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martes, 4 de febrero de 2014

Volver a la vida.

Os confieso que no estaba pasando por una buena racha. Acabó el 2013 y sentí que eran muchas las cosas que tenía que dejar atrás y que otras tenía que cambiarlas, y públicamente, os confieso que voy a dejar la política de raíz. Quería contarlo por aquí, porque este es mi rincón, el lugar dónde trato de transmitir lo que pienso y lo que siento, y tal como lo he hecho siempre, creía que era importante quedarlo plasmado. No hay marcha atrás, después de mucho tiempo, muchos meses, he tomado esa decisión porque considero que es lo mejor para mí, para mi salud y sobre todo para disfrutar de mi vida.

Llevaba años trabajando por y para los demás, de manera gratuita, sin tratar de recibir nada de nadie, tratando de hacerlo lo mejor posible, pero la vida cambia y yo he comenzado a establecer otras prioridades que ahora mismo considero más importantes e imprescindibles en mi vida. Terminé la carrera, volví a mi tierra y comencé a socializarme y reencontrarme con mis círculos de amigos que sentía que tenía lejos cuando estaba fuera. He vuelto a la universidad, he comenzado a estudiar un máster en Marketing, estoy obteniendo resultados realmente buenos, y todo ello procede de mi esfuerzo, de mi motivación, de mis ganas, pero sobre todo de la exclusividad que le dedico a mi formación, y por consiguiente a MI vida. 

Entiendo que ha llegado el momento de dedicarme de verdad a los sueños que comencé a perseguir hace años, y no considero que se trate de una posición egoísta, sino que simplemente he decidido comenzar a vivir mi vida de otra manera. A unos le podrá gustar más, a otros menos, a unos podrá decepcionarles y a otros podrá agradarles, pero de lo que estoy segura es de que mejora mi calidad de vida y sobre todo mi calidad personal. Estoy aprendiendo nuevas cosas, moviéndome por ambientes que realmente siempre quise tener cerca y realizo actividades que realmente me hacen sentir feliz. Nunca llueve a gusto de todos, pero la vida es demasiado corta como para que la vivamos pensando en lo que otros esperan de nosotros sin antes pararnos a pensar en lo que nosotros realmente queremos y esperamos de nosotros mismos.
Mis padres y mis amigos me apoyan en mi decisión, se han sorprendido, y todos me han dicho que no lo esperaban, pero la vida es así, imprevisible, y yo nunca he sido una persona previsible. 

Ayer sentí que la vida me daba un vuelco. Mi amiga Isa y yo volvíamos a Olivenza cuando de repente un tarado decide adelantar a un camión cuando nosotras veníamos de frente. Paré en seco en la carretera, por momentos pensamos que nuestra vida se acababa ahí, y por momentos, en la carretera estaba el camión, nosotras, y el tarado que decidió adelantar por el medio de la carretera sin pararse a pensar que nuestra vida valía tanto como su tiempo. Nos quedamos en estado de shock, fueron los 10 segundos más lentos de mi vida, no sabíamos qué hacer, ni cómo actuar, ni siquiera qué decir... Es por eso que la vida me demuestra que estoy tomando decisiones que ahora mismo considero acertadas. ¿Y si me equivoco? Pues si me equivoco pensaré que en este momento era lo mejor para mí, para seguir siendo yo misma y para no traicionarme a mí misma. No hay nada peor que fallarse a uno mismo, y yo no voy a hacerlo. 

Gracias por la atención y siento no haberlo podido transmitir de otra manera, esta es la única manera que tengo de poder hacerlo de manera relajada, tranquila y dando las justas explicaciones. Vuelvo a mi vida, y ayer volví a nacer.



Pdta: Os dejo con algo que llevo haciendo desde hace unas semanas, entrevistas de Carnaval a murgas del Carnaval de Badajoz. Feliz, contenta y reconfortada porque no hay nada que satisfaga más que trabajar, aunque sea de manera altruista, en algo que nos hace felices. 

Un abrazo.

