba es aún mayor: el 75% no confía en él (ocho puntos más que en el anterior sondeo) y el 52% desaprueba su gestión como líder de la oposición."

Al leer esto, entiendo que verdaderamente algo debemos estar haciendo muy mal para que sigamos siendo los más perjudicados a pesar de no formar parte del gobierno. El problema no es de la crisis, el problema lo tenemos nosotros y este, ha sido verdaderamente el gran problema -valga la redundancia-. Llegamos a pensar que la crisis era el problema dejando de lado el gran matiz de esta amarga historia: El problema lo tenemos nosotros porque no hemos sabido hacer las cosas bien, no hemos sabido explicarlas, y lo peor de todo, es que ni estando en la oposición estamos sabiendo hacerlas. 

¿Qué estamos esperando, que las soluciones bajen del cielo? ¿Qué sean otros quienes dictaminen cual debe ser nuestro discurso? Estoy decepcionada, y no hay nada peor que estar decepcionada con aquéllas personas en quien un día confiaste tu voto pensando que eran lo mejor. Quiero fuerza, tesón, quiero ilusión... quiero ver un verdadero Partido de izquierdas que vuelva a ser lo que era. 

Debemos replantearnos grandes debates dentro y fuera, y como premisa principal considero, que alejarnos de la gente nos llevará a alejarnos cada día más de este país, de España. 

María.


jueves, 2 de febrero de 2012

"Con todos mis respetos, señorías"

Llevo días queriendo escribir pero no he encontrado el momento de hacerlo. Tras escuchar unas declaraciones de Ibarra en la Cadena Ser, he creído que había llegado el momento de dirigirme a vosotros siendo tan transparente como la vida misma.

Creo que a veces en este partido se peca de hipocresía. Me explico, nos dedicamos a abanderar la Igualdad como requisito fundamental del Socialismo, pero a la hora de hablar acabamos con un discurso de décadas. Las formas son importantes, y existen maneras y maneras de dirigirse al resto de compañeros. Dentro de mi partido alguien podrá caerme mejor o peor, pero el respeto debe ser la base de un buen discurso socialista. Por ser mujer o catalana, o por haber formado parte de la Nueva Vía junto con Zapatero en el 2000, Carme, se ha visto inmersa en el seno de unas declaraciones que son cuanto menos, algo machistas. El señor Rodríguez  Ibarra, alguien hacia quien siempre he mostrado grandes dosis de respeto, admiración y lealtad, hoy me ha decepcionado. No sé que le ocurre últimamente, no sé si es que se cree por encima del bien o del mal, pero compañero, hay una palabra que nunca debemos perder de vista en el seno de este partido y en la política en general, y es la palabra: Respeto.

Aprendí de él muchas cosas. Su defensa a ultranza de Extremadura  y su gente, sus ganas de Socialismo y progreso, pero últimamente, con poco de lo que dice puedo sentirme orgullosa y representada. Y es que, últimamente, encuentro poca coherencia entre lo que dice y lo que ha hecho de aquí hacia atrás. El hecho de que haya sido presidente de Extremadura durante 24 años y una persona tan influyente en la política nacional, no le hace más que nadie para dirigirse de la manera en que muchas veces lo hace. Ahora, es un militante más.

Carme es más que una mujer en el partido, es más que la antigua ministra de Vivienda y Defensa, es más que una de las componentes del antiguo equipo de Zapatero y de las "fundadoras" de la Nueva Vía. Es madre, es española y es Socialista.. Es una mujer leal que lleva por bandera su partido, su comunidad -igual que usted y que yo, señor Ibarra- y su país: España. 

Este fin de semana se decide quién será el o la Secretaria General de este partido, y a mi sólo me cabe darte las gracias Carme, por tu discurso ejemplar apelando al Socialismo y a la Sociedad. Y de Juan Carlos, a quien considero un gran referente de la política española, sólo espero disculpas hacia tu persona. No son maneras de dirigirse a una mujer cuando siempre se ha defendido que las mujeres también valemos.

Y para quiénes me dirán que Carme sólo representa al "Zapaterismo", diré una cosa. Zapatero es una gran persona, ha sido un gran Secretario General (a pesar de que yo no he estado de acuerdo con algunas de sus últimas decisiones) y ha sido un gran presidente del gobierno (a pesar de que ha habido cosas con las que tampoco he estado de acuerdo), se le acabará reconociendo como el presidente que lo dio todo por la igualdad de derechos en este país; pero, Carme se representa a ella y a quiénes pedimos un nuevo modelo de partido que se acerque a los nuevos tiempos por los que España pasa pero sin olvidar que el Socialismo y los socialistas deben tener cabida en él. 

