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sábado, 14 de junio de 2014

Lo mejor está por llegar.

Si El Principito que lo presidía pudiese hablar, convencido diría que no era más que un blog semejante a cien mil otros. Y aún así, seguro que hoy todavía muchos lo recuerdan. Molinos de Papel no era más que un blog de aspecto oscuro que hablaba de otros cien mil tipos tan oscuros como el: un tal Ian Curtis, algún Iggy Pop... Quizá un Doctor Deseo. 

Pero de lo que de verdad hablaba era de los rincones oscuros de nuestra historia: de aquella oscura guerra a la que nos arrastraron la absurda codicia de oscuros hombres; de una banda de hombres oscuros que en el intento de matar por todo acabaron matando por nada. 

Con los años aquel blog -semejante a cien mil otros- se convirtió en referencia para muchos, en lugar de obligada visita y, quizá entonces sin saberlo, en la pieza indispensable que acabó de soldar unos valores que solo más tarde fui capaz de asociar con las siglas del Partido Socialista.

Ningún Che Guevara descafeinado, por tanto. Fue el dueño de un Molino de Papel -un tal Eduardo Madina- y aquella legión de visitantes anónimos con quienes muchos aprendimos que no estábamos solos. 
Lo mucho que nos une frente a lo poco que nos separa.

Después de un largo periodo de ausencia, hoy se abren de nuevo las ventanas de aquel Molino de Papel. Ventanas que arrojan luz y aires nuevos. Ventanas que muchos, desde los años oscuros, esperábamos impacientes.

Es verdad, no era más que un blog semejante a cien mil otros pero yo crecí con él y siempre será único en el mundo.

Fuerza Edu. Fuerza compañero.


Escrito de Patricia Hidalgo Montenegro, Politóloga y especialista en Marketing.

lunes, 30 de enero de 2012

"Va por vosotros, mi tierra, mi gente, mi Carnaval"

Desde pequeña siempre he oído decir que en Carnaval, es en la época del año en la que más verdades se dicen y dónde mucho más directa es la gente. Entendiendo por gente, aquéllos individuos que tienen el coraje de subirse a un escenario, exponiéndose ante el público que siempre es exigente y ante la mirada de miles de personas que esperamos ansiosos que llegue Febrero.

Don Carnal nos visita cada año con historias distintas, pero a fin de cuentas, contando la vida misma. Nos entiende, nos comprende y no nos abandona. Ojalá pudiéramos decir lo mismo del partido al que cada elección tras elección cuenta con nuestra confianza y nuestro voto y siempre "a pesar de..." Podemos llegar a decir: "no les voto más, no se lo merecen!" pero siempre caemos en la trampa... en la trampa de votar lo que un día nuestros abuelos nos enseñaron que había sido parte de su vida... Un partido que había salido de sus entrañas, de su tesón y de su fuerza, de su humildad y su valentía... Un Partido Socialista, Obrero y Español. Quizás un poco despintado últimamente, pero no hay mejor activo dentro de un partido que el de su militancia, la cuál os aseguro y garantizo nunca pierde de vista aquéllo en lo que cree.

La militancia, esas personas a las que siempre el aparato recurre buscando amparo... La militancia... quiénes nos pateamos las calles defendiendo aquéllo en lo que creemos, quiénes participamos en las asambleas opinando y teniendo que aguantar miradas por pensar diferente. No tiene precio ser militante, y quien realmente milita no se vende, y no se vende porque sus ideas y el valor de las mismas jamás tendrían un comprador tan grande como lo que las siglas representan para ellos. 

No hay mejor Carnaval que el que uno pasa acompañado de su gente y en su tierra, aquél en el que se dice lo que se piensa y en el que no se ha pensado lo que se va a decir... No hay mejor manera de disfrutar el Carnaval que la de dejarse llevar por la emoción y los sentimientos... por un brote de locura acelerada que une Cádiz con Badajoz, comparsas con murgas, gaditanos con pacenses... No hay mejor Carnaval que aquél en el que uno se siente libre, tan libre como el viento... 

Hoy quería daros las gracias a vosotros, quiénes me leéis casi a diario, quiénes sabéis lo que pienso y os interesa saber lo que siento. Sólo quiero deciros algo, mi blog es una parte más de mi vida, y a pesar de que sea un espacio abierto al exterior, no por ello menos importante. Carnaval, Política y por supuesto... una familia que me adora y una tierra que me enamora.