María Núñez.

miércoles, 17 de abril de 2013

"Compre usted migas de pan"


La realidad, a pesar de ser la misma para todos, a veces no llega igual a todas partes. Puede ser esto lo que le esté ocurriendo a muchos políticos y políticas españolas, que más que ver la realidad, parece ser que vivan en un mundo paralelo. 

Hace un año decía Cospedal que el Partido Popular era el partido de los trabajadores. Está claro que todos nos reímos de ella cuando dijo tal sandez. Hoy, meses después, se ha contradicho al afirmar que "los votantes del PP pagan la hipoteca y se aprietan el cinturón". Alguien debería decirle a esta señora cual es el significado de apretarse el cinturón. Ya que ella jamás habrá tenido problemas para llegar a fin de mes dada su condición de bruja, que diga, de pluri-asalariada (salarios que por cierto, pagamos todos). 

Pero no voy a hablar de partidos, o sí, pero no quiero centrar mi escrito contra el PP porque quiero hablaros de algo que considero aun más imprescindible. 

¿Qué hacemos nosotros mientras otros gobiernan? ¿Hacemos lo correcto? O mejor dicho, ¿lo intentamos? No estoy segura del todo de que se intente todo lo que se debería. Hay quienes se centran en el "quítate tú para ponerme yo" y otros que nos resignamos porque proponemos y nuestras propuestas siempre son "buenas" pero nunca se implementan. 

Extrapolar una cuestión política a una personal no es el camino para el progreso, ni de una ciudad ni de un partido. O al menos no debe serlo. Tampoco el personalismo debe encarnarse o tratar de liderar lo que debería representar a muchos. Y no debe ser así porque es aquí donde comienza el fin de la historia. La ausencia de liderazgo y el no permitir que el liderazgo se emprenda, lleva a la muerte política de unas siglas.

La perpetuación en el poder de quienes no han sabido ser políticos no lleva más que a la desesperación de quiénes tienen ideas y proyectos pero no pueden emprenderlos por falta de medios. Cuántas veces me repito: ¡Sería tan fácil! Y lo sería, creerme que lo sería. 

El otro día en clase, mi profesor de Relaciones Exteriores y Política Exterior de Europa nos contaba cómo había acontecido la desintegración de Yugoslavia, y nos hizo una pregunta: 
¿Qué creéis que debía haber sido diferente para que las cosas hubieran sido diferentes? 

Me pregunto si ellos, esos políticos de los que hablo, se han hecho alguna vez esta pregunta. Y si no se la han hecho, seguro que habrán tenido alguien al lado que se lo habrá preguntado y o bien no han querido escuchar, o bien no han sabido responder. De haber respondido a la pregunta, hoy no estarían cometiendo los mismos errores que en el pasado le llevaron a perder un gobierno, la confianza de miles de personas y a día de hoy la de sus propios compañeros y compañeras. 

Estar tan lejos de la realidad nos lleva a no percatarnos de lo fácil que es dejarse ayudar, porque son los pequeños detalles los que marcan la diferencia, los que nos hacen reflexionar y pensar cómo actuar cuando nos toca. 

María Núñez.


martes, 5 de febrero de 2013

La esperanza ciudadana.



Es un tiempo duro para el socialismo o el mal llamado socialismo. Y digo mal llamado, porque llevo un tiempo notando cierta distancia entre lo que a veces pensamos gran parte de quienes creemos en unos principios verdaderamente de izquierdas y lo que hacen los dirigentes de un partido, que en este caso se corresponde a la denominación de PSOE. 

Os mentiría si os dijese que no estoy decepcionada, y no considero que sea una actitud beligerante por mi parte ni mucho menos caduca de humildad, creo que como militante tengo derecho y deber de expresar lo que siento con respecto a las actitudes y actuaciones de una organización política que en teoría debería representarme, no sólo porque la voto sino porque además formo parte del todo que la compone. 

En estos días hemos visto como gran parte de la cúpula del PP a nivel nacional está implicada en graves casos de corrupción donde el dinero público ha sido el comodín para jugar con los ciudadanos y reírse de nosotros. El PSOE ha salido en los medios, pero sinceramente y con la que está cayendo, echo de menos un PSOE mucho más agresivo en las respuestas y en la oposición. No me vale de nada una oposición responsable ante un gobierno irresponsable. Y no sé en que acabará todo esto y a donde irá a parar lo que queda de "este gran país" que un día fue España. 