Como veis, no me ha hecho falta faltarle el respeto a nadie para defender a quién creo que debe liderar este partido a partir del día 5 de febrero, y es ella, una mujer, socialista,  catalana y española: Carme Chacón.


María.

lunes, 9 de enero de 2012

Carlos Trujillo, un socialista en potencia y acto.

Carlos Trujillo Garzón es militante del Partido Socialista en la agrupación cacereña de Plasencia. Ha sido militante de Juventudes Socialistas y miembro de la ejecutiva regional de Juventudes Socialistas de Extremadura como Secretario de Política Institucional. Ha sido diputado socialista por la provincia cacereña en la última legislatura y se auto-define como "defensor del buen rollito" ;) Pues bien, con mi gran amigo y uno de mis más fieles compañeros de partido  comienza mi ronda de entrevistas a través de las cuáles trato de que la gente entienda que algunos diputados socialistas y los militantes socialistas actúan conforme a valores y criterios que van más allá de lo personal ;)


1)      ¿Por qué comenzaste a militar en el PSOE?
Desde muy joven he pertenecido a diversas asociaciones juveniles (Jóvenes contra la Intolerancia, Jóvenes del MPDL) con afán de hacer algo para cambiar el mundo, hacerlo un lugar más justo. Llegó un momento en el que entendí que la política era la herramienta adecuada para ese fin. Y mis convicciones y lo que había “mamado” en casa eran ideas claramente de izquierdas, así que me afilié a Juventudes Socialistas y al PSOE.

2)      ¿Cuál ha sido la decisión que más te ha tocado tomar políticamente hablando?
Fue una intervención en una Asamblea del Partido en Plasencia en la que tuve que lanzar una crítica y atacar a compañeros a los que quería y quiero bastante pero que desde mi punto de vista se estaban equivocando y se merecían mis palabras. Estaban presentes los Secretarios Generales Provincial y Regional, y lo más fácil hubiese sido permanecer en silencio porque sabía que esa intervención acarrearía consecuencias nefastas para mí (como así está siendo), pero mis convicciones y mi lealtad para con lo que debe ser este Partido estaban por encima de eso.

3)      ¿Cuál fue la votación que más te costó llevar a cabo siendo Diputado en el Congreso?
Fueron dos: la de la Reforma Laboral, porque desde mi punto de vista no se ajustaba del todo al ideario socialista;  y la de la Reforma de las Cajas de Ahorro, porque no era beneficiosa para Extremadura. Aún así, entiendo que aunque el acta es nominal, yo adquiero ese acta por ir bajo unas siglas y no por mi nombre, por lo que prevaleció la disciplina de grupo a mis deseos personales.

4)      ¿Qué es lo que aporta el Partido a tu vida?
Aporta de todo. Aporta horas lejos de la familia, tiempo que estás sin ver a tus amigos, noches de desvelo, tratamiento contra la hipertensión, discusiones con compañeros…Pero también aporta grandes cosas. Aporta una nueva familia, con la que vives grandes momentos. Aporta amistades forjadas en las victorias y en las derrotas y unidas por unos ideales comunes. Aporta un espacio en el que te sientes plenamente identificado. Aporta una herramienta con la que sentirte útil en la sociedad. Y aporta PASIÓN, mucha pasión.

5)      Cita célebre preferida
Son dos:
Por supuesto la de Pablo Iglesias “Sois Socialistas no para amar en silencio vuestras ideas ni para recrearos con su grandeza y con el espíritu de justicia que las anima, sino para llevarlas a todas partes.” Y la de Sir Arthur Conan Doyle que se puede aplicar perfectamente a la política “Un tonto siempre encuentra a otro más tonto que lo admira”

Muchas gracias compañero y amigo y sabes que aquí me tienes para todo lo que necesites :) que te quiero porque TÚ SI QUE VALES!! :)

miércoles, 4 de enero de 2012

¿Qué somos? ¿Qué queremos ser?




En ocasiones se nos llena la boca al decir que somos Socialistas, pero ¿realmente predicamos con el ejemplo? Criticamos a la institución de la Iglesia como tal porque no cumple –como debería en su mayor parte- con la misión que Jesús les encomendó. Les criticamos por no hacer todo lo que pueden por los más desfavorecidos, por tener grandes patrimonios, por haberse alejado de la idea de “caridad” y de la palabra ayuda. No obstante, en el seno de la Iglesia hay gente que merece la pena, que trata de ayudar a los más necesitados, que aporta, que colabora. Están las dos caras de la moneda: La  colaboración y el aprovechamiento.