Sabéis de mi más que cualquiera, soy Socialista, convencida aunque exigente con un partido que creo ha perdido el rumbo; un partido que debe levantarse o le seguirán pisando, y un partido, que sin su Militancia, nunca habría llegado a ser lo que fue. 

Buenas noches y feliz Carnaval :)

María.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Ha llegado el momento.

Ha llegado el momento en que el PSOE vuelva a su origen. No digo con esto que vuelva a considerar la tendencia marxista como suya propia, hablo de la necesidad de que todos podamos decidir sobre el futuro de un partido que está tocado y hundido. 

Necesidad de renovación, de cambio, de unión, de progreso. Necesidad de volver a ser el partido en el que 11 millones de personas confíen en unas elecciones, pero antes de eso, necesitamos volver al origen para que nosotros, la militancia,  podamos recobrar la confianza en unas siglas que representan la necesidad de seguir hacia adelante. Unas siglas que han hecho todo y más por este país más que a muchos les pese, unas siglas que representan la libertad, la igualdad y la justicia social. No son ni más ni menos que unas siglas que han supuesto el pasado, suponen el presente y supondrán el futuro de este país.

Debemos aprender de los errores del pasado, debemos entender que tirarnos tierra encima unos a otros no nos lleva a ninguna parte, aunque entiendo que muchos estemos dolidos y enfadados porque augurábamos una debacle como la que ha tenido lugar. Es cierto que lo avisamos y poco caso nos hicieron, pero no quieren más al partido quiénes más insultan y más critican duramente de manera destructiva a lo que lo quiero yo. Siento el socialismo dentro de mis entrañas. Recorre mi cuerpo, mi pensamiento, la necesidad de progreso me atrapa, pero para progresar antes, todos debemos valer lo mismo.

En las elecciones cada voto vale, en un congreso sólo vale el voto de los mismos delegados de siempre. Quiero opinar, tengo derecho a hacerlo, quiero que me escuchen, que me entiendan, que confíen en mi tanto como yo lo he hecho en ellos.

Las elecciones Europeas fueron el inicio de esta caída en picado, las Municipales y Autonómicas fueron su continuación, y las Generales han puesto fin (o eso espero) a esta mala racha para los Socialistas. Estuve ahí, dándolo todo, también en Cataluña y estaré en Andalucía de igual modo. Pegando carteles, hablando con la gente, repartiendo propaganda, organizando actos, llevando las redes sociales... Dí de mi todo lo que tenía. ¿Acaso no tengo legitimidad para pedir ahora un cambio? ¿No tengo derecho a pedir confianza en la militancia?

La militancia, ese ente compuesto de personas comprometidas, que a fin de año pagan una cuota y que cada cuatro años votan al partido al que pertenecen. ¿Ese es el concepto de militancia? Yo por militar en un partido entiendo que también obtengo el derecho a decidir en asambleas, en reuniones, en congresos y en primarias. Sí, primarias.

Quiero que mi voz se escuche lo mismo que la de Rubalcaba, que la de Vara, Tomás Gómez, Patxi López, Ibarra, Felipe González, Guerra, Bono... Quiero ser una más, quiero ser como ellos. Y eso sólo será posible si todos tenemos el mismo derecho a decidir sobre el futuro de este partido.

Volver al origen no es algo malo, es algo que teníamos que haber hecho hace mucho. El próximo líder del PSOE -a mi entender- debe contar con la misma legitimidad con la que Zapatero contó. Y yo no quiero ser más que nadie pero tampoco menos, simplemente quiero que me consideren una igual cuyo voto valga lo mismo que el del resto.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Un secreto a voces.