Soy una enamorada de la Política con mayúsculas, la que significó libertad para este país, la que equiparó en derechos a hombres y mujeres, indistintamente de su clase social, del color de su piel o de su condición sexual. Aquella España del 82, de pana y sin corbata, aquella que hizo a la gente creer en la política de verdad, desde la que se podía construir de verdad un país libre, democrático y donde los derechos humanos fuesen una condición clave para la consecución de la igualdad. No fue café para todos, sino derechos para todos. 

Pero mi pregunta, ¿Qué queda de todo aquello? ¿Qué queda de aquel PSOE que estaba en la calle, con la gente siendo ciudadanos de a pie como el resto? ¿Qué queda de trabajar de la mano de los trabajadores? Queda lo que se ve, lo que se siente, que yo no sé si es real o una pesadilla de estas que duran y duran... Y es que mientras sigamos pensando que todo va bien, que mientras que el PP caiga nosotros subiremos, un flaco favor le hacemos a los ciudadanos que a día de hoy siguen confiando en nosotros. Tienen valor para hacerlo, yo no sé si aguantaré mucho más, y os aseguro con la mano en el corazón, que esto que digo me duele mucho más que cualquier otra cosa. Para mí sería muy fácil defender todo lo que veo, pero tengo un defecto, y es que la sinceridad y la transparencia pueden conmigo y me impiden defender aquello en lo que no creo. 

Quienes nos critican con dureza, son quienes llevan toda su vida votando a un PSOE que día a día se ha ido adaptando a los cambios sociales, pero que últimamente espera que la ciudadanía actúe para después subirse al carro. Yo no quiero estar en un lugar donde la valentía no es la bandera para defender a la ciudadanía española, y si sigo aquí es porque mi conciencia me dice que aun hay esperanzas para volver a nuestro lugar. 

No toméis esto como una ofensa ni mucho menos, sino como la humilde opinión de una chica de 22 años de la mal llamada "generación perdida", con sueños por cumplir, alguien que cree en la igualdad y en la libertad, y alguien que vio en el PSOE el partido de la esperanza ciudadana, y que a día de hoy sigue buscando motivos para creer en él. 

lunes, 17 de septiembre de 2012

La estrella de los tejados.


Si hoy fuera mi última entrada del blog tengo claro de lo que no hablaría, pero no sabría deciros cuál sería el tema estrella de mi post. O sí, realmente si sé de que hablaría, de todo aquello que me hace sentir especial. Y me siento especial cuando tengo alrededor personas que me quieren, que me transmiten sus deseos, experiencias y sensaciones varias. Me siento feliz hablando con la gente, escuchándoles, entendiéndoles, y en la medida de lo posible, ayudándoles. Para mí hablar de Madrid y de Olivenza, supondría hablar de dos lugares emblemáticos e imprescindibles en mi vida. Lugares donde he crecido como persona y he alcanzado parte de mi felicidad. 

Y os preguntaréis que supondría hablar de Política... Hablar de Política, eso sí, con mayúsculas, supondría llegar al estado pleno de madurez. Ese, en el que he sentido lo que era ser libre, en el que he aprendido qué suponía la Igualdad y donde he conocido a quiénes probablemente, me estén enseñando mucho de lo que sé. He conocido lo que supone ser libre y lo que no, lo que significa el compromiso y la responsabilidad, pero sobre todo, he aprendido que cuando algo está de color negro es porque existen motivos para darle otro tono que tenga más luz para desprender. 

Hoy, mientras paseaba con un amigo por las calles de Madrid, hablábamos del sentido de la libertad y de lo que ésta supone para nosotros. Tengo algo claro, y es que si algún día tengo una hija -que espero que sí- el nombre que elegiré para ella será Libertad. ¿Y sabéis por qué? Porque para mí la Libertad supone el estado de todas las cosas; de la Igualdad, de la Responsabilidad, del Compromiso, del Cariño, del Amor, la Familia y la Fraternidad. Para mi, hablar de Libertad supone hablar de vida. Una vida que brille porque tenga luz propia, y eso, sólo puede ocurrir si alguien actúa bajo la responsabilidad y el compromiso de ser completamente libre. 