Pues bien, en el Partido Socialista ocurre lo mismo. Por una parte están aquellas personas que quieren trabajar por el partido, para la ciudadanía, los que tienen ganas de cambiar el mundo, de cambiar el sistema, de cambiar una organización que está obsoleta y que se ha quedado antigua en los nuevos tiempos. Y por otro lado, está ese sector que cada vez es más grande, de los que dicen ser Socialistas pero que en realidad no lo son. Los que están porque ganan dinero, porque escalan puestos, porque tienen un trabajo, porque tienen un amigo y porque tienen de todo menos principios.

Lo dije en twitter y lo repito: Si me dais a elegir entre Rubalcaba o Carme os diré que ninguno de los dos. No me representan, no representan mi futuro ni el del Partido Socialista al que yo quiero pertenecer y del que yo quiero formar parte. Ahora proponen todo lo que años atrás podían haber propuesto, ahora quieren hacer todo lo que años atrás podían haber hecho, y ahora se acercan a la militancia o quieren acercarse pudiendo haberlo hecho hace mucho tiempo.

Estoy descontenta, decepcionada, y algo desilusionada, pero no voy a dejar de pelear porque las ideas van más allá de las personas y del futuro o futura Secretari@ General de este partido. Las ideas las componemos todos y cada uno de nosotros, y eso es lo que no debéis olvidar, que en el PSOE hay gente que merece la pena y gente que no. La gente que verdaderamente merece la pena va a estar aquí ahora, cuando pase el Congreso, cuando haya que salir a manifestarse, cuando haya que protestar por recortes, por la educación, por la sanidad… Los que somos socialistas, también lo fuimos cuando hubo huelgas contra el gobierno socialista porque también criticamos lo que pensamos que no era lo más adecuado. Los que no son socialistas irán yéndose poco a poco, al igual que una lata de coca cola va disipándose a medida que pasan los minutos.

Yo sé por qué estoy aquí, ¿y tú?

María.

domingo, 4 de diciembre de 2011

¿Por qué ahora y no antes?

Siento que tengo que hablar de esto, a pesar de que a muchos no os guste, y a pesar de que muchos de mis compañeros me condenen por decir lo que pienso en un lugar público como es éste, mi blog. En uno de mis post anteriores os hablé de por qué soy socialista y no es que vaya a retrotraerme en el tiempo pero si voy a hacer especial hincapié en algo que me toca mucho la moral, y es nada más y nada menos que la hipocresía.

Como todos saben, el PSOE perdió las elecciones el pasado 20 de noviembre de manera estrepitosa y como nunca antes lo había hecho en la historia de la democracia. Llevábamos mucho tiempo sin hacer lo que la gente entendía que un Partido SOCIALISTA debía hacer. Medidas algo liberales que no han sentado nada bien a quiénes entendían que eran más propias del Partido Popular que del PSOE; apoyos a una ley que pretendía coartar parte de la libertad de los internautas como fue el proyecto de la Ley Sinde y un sin fin de prácticas improvisadas al tiempo que la economía y la propia sociedad demandaban cambios. Para colmo, deciden reformar la Constitución sin antes contar con la opinión del pueblo, pero habiendo contado con el apoyo de su máximo adversario y "enemigo" número uno en el Parlamento: el Partido Popular.

No hemos sabido transmitir el por qué de las cosas ni de las medidas que han tenido que tomarse porque Europa así lo decidía. La última legislatura de Zapatero no ha sido el gobierno de Zapatero, ha supuesto el gobierno de lo que a Europa le interesaba que fuese.

Leyendo el twitter de Elena Valenciano el otro día me resultó algo hipócrita uno de sus tweets. Decía lo siguiente "Merkel nos llevará al límite para que no tengamos otra salida que no sea la suya: austeridad obligatoria aunque con ello paremos crecimiento

Me pareció hipócrita porque nosotros (y cuando digo nosotros, hablo del PSOE) hemos estado haciendo lo mismo: Bailar al son que Merkel desde Europa nos mandaba. Y me parece hipócrita, porque habiendo hecho lo mismo y no habiendo escuchado ninguna crítica de cara al exterior de muchos de los que iban en las listas al Congreso y Senado, es ahora, cuando va a gobernar el Partido Popular, cuando muchos van a subirse al carro de decir lo que los españoles hubieran deseado escuchar cuando estábamos en el gobierno.

El problema de Rubalcaba, aun siendo uno de los mejores políticos que existen en este país, era haber pertenecido a un gobierno que en los últimos años había sido tan dispar al de la primera legislatura. Resultaba poco creíble establecer un programa con medidas que podían haberse llevado a cabo durante estos tres últimos años y ni siquiera se pusieron encima de la mesa. De ahí el título de este post... "¿Por qué ahora y no antes?"