Estaba estudiando para un examen y se me ha venido a la cabeza una imagen (la de Felipe González) y unas palabras (“Militancia pura y dura”).
Haciendo un repaso por lo que han podido ser estos tres últimos años de gobierno podría decir y digo, que se han hecho cosas bien y otras que indudablemente no han sido las más acertadas a los ojos de los españoles, pero sobretodo, a los ojos de los socialistas.
Ha habido momentos en los que me he sentido profundamente decepcionada con mi partido; momentos en los que he pensado: “¿Qué diría mi abuelo si ahora levantase la cabeza? ¿Reconocería a ese partido por el que tanto dio?”. Lo cierto es que no sé si mi abuelo se sentiría orgulloso en este momento al ver que la España por la que él se desvivía se ha convertido en un lugar de paso para quienes creemos en la verdadera libertad.
El día 20 de noviembre como todos ustedes saben se celebrarán elecciones generales. No soy adivina ni creo 100% en las encuestas, pero como proyecto de politóloga y analista “política” puedo decir que vaticino una derrota electoral. Será debida a muchos factores pero uno de ellos va a ser sin duda el siguiente:
En ocasiones tratamos de contentar a todo el mundo, aun a sabiendas de que no podemos caer bien a todos. Tratamos de tomar las mejores decisiones para todos, aun a sabiendas de que no siempre todos estarán conformes. ¿Y qué ocurre cuando hacemos esto? Pues muy fácil, lo que sucede es que ni unos ni otros están contentos.
Creo que Zapatero ha tratado de hacer lo que a su juicio era lo mejor para España en cada momento. No dudo de sus buenas intenciones, sé que es una buena persona, pero he de decir que se ha equivocado en más de una de las decisiones que ha tomado. No hablo ahora de la reforma que junto con el Partido Popular se ha aprobado esta semana en el Congreso, hablo de todo en general y de nada en concreto.
Guillermo siempre habla de que en este momento estamos inmersos en una crisis de valores, y sinceramente, estoy de acuerdo con él. Cuando un partido gana las elecciones debe tratar de gobernar para todos pero sin olvidar de quiénes le han votado por ser lo que son y lo que en su programa prometían.
En las últimas elecciones el PSOE recibió creo recordar que casi 11 millones de votos. Está claro que no todos los que le votaron eran socialistas, pero creo que en tanto en cuanto que representa esas ideas debía haber actuado como tal.
Entonces… ¿Crisis de valores por qué? La lealtad a unos principios debe ser la esencia de todo gobierno, la lealtad a unos votantes, la lealtad a quienes han confiado en un programa y un equipo… Creo que ha sido un claro error el tratar de contentar a personas que nunca han confiado en nosotros y que nunca lo harán. Se ha olvidado la esencia de un partido: la propia militancia.
Muchos obvian la importancia de quienes a fin de mes “sólo pagan la cuota”, quiénes en cada mitin están dándolo todo y aplaudiendo con sentimiento cada cosa que se dice, porque es en lo que creen.
Es el momento del diálogo, del debate, de la opinión y por supuesto, es el momento del respeto. No demos al partido popular más atención de la que se merecen, preocupémonos por ser lo que fuimos, por volver a los orígenes, por recordar de dónde vinimos y lo más importante, por no olvidar hacia dónde vamos y hacía dónde deberíamos ir.
Se están haciendo duros recortes en Comunidades Autónomas como Castilla la Mancha o Madrid, pero ese es el programa oculto del PP. Ahora que están tan seguros de que van a ganar no les importa sacarlo. No les importa eliminar empresas públicas y dejar a miles de trabajadores en la calle, tampoco les importa disminuir la calidad de la enseñanza y la educación, y ni hablemos de la sanidad… Y lo peor de todo no es eso, controlarán los medios de comunicación y harán llegar a la ciudadanía un mensaje que no es cierto. Y nosotros mientras tanto… ¿qué hacemos? ¿Nos manifestaremos día sí y día también?
¿En eso queremos que se convierta España?
El 20 de noviembre los españoles van a llevar a cabo una conducta movida por un estímulo. En realidad, los seres vivos siempre actúan por estímulos, por motivación y ganas. No van a ir a votar pensando que el PP es la mejor opción, valorarán la gestión de un gobierno que indudablemente ha perdido el rumbo. Aun así, no es tarde. Aun estamos a tiempo de recapacitar, de cambiar, de hablar… Si cuentan con nosotros la solución no estará en la derecha, estará en lo que el pueblo piensa.
Como dijo Felipe González: “En los tiempos difíciles…militancia pura y dura”. Esto es lo que yo entiendo por militancia pura y dura, por política de calle, por don de gentes ;)

"A veces, el arte está en los críticos. Estos inventan el arte". (Alfonso Guerra.)