En un momento como este en el que la situación política y económica es cuanto menos desgarradora, hablar de Libertad puede parecer una utopía. Pero no lo es. La ciudadanía ha salido a las calles, con sus banderas, expresando lo que sienten y lo que quieren, y condenando lo que no quieren. Ante las injusticias del momento, las calles se llena de mensajes, de palabras, se llenan de libertad... sin armas. Sin más arma que el poder y el valor de la palabra. Dejemos pues que cada uno y cada una se sienta libre para poder expresar lo que atañe a sus necesidades, a sus sentimientos, y a sus Comunidades. Las particularidades de España son las que la hacen ser única e irrepetible, y no se trata de romper un país sino de todo lo contrario, cuando en masa miles de ciudadanos y ciudadanas deciden que quieren reivindicar lo que consideran que les pertenece. A día de hoy, no es un crimen querer ser libre, querer ser lo que realmente somos, sin imposiciones, sin lamentaciones y en condiciones de equidad.

Hoy ha sido un gran día, he podido compartirlo con gente a la que quiero, personas que me transmiten sensaciones que no se pueden expresar con palabras. Y quiero compartir con vosotros y vosotras, una canción que representa perfectamente mi estado de hoy. 

Gracias... Madrid ;)

María Núñez.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Cercanía en la distancia: #15S

En un ambiente propicio, con una copa de Rioja de por medio, trataré de hablaros de algo que para mí es realmente importante: La cercanía en la distancia. Os preguntaréis que quiero decir con esto, y puedo aseguraros que no es complicado entender el significado de ambas palabras cuanto menos antagónicas.

Anoche miles de ciudadanos y ciudadanas de este país así como personas implicadas verdaderamente con esta sociedad salieron de sus casas con ilusiones, con confianza pero sobre todo con esperanza. ¿Y sabéis por qué? Salieron con esperanza porque creen que aun pueden cambiar las cosas si se hacen verdaderamente bien y atendiendo a las verdaderas razones y al verdadero fin por el que deben hacerse que es la sociedad en su conjunto y la ciudadanía en particular. Salieron con confianza, con la confianza de saber y de sentir que ellos y ellas también forman parte de esta sociedad y que mucho tienen que ver en el transcurso de la misma. Pero sobre todo, salieron con ilusión. Sí, con la misma ilusión con la que un niño o una niña abren sus regalos el día de Reyes esperando que les llegue lo que han pedido. Y bien, ¿qué hemos pedido? -os preguntaréis ahora-. Hemos pedido tener una clase política a la altura de la circunstancias, estudiantes que despierten y sean capaces de movilizar a sus compañeros y compañeras en la Universidad -que es donde comienza la Política de verdad-, pensionistas que dejen de creerse que el gobierno toma decisiones obligado por el pasado que relacionan directamente con Zapatero y por encima de todo, hemos pedido que toda persona sea cual sea su condición sexual, su condición laboral o condición geográfica se sienta en libertad de decidir y transmitir que las injusticias no son injustas sólo porque carezcan de un fin justo, sino porque el proceso que se haya llevado a cabo tampoco fuese el adecuado.

Hoy, en las calles de Madrid he visto ILUSIONES, CONFIANZA Y ESPERANZAS. Hoy he visto a más de un millón de personas diciendo "NO" a las injusticias y a las desigualdades sociales. Hoy, he podido sentir de cerca la diferencia existente entre la hija de un marqués y la hija de un obrero. La hija del marqués no estaba pasando calor, perdiendo su voz y sus fuerzas por defender sus derechos como ciudadana, pero la hija del obrero, estaba demostrando que tiene capacidad, que tiene valentía y que tiene valor para enfrentarse al cacique mayor del reino para defender la causa más justa. 