Y es que, como dice un dicho del refranero español "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy".

Muchas gracias y buenas noches ;)

María Núñez.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Ha llegado el momento.

Ha llegado el momento en que el PSOE vuelva a su origen. No digo con esto que vuelva a considerar la tendencia marxista como suya propia, hablo de la necesidad de que todos podamos decidir sobre el futuro de un partido que está tocado y hundido. 

Necesidad de renovación, de cambio, de unión, de progreso. Necesidad de volver a ser el partido en el que 11 millones de personas confíen en unas elecciones, pero antes de eso, necesitamos volver al origen para que nosotros, la militancia,  podamos recobrar la confianza en unas siglas que representan la necesidad de seguir hacia adelante. Unas siglas que han hecho todo y más por este país más que a muchos les pese, unas siglas que representan la libertad, la igualdad y la justicia social. No son ni más ni menos que unas siglas que han supuesto el pasado, suponen el presente y supondrán el futuro de este país.

Debemos aprender de los errores del pasado, debemos entender que tirarnos tierra encima unos a otros no nos lleva a ninguna parte, aunque entiendo que muchos estemos dolidos y enfadados porque augurábamos una debacle como la que ha tenido lugar. Es cierto que lo avisamos y poco caso nos hicieron, pero no quieren más al partido quiénes más insultan y más critican duramente de manera destructiva a lo que lo quiero yo. Siento el socialismo dentro de mis entrañas. Recorre mi cuerpo, mi pensamiento, la necesidad de progreso me atrapa, pero para progresar antes, todos debemos valer lo mismo.

En las elecciones cada voto vale, en un congreso sólo vale el voto de los mismos delegados de siempre. Quiero opinar, tengo derecho a hacerlo, quiero que me escuchen, que me entiendan, que confíen en mi tanto como yo lo he hecho en ellos.

Las elecciones Europeas fueron el inicio de esta caída en picado, las Municipales y Autonómicas fueron su continuación, y las Generales han puesto fin (o eso espero) a esta mala racha para los Socialistas. Estuve ahí, dándolo todo, también en Cataluña y estaré en Andalucía de igual modo. Pegando carteles, hablando con la gente, repartiendo propaganda, organizando actos, llevando las redes sociales... Dí de mi todo lo que tenía. ¿Acaso no tengo legitimidad para pedir ahora un cambio? ¿No tengo derecho a pedir confianza en la militancia?

La militancia, ese ente compuesto de personas comprometidas, que a fin de año pagan una cuota y que cada cuatro años votan al partido al que pertenecen. ¿Ese es el concepto de militancia? Yo por militar en un partido entiendo que también obtengo el derecho a decidir en asambleas, en reuniones, en congresos y en primarias. Sí, primarias.

Quiero que mi voz se escuche lo mismo que la de Rubalcaba, que la de Vara, Tomás Gómez, Patxi López, Ibarra, Felipe González, Guerra, Bono... Quiero ser una más, quiero ser como ellos. Y eso sólo será posible si todos tenemos el mismo derecho a decidir sobre el futuro de este partido.

Volver al origen no es algo malo, es algo que teníamos que haber hecho hace mucho. El próximo líder del PSOE -a mi entender- debe contar con la misma legitimidad con la que Zapatero contó. Y yo no quiero ser más que nadie pero tampoco menos, simplemente quiero que me consideren una igual cuyo voto valga lo mismo que el del resto.

sábado, 19 de noviembre de 2011

De mañana depende...

En el día de mañana, -tan esperado por muchos, especialmente por la cúpula del Partido Popular con Rajoy a la cabeza- tendrá lugar la celebración de las décimas elecciones generales de este país. Se abrirán cientos de miles de colegios electorales dónde 36 millones de españoles están llamados a las urnas para ejercer su derecho al voto.

Yo, soy una de esas jóvenes entre el millón y medio que por primera vez puede votar en unas elecciones generales. Tengo claro mi  voto, siempre lo he tenido y creo que existen grandes diferencias entre el Partido Socialista y el Partido Popular aunque para muchos sean o puedan suponer lo mismo. 

PSOE y PP nunca fueron lo mismo aunque a los segundos en ocasiones les interesa acercarse a los primeros. Todos sabemos que España es un país de izquierdas, lo malo, la izquierda está fragmentada y la derecha unida. El mejor ejemplo de la fragmentación de la izquierda lo tenemos en la II República. Y el mejor ejemplo de la unión de la derecha lo tenemos en que este partido, el Partido Popular, fue creado nada más y nada menos que por ex-ministros del Franquismo, entre otros. En el Partido Popular se integra los democristianos, liberales y también algunos franquistas. La Falange no está representada en el Parlamento y el PP le hace guiños, todos los sabemos. El guiño estrella del PP a la Falange es su desgana de condenar el Franquismo en público y apoyar la ley de Memoria Histórica dónde se pretendían recuperar los restos de personas que no habían sido enterradas con dignidad y habían sido fusiladas vilmente por aquélla derecha que alzó su brazo, aquélla derecha que atentó contra un gobierno democrático elegido legítimamente por la ciudadanía y aquella derecha que mañana amenaza con volver y que hoy ha tomado las calles de Madrid.

Leía ahora algo que me ha resultado más que curioso. José Antonio Primo de Rivera nació en la calle Génova. Calle situada en pleno centro de Madrid dónde curiosamente se encuentra la sede nacional del Partido Popular.

Cuando me preguntan por qué PSOE y no PP pienso en mi abuelo, pienso en todos los sacrificios que sus padres tuvieron que hacer para que él tuviese derecho a un futuro igual que el del niño rico del pueblo. Pienso en lo que mi abuelo le enseñó a mi madre, pienso en la libertad de la que gozamos ahora y la carencia de ella durante el Régimen Franquista. Soy una socialista convencida. Estoy convencida de que el socialismo es el camino hacia el progreso y estoy convencida de que un recorte en nuestros derechos no nos hace avanzar sino retroceder. De derechas tengo poco, de retrógrada, menos. Por esta razón, nunca podría votar al Partido Popular, un partido que al hablar de personas habla aparte de las mujeres; un partido que crispa, un partido cuyas siglas tienen una historia turbia; un partido que por ganar es capaz de todo y más... 

Zapatero habrá podido equivocarse en muchas cosas pero no se ha equivocado en mostrarse tal y como es. Estoy convencida de que en unos años será reconocido su trabajo y será admirado por muchos de los que hoy le odian. Mi abuela me decía esta tarde que ella mañana va a ir a votar por darme el gusto, porque ella no entiende de política pero que siempre ha votado al PSOE y lo seguirá haciendo. Cuando me pedía por favor que mañana no me cogiera el sofocón del siglo me decía: "hija, por favor, no te lo tomes tan a pecho como si te fuera la vida en ello, que yo sé que tú lo vives, pero piénsalo"

Yo le respondí: "Abuela, me lo tomo tan a pecho porque SÍ me va la vida en ello. De mañana depende mi futuro, el de mi hermano, el trabajo de mis padres, tu pensión, la del abuelo, la de mi abuela... de mañana depende la educación y la sanidad pública... Y es que tu pensión, abuela, la tienes gracias a Felipe González, y esa pensión ha ido aumentando gracias a José Luis Rodríguez Zapatero. Yo he tenido becas gracias a él, y todos podemos ir al médico sin preocuparnos cuanto cuesta la consulta gracias a los gobiernos socialistas. La gente que no puede valerse por sí misma ni tiene dinero o capital con el que pagar esa ayuda goza a día de hoy de la ley de dependencia gracias a José Luís Rodríguez Zapatero... Por todo eso, sí me va la vida en ello."

Mi nombre es María Núñez Rodríguez, estudio 4º curso de Ciencias Políticas y de la Administración en la Universidad Complutense de Madrid. Soy de Olivenza, provincia de Badajoz. Me entusiasma la política, la considero una ciencia y un arte. Me desvivo por mi familia, adoro mi pueblo y soy militante socialista. Estoy convencida de algo: Recortar en educación y sanidad es poner fin a los derechos de toda una vida.

Muchas gracias, buenas noches y buena suerte.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Aún y ya.

Inmediaciones del Parlamento Italiano el día en que Berlusconi dimite.
Me propones, María, que escriba un artículo sobre igualdad para tu blog. Y yo, que se poquito de igualdad, voy y acepto.

María, de igualdad te pueden escribir mujeres que, no es sepan de políticas de igualdad, es que han sido artífices y partícipes de ellas. Mujeres como Ángeles Álvarez, Marisa… han elaborado, rectificado, luchado y puesto en marcha, las herramientas legales que hacen que hoy posiblemente tu generación no vaya ya a entender de lo que yo te cuente, al igual que yo tengo que hacer un esfuerzo para entender de lo que aún nos hablaban mi madre, mi abuela, etc. Y como las cosas se suelen entender mejor por comparación, permíteme María, que empecemos por el final.