La manifestación de hoy no se me va a olvidar nunca, ya no sólo por el calor o el sacrificio que han hecho miles de españoles y españolas por estar hoy en Madrid, sino porque he recordado, entre Política de calle, entre compañeros y compañeras, y entre "causalidades de la vida" lo es que volver a encontrar ciertas sensaciones olvidadas en un baúl de los recuerdos.

Cercanía en la distancia... En la distancia del momento, en la distancia de los besos... Distancia en la cercanía de la mirada. A veces, sobran las palabras. Hoy, es uno de esos días.


María Núñez.

lunes, 30 de abril de 2012

Hacer POLÍTICA o morir.

Ayer estuve en la comunión de mi prima Olaya, la más peque de todas, se nos ha hecho grande. Pasé un día agradable con mi familia y rodeada de buena gente. Y lo cierto es que acabé teniendo una conversación más que fructífera con una de las personas que allí se encontraba. Nuestras ideas políticas no son las mismas, ni siquiera parecidas, pero quizás, nuestra visión acerca de como se deben hacer las cosas es más parecida de lo que nos pensábamos.

Es curioso que lo mismo que desde hace tiempo pienso con respecto a un tema concreto, sea lo mismo que ayer me comentaba alguien, que repito, no tiene ideas políticas iguales a las mías.

En Política no todo vale. Se necesitan nuevos aires, y aire fresco para nuevos tiempos. Lo que hace 20 años podía ser una táctica para ganar unas elecciones hoy no es más que una mera anécdota. 

Llevamos inmersos en procesos congresuales desde comienzos de febrero, y reconozco que estoy deseando que acaben. Aun quedan las asambleas locales en el partido y los congresos regionales y provinciales en Juventudes Socialistas. Si de algo estoy orgullosa, es de que la democracia está hablando. Y es que, la democracia consiste en aceptar las reglas del juego y por tanto también los resultados aunque a veces no sean los deseados.

Continuando con mi conversación de ayer, llegó un momento en el que tuve que dar la razón a quien me hablaba: "Renovar o morir María, ahí está la clave". Esa era una conclusión a la que yo había llegado hacía mucho tiempo, pero ayer, me di más cuenta aun de lo pendientes que están de nosotros quienes día a día esperan soluciones de nosotros. Y es que, incluso la oposición observa que algo falla, y ese algo podría transformarse en solución cuando quiénes pueden cambiarlo se percaten de que todo es más fácil de lo que parece. 

Me voy a la cama dando la enhorabuena a dos grandes amigos y dos grandes compañeros, quienes desde que ayer finalizase el 24 Congreso de Juventudes Socialistas de España, ocupan dos lugares representativos y dignos de Juventudes Socialistas de Extremadura. Juanra, compañero luchador y amigo incansable, y a día de hoy, Secretario de Organización de Juventudes Socialistas de España; y Julio, amigo de sus amigos, directo y trabajador, miembro del Consejo Político de JSE. A los dos, enhorabuena y sólo puedo mostraros mi orgullo además de mi cariño y mi disposición para cada vez que me necesitéis :)

¡Suerte amigos!

María.

domingo, 4 de marzo de 2012

Una vez más, perdiendo oportunidades.



"...Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres, porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren..."

Probablemente muchos conozcáis los versos de esta canción de Sabina; otros posiblemente sea la primera vez que la escuchéis, y muy posiblemente, otros simplemente no tengáis intención de escucharla. Si me permitís el hecho de que pueda daros un pequeño consejo, os diría que la escucháseis y tratáseis de entender lo que oculta en el fondo de su letra. 

Los socialistas tenemos ganas de seguir trabajando dentro de nuestro partido pero tenemos una amarga sensación, y no es precisamente la de haber perdido las elecciones, si no la de ver que a pesar de haberlas perdido no ocurre nada nuevo. Es triste pensar que este partido vaya a quedarse aquí. Llamarme tremendista, loca o incluso ignorante, pero lo pienso. "Todo pasa y todo queda" como dice Serrat, pero tengo un claro presentimiento y es el de saber que si no hacemos nada por la gente, la gente no hará nada por nosotros.