De igualdad se poquito; de desigualdad se un rato. Y eso que no sé todo lo que saben millones de mujeres, solo que ellas no pueden escribir al respecto. ¡Mira! ya sabemos algo de igualdad, que ya podemos hablar de desigualdad por motivos de género sin que vayamos a sufrir las represalias sociales y personales de las que ellas aún fueron objeto.

Mi escenario profesional no es quizás el más revelador de la desigualdad de género. La arena política es presumiblemente vanguardia de los cambios sociales, máxime en grupos políticos progresistas. La visibilidad a la que está comprensiblemente sometida la vida pública hace que la desigualdad se haya convertido en una práctica políticamente incorrecta.

Sin embargo, la desigualdad aún sigue siendo práctica política, aunque ya una práctica políticamente incorrecta. El problema de la desigualdad en política es que, aun siendo más residual y menos extendida que en otros ámbitos, cuesta más desenmascararla al tratarse de formas más sofisticadas y sibilinas de desigualdad.

Para quién aún no lo sepa la política la hacen los que pueden, y para poder hay que tener fundamental e inexcusablemente tiempo. No es de extrañar que las mujeres aún no podamos hacer política en igual. Si hay algo que seguimos sin tener las mujeres es derecho sin explicaciones a nuestro tiempo. Aún se convoca a las mujeres a participar en actos electorales y contestan que no podrán acudir porque tienen no tienen con quién dejar a los niños. ¿A cuántos compañeros les has oído decir que no pueden ir a un mitin, reunión, etc. porque no tienen con quién dejar a los niños? Yo, en 22 años de militancia, he oído todo tipo de explicaciones. En hombres esa jamás.

¿Pero ves María?, ahora mi tiempo está en escribirte estas palabras, y el tuyo en leerlas y publicarlas, y ya nadie nos va a llamar guarras porque este tiempo no lo estemos empleando en criar niños y niñas o en planchar camisas.

Te escribo estas reflexiones en Roma, donde ya paseo por la calle sin tener que ir acompañada ni de padres ni de marido. Para llegar aquí cogí un avión yo sola, me instalé en el hotel yo sola, dí mi curso yo sola y hago lo que me apetece yo sola. Y en este punto estamos, entre los que no se extrañan ya y los que aún me preguntan si no tengo miedo, como si venir acompañada me garantizase más seguridad.

Yo sola en Roma, paseando por Vía del Corso y llegando a Piazza del Parlamento donde precisamente ayer dimitió el ínclito Berlusconi, 12-11-2011, y pude unirme a los aplausos de romanos y romanas despidiendo por fin al Cabaliere. Este señor, perdón, este sujeto, que no ha dimitido por abusar de su poder con mujeres, ni por ser acusado de prostitución de menores, menores mujeres, claro. No, no ha dimitido por eso. Ha dimitió o mejor dicho, le han dimitido, porque económicamente no le era rentable ni a Italia ni a Europa ni a los mercados financieros. El abuso contra mujeres no ha sido por lo visto más que un escándalo pero no motivo suficiente para que un primer ministro de la Republica Italiana, haya sido inmediatamente obligado a abandonar la representación de la soberanía popular (50% por mujeres).

En este punto del caminio estamos, María. En el punto en que una mujer libremente viaja sola a una ciudad europea donde en libertad aplaude la dimisión de un presidente que no dimite por sus repugnantes delitos machistas.

Para que yo haya llegado aquí sola, en libertad e igualdad, las mujeres feministas han trabajado y luchado desde la más profunda convicción de defender la justicia. Para recorrer el resto del camino, vamos juntas María, porque quiero que si un presidente o presidenta es abucheado por el pueblo soberano sea porque si ha sido machista eso no sea solo un escándalo sino un motivo inexcusable para su dimisión.

Pero este pasito tiene que ser otro más en el camino ya andado y aún por recorrer.
La conquista de la igualdad ha necesitado de la convicción, formación y determinación de las mujeres e inevitablemente de un marco político favorable a ello. Y ese marco ha sido la Democracia y sus defensores; la socialdemocracia europea. En nuestro caso, en España, fundamentalmente el Partido Socialista. Una mujer española ya es una mujer europea en toda la dimensión política y social de la palabra; sea feminista o no es una mujer en igualdad con las mujeres europeas. Y esa es una realidad objetiva y contrastable con los datos encima de la mesa y con la experiencia transalpina desde la que te hablo. Un camino en mi caso físico que he hecho para ver con mayor nitidez el recorrido de progreso que sin comparación y sin perspectiva en ocasiones no podemos ver, pero que es crucial que apreciemos y valoremos.

María, aún no hemos llegado pero ya estamos cerca. ¿Seguimos?