Soy una de esas personas que vive la vida casi al límite, que ha aprendido a aprovechar cada momento que me brindan, y sí, podría decirse que soy perseverante en todo aquello que hago, incluso cuando no debería serlo. 

En cuestión de años pasé de no haber perdido ninguna elección a perderlas todas. Reconozco que mis lágrimas fueron sinceras aquel 22 de mayo de 2011 cuando vi "caer mi pueblo" y mi comunidad. De igual modo reconozco que el 20 de noviembre esperaba el resultado y no derramé ni una sola lágrima. Estaba plenamente convencida de que la gente no estaba con nosotros porque nosotros no habíamos estado con ellos. Ni siquiera nos habíamos parado a preguntarles "qué es lo que más les importaba y qué es lo que más necesitaban". Necesitaban atención, y no se la dimos; necesitaban soluciones y nosotros ni siquiera habíamos pensado en el problema; y lo más importante, necesitaban sentirse respaldados por el partido en el que habían confiado, y no lo estuvieron. ¿Qué ocurría? Se palpaba decepción, desengaño, desencanto y tristeza en el ambiente. 

Me encontré con un PSOE fortalecido y acabé viendo un PSOE completamente deteriorado dónde "algo cambia para que todo siga igual". ¿Qué ha pasado con el discurso real que deberíamos estar dando? ¿Qué ha pasado para que no estemos liderando los movimientos sociales, las manifestaciones? ¿Qué ha pasado para que no pensemos en asociacionismo? ¿Qué nos está pasando?
Sería una buena pregunta, pero lo cierto, es que ni siquiera yo me atrevo a responderla.

El pasado 29 de febrero estuve en la concentración en Sol en contra de la reforma Laboral. Estuve con compañeros de Juventudes y con compañeros de Facultad, pero no vi a Rubalcaba, tampoco a Elena Valenciano. Tampoco estaban en la manifestación del 19 de febrero... ¿Dónde están? 

En las encuestas más recientes emitidas por el diario El País, leo algo que me preocupa: "El 68% de los ciudadanos dice no tener confianza en Rajoy (dos puntos más que hace un mes); pero el desgaste de Rubalcaba es aún mayor: el 75% no confía en él (ocho puntos más que en el anterior sondeo) y el 52% desaprueba su gestión como líder de la oposición."

Al leer esto, entiendo que verdaderamente algo debemos estar haciendo muy mal para que sigamos siendo los más perjudicados a pesar de no formar parte del gobierno. El problema no es de la crisis, el problema lo tenemos nosotros y este, ha sido verdaderamente el gran problema -valga la redundancia-. Llegamos a pensar que la crisis era el problema dejando de lado el gran matiz de esta amarga historia: El problema lo tenemos nosotros porque no hemos sabido hacer las cosas bien, no hemos sabido explicarlas, y lo peor de todo, es que ni estando en la oposición estamos sabiendo hacerlas. 

¿Qué estamos esperando, que las soluciones bajen del cielo? ¿Qué sean otros quienes dictaminen cual debe ser nuestro discurso? Estoy decepcionada, y no hay nada peor que estar decepcionada con aquéllas personas en quien un día confiaste tu voto pensando que eran lo mejor. Quiero fuerza, tesón, quiero ilusión... quiero ver un verdadero Partido de izquierdas que vuelva a ser lo que era. 

Debemos replantearnos grandes debates dentro y fuera, y como premisa principal considero, que alejarnos de la gente nos llevará a alejarnos cada día más de este país, de España. 

María.


sábado, 25 de febrero de 2012

Hablando de descubrimientos...

Hace cuatros años comencé una aventura que sabía que sería transitoria. Sabía que llegaría el momento de tener que decir adiós o quizás sólo sería un hasta pronto. 'Adiós' implica decir "hasta siempre", mientras que 'hasta pronto' implica que sea "hasta el año que viene". Aun así, más temprano que tarde tendré que continuar con otros proyectos que sigan aportando vivencias, sueños y nuevas ilusiones a mi vida... lo que me llevará a tener que decir Adiós al que considero el proyecto más importante de mi vida universitaria.

Quizás sea el recuerdo con vosotros lo que más extrañe llegado el momento, pero todo tiene un principio y por tanto, también un fin. Comencé contigo Paola, y será contigo con quien me baje del barco para dejar paso a quiénes un día disfrutarán del mismo modo en que nosotros lo hicimos hace cuatro años siendo tan sólo unas niñas. Fuiste tú la primera en dirigirte a mi, en mostrarme tu confianza, en brindarme tu amistad, y de nuevo, este año, has vuelto a confiar en mis capacidades junto con el resto del equipo y de la mano de tí, Toni. Gracias a vosotros he podido ser uno de los brazos ejecutores de la SICE y me siento tremendamente orgullosa de ello. No puedo explicar con palabras lo que siento, pero voy a intentarlo.

Lo que un día llegó a nosotras como cuatro simples siglas (SICE), hoy es una parte más que importante de nuestras vidas: de la vida política, de la universitaria y de la personal. Y dicho esto, comienzo:

Presidente, miembros de la mesa, diputados, diputadas:

Hoy me dirijo a ustedes en calidad de Presidenta en funciones de la IV Simulación del Congreso Español. A la atención de la mesa presento una enmienda cuya esencia englobe todos y cada uno de los recuerdos que guardan los señores y señoras diputad@s de cada una de las cuatro simulaciones celebradas en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. 
El contenido de dicha enmienda, hace referencia a la AMISTAD, a vosotros y vosotras, al verdadero sentido de la POLÍTICA y al Espíritu de la SICE. Y es ese espíritu, el que hace que año tras año pueda seguirse celebrando. El espíritu de la SICE sois vosotros, todos y cada uno los diputados que deciden sumarse a la vida SICE.

Como Presidenta del Gobierno, espero haber ejercido mi función tal y como las expectativas marcaban. Agradezco las muestras de cariño recibidas por todo el que me ha apoyado esta semana con miradas, caricias, ánimos, aplausos y todo tipo de agradecimiento. De verdad, mil millones de gracias. A tí Saray por los consejos sabios de Margaret Teatcher en potencia, a tí Álvaro, por haberme hecho recordar las decenas de tardes y mañanas que pasamos juntos haciendo que la SICE II fuese posible. Gracias a COSICE, protocolo y prensa, sin vosotros nada podría salir adelante.

Santi, compañero por partida doble y amigo del alma; Félix, personaje donde los haya, artista de espectáculo parlamentario y payaso de circo elegante; Adriana, socia de gobierno y amiga del alma; Raul, amigo donde los haya y capaz de estar donde y cuando se le necesita; Chuso, rey del circo parlamentario, incendiario sin cerillas y orador de 10; Marcos Dosantos, la voz de la conciencia de clase e igualitaria; Luis, amante de la "izquierda común" y generador nato de opinión; Toni, mi niño lindo, espero poder compartir una SICE más contigo el año que viene; Sandra... un amiga, una compañera y alguien que ha sabido entender la SICE; Emilio, amigo, compañero y parte fundamental; Marcos, gran diputado, grata sorpresa y el inicio de una amistad; Mario, un gran descubrimiento aunque algo tarde, por suerte creo que 'podremos tomarnos un café en Somosaguas' (aunque yo prefiero una copa por el centro xD) un placer, guapo; Pablo, cuatro SICE's batallando y consiguiendo propósitos. Lo que tienen en común es que TODOS son mis amigos. 

Borja, puedo decirte todo y nada. Ha sido una semana complicada para los dos pero sé que sabremos desviar esta semana de nuestras vidas porque ayer ambos lo prometimos :) sabes que te adoro y te doy las gracias por las múltiples conversaciones que hemos tenido cuando has visto que no me encontraba bien. Y bueno, Fran, o mejor dicho, CASSANO, para mi :) Gracias por hacerme partícipe un año más de tu experiencia, de tu oratoria y de tu presencia. Te agradezco cada mención y cada gesto bonito que has tenido hacia mi, y sólo te pido algo: Vuelve el año que viene porque SIN TI NO SOY NADA!! :) Vuelve por la proposición no de ley aprobada en la SICE 2011, 5/2011. Recuerdo que fue aprobada por unanimidad y su esencia era volver cada año.