Mª Sandra Pérez García
Directora Comunicación Política Éxipol Spain

jueves, 29 de septiembre de 2011

Un volcán de recuerdos.

Llevo más de una semana sin escribir porque realmente no he sentido la necesidad de hacerlo. Todo ha comenzado a ser normal o casi normal en Madrid. Ya han empezado las clases, mis compañeros han llegado a Madrid, y mis amigos y yo nos juntamos cada semana porque sentimos la necesidad de pasar tiempo juntos. A fin de cuentas, el estar lejos de nuestras respectivas casas nos hace unirnos aun más. Son mis amigos, mis compañeros de partido, pero además, son mi familia.

Ayer fuimos a visitar el Congreso de los Diputados con Lucila Corral, diputada del grupo parlamentario socialista por Madrid. La verdad es que la visita fue más que agradable. Es una gran mujer, una gran compañera y una socialista de las de verdad. El paseo por  la Cámara Baja fue más que alucinante. No sabría describir lo que se siente estando allí, es imposible expresar con las palabras correctas lo que puede sentirse sentada en un lugar dónde la legitimidad es absoluta ya que es el pueblo quien decide ponerte y quitarte. El Congreso de los Diputados es el lugar dónde la libertad se hace eco de cada una de las imágenes que le envuelven. Mentiría si dijese que ayer no me acordé de mi abuelo... Mentiría si dijese que no pensé: ojalá estuviese aquí, ojalá pudiese verme...

Hoy es una de esas noches en las que le necesito. Necesito tocarle, abrazarle, decirle que le quiero. Necesito darle las gracias por todo pero también volvería a preguntarle una y mil veces por qué tuvo que dejarme tan pronto y sin avisarme de que ya no volvería.

Ayer vi al rey de cerca. Aproximadamente 10 metros eran los que nos separaban, quizás menos. A pesar de que soy una fiel defensora de la República -y todos ya los sabéis- he de deciros que siento admiración por el rey Juan Carlos. Tuvo un papel muy importante en la Transición de la dictadura a la democracia, y eso es un mérito que el pueblo español ha sabido reconocerle a lo largo de los años. Le noté algo desmejorado, pero ahí estaba, junto con José Bono y José Luis Rodríguez Zapatero despidiendo la legislatura y él último mandato de nuestro todavía Presidente del Gobierno.


Fue un día magnifico. Zapatero se acercó a saludarnos, estuvo charlando con nosotros, preguntándonos de dónde éramos, como nos llamábamos, que estudiábamos... y de paso, intercambiamos unas palabras. Y todo comenzó porque me dirigí a él y le dije: "España necesita más politólogos". El me respondió que "tan importante era el derecho como la política", algo con lo que yo estoy de acuerdo. Yo trataba de decirle que las Administraciones necesitan tener cerca politólogos, porque a fin de cuentas, somos expertos en la política, en la teoría y podemos llevar a cabo la práctica. La conversación finalizó cuando Zapatero nos animó a practicar la política y nos pidió que confiásemos en la democracia.

Le notamos algo triste al principio, y es una pena. Le ha tocado vivir una época complicada. Se habrá equivocado en algunas decisiones pero eso no le hace ser mal político ni mala persona porque no es ninguna de las dos cosas. Gana en las distancias cortas. Es una persona cercana, sencilla y capaz de transmitir lo que siente sin necesidad de complicar su lenguaje. Ha hecho por este país más de lo que muchos se piensan. Ha otorgado derechos a los que antes eran diferentes y ahora son iguales; ha tratado de que se hiciese justicia con las víctimas de una dictadura que represalió a miles de españoles; ha prestado atención en aquéllas personas que más necesitan los ciudados de los suyos; ha hecho lo posible y lo imposible por establecer la completa igualdad entre hombres y mujeres; ha aumentado la inversión en becas para que todos estemos en igualdad de oportunidades... Ha tratado de que todos, absolutamente todos, pudiésemos disfrutar de una vida digna de ser vivida. Y aunque las cosas últimamente han sido diferentes, yo hoy, voy a defender a Zapatero. Lo voy a defender, frente a aquéllos que le insultan día tras día, frente a aquéllos que le menosprecian personalmente sin conocerle, frente a aquéllos que tratan de desprestigiarle a él y su familia, frente a aquéllos que hacen la crítica fácil, la que va a hacer daño. Y le voy a defender porque creo que es un buen político y ha sido un gran presidente que ha podido luchar contra todo pero no contra lo inevitable en todo el mundo.