Y ahora, mi gobierno. Elegí cuatro chicos, o mejor dicho, cuatro grandes personas y profesionales. Andrés Villa, con su trabajo constante y sonrisas incansables ha sabido ganarse a la gente y ha sido elegido el mejor diputado de esta edición; David, su afán de superación le ha hecho progresar y lograr una segunda oportunidad bien merecida; Juan, trabajador incansable, oratoria irónica en según que momentos y un carisma diferente, emprendedor y orgulloso al defender aquello en lo que cree; y Oriol, sin duda, mi gran descubrimiento en esta edición. Gracias por tu apoyo Oriol, por acceder a acompañarme en esta aventura y por haberte comportado como sólo un amigo puede hacerlo, estando presente cada vez que te he necesitado.

El semáforo está en naranja, esperando que llegue la SICE 2013, y posiblemente sea Ricardo, -Ricardona para los amigos- quien hoy haya comenzado a hacer la cuenta atrás. Eres un fenómeno, gran persona y con todo lo grande que eres nunca dejes de sacar ese niño que llevas dentro.

Sin más, me despido pidiendo disculpas por la extensión, mil millones de GRACIAS, diputados, diputadas... Buenas noches, buena suerte y no lo olviden: BUEN DEBATE!!

María Núñez Rodríguez.


viernes, 16 de diciembre de 2011

En París se respira Libertad.

Ayer llegué de París. Sólo puedo decir que es una ciudad de ensueño, donde la libertad comenzó a ser la bandera, la bandera de la resistencia, de la lucha innata, del valor, la bandera del recuerdo y de la memoria. Y es que cuando se trata de llevar por bandera algo y ese algo se llama Libertad estamos haciendo honor y homenajeando a miles de personas que un día dieron su vida por ella.

Ellos, quiénes un día dieron su vida para que nosotros hoy pudiésemos ser libres. Ellos, quiénes no tuvieron miedo a defender sus principios, ideas y valores. Ellos son los mismos que tenían que reunirse en la clandestinidad para no ser descubiertos, quiénes valoraban al detalle la palabra denominada Libertad. Son ellos los que un día nos impulsaron a creer en esto que hoy llamamos Política.

La política más que una ciencia es un arte, y como arte que la considero, también entiendo que hay que explicarle a los demás por qué debemos quererla, entenderla y respetarla. La política la hacen personas que a su vez son políticos, y que a su vez cometen errores. ¿Dónde está la clave? La clave está en saber aceptar una crítica, pedir perdón por un error cometido y más aún, si ese error afecta a miles de personas.

Se ha perdido el sentido de la política real, y al hablar de política real, hablo de política de calle, hablo de política de sentimientos, de política de defensa donde no somos unos más que otros sino que somos iguales.

Está claro que el barco debe liderarlo alguien pero ese alguien debe ostentar la máxima legitimidad que la democracia otorga, y no es nada más y nada menos que la de ser elegido por todos los cauces democráticos y legales de los que a día de hoy podemos disfrutar gracias a la implantación del Estado Democrático de Derecho.

Para ellos no hay mejor homenaje que el de utilizar la vías democráticas por las que perdieron la vida al defenderlas. No hay mejor homenaje que haciendo que la gente recupere la confianza en esto que hoy llamamos política, en esto que un día separó a España en dos, en esto que un día separó familias, provincias, pueblos y regiones. 

Y es que la política es más importante de lo que parece a simple vista. Una vez más, muchos se equivocan al fiarse de la apariencia de una palabra que no hace daño, que no ostenta un fusil entre las manos sino que la única arma que posee es la que yo considero más valiosa: la palabra. De ahí, el título de mi blog, el valor de la palabra. La palabra vale, la palabra une y separa, pero quedémonos con lo bueno y por tanto, en lugar de restar y dividir, sumemos y multipliquemos.

martes, 25 de octubre de 2011

Soy de la era Zapatero.

Cuando tenía apenas 13 años y veía el telediario con mis padres y mi abuela mientras comíamos, mi madre comentaba cada noticia y