A mi abuelo le hubiera encantado poder estar conmigo todo el dia de ayer. ¿Sabéis qué? Le echo mucho de menos. Llevo afiliada a Juventudes Socialistas desde que tenía 16 años y en diciembre hace un año que me afilié al PSOE. Me costó dar el paso. Estábamos en un momento complicado, y por eso lo hice. Lo hice pensando en él, en que hay muchas cosas que cambiar y sólo puede hacerse desde dentro. Me afilié porque creo en un modo de hacer política que va a progresar en los próximos tiempos, creo en una IDEA de Política que no tiene por qué ser única sino diferente. Creo en la crítica constructiva, en la necesidad de que existan diferentes tipos de opinión y en el hecho de que un partido se compone de personas -militantes- y que sin ellos, nada sería posible.

Y bueno, simplemente me queda agradecerte a ti, el haber hecho posible que hoy, entre lágrimas, pueda irme feliz a la cama. No es necesario que te mencione, tan sólo te digo y puedo decirte que te espero en Madrid.

María.

lunes, 5 de septiembre de 2011

¿Por qué soy socialista?

¿Qué sería de un país sin ciudadanos y de un partido sin militantes?
La respuesta es: Nada.

Los partidos políticos se crearon con el fin de acabar con las imposiciones absolutistas de los monarcas de la época y con el objetivo de aunar opiniones parecidas entre personas que sentían que creían en las mismas ideas.

Ante los nuevos  cambios que están produciéndose en la sociedad, el sentir de los ciudadanos necesita ser proclamado como la palabra del pueblo. Los gobiernos deben ser eficaces y responsables; eficaces porque deben llevar a cabo su cometido y el cumplimiento de sus funciones, y responsables políticamente hablando, ya que responden de sus acciones ante aquéllos a los que representan.

Los ciudadanos piden explicaciones y muchos políticos no hablan. Lo que algunos no han comprendido, es que los grandes cambios que se han llevado a cabo a lo largo de los siglos han sido impulsados por la propia ciudadanía.


¿Qué es un político?

Un político es una persona más. Es uno más de todos nosotros. Un día puede tenerlo todo, y al día siguiente puede no tener nada. El ideal de político sería aquél que está dispuesto a escuchar, entender y resolver los problemas que otros le plantean. El ideal de político, es aquél que no ve en su puesto una forma de prosperar personalmente sino de cambiar el mundo en nombre del resto. El ideal de político, es aquél que entiende que todo lo que maneja no es suyo, sino de todos, y que por tanto, el fin último de la representación no es el de ganar dinero sino el de actuar en nombre de quienes han depositado su confianza en él.

Las leyes se hacen para tratar de establecer un orden en la sociedad, y cuando ese orden se convierte en desorden algo falla. Hay leyes que no deben valer para toda la vida, ya que la sociedad prospera y sus ciudadanos cambian, adaptándose a los tiempos. En el momento en que una ley deja de ser legitimada por la gran mayoría de la ciudadanía, quiénes nos representan deben plantearse el hecho de escucharles y hacer sus peticiones realidad.

Es imprescindible establecer diferentes esferas de poder, pero también es cierto que es necesario que existan límites a los posibles abusos que puedan llegar a cometerse. El “aparato” es lo que solemos denominar a aquellas instancias de poder que se encuentran en la cúpula. Aunque yo no hablaría de imposiciones, sino de guías.

En política no todo vale y por tanto, no tenemos por qué ser tolerantes hacia todas las respuestas y acciones posibles. No tolero el maltrato, la mentira, la homofobia, xenofobia ni la falta de respeto a una idea no compartida. Y del mismo modo, no soporto la intolerancia hacia todo aquello que debe ser tolerado. Puede parecer una paradoja pero si os detenéis a pensarlo, es una razón de peso.

Y todo esto viene a que como militante del PSOE y persona que escucha a la gente, entiendo que no sólo deben ser atendidos cuando se acercan unas elecciones sino cada vez que precisen de la atención de quienes están al mando de una institución que es de todos.

Decía Pablo Iglesias que:

“Somos socialistas no para amar en silencio nuestras ideas sino para llevarlas a todas partes.”

Pues bien, esa es mi respuesta a la pregunta que formulo al comienzo. Soy socialista, trato de llevar mis ideas a todas partes, de día y de noche; trato de escuchar y si está en mi mano, solucionarlo; y lo más importante, soy socialista porque repudio las injusticias que otros piensan que son justas porque entienden que la vida no puede ser igual para todos. Para mí, el socialismo afectivo -en todas sus vertientes- no es una tendencia, es un modo de vida. El PSOE me ha dado casi todos los amigos que tengo, y ya dice el dicho, que tener un amigo es como tener un tesoro. Siendo así, me siento más que afortunada.


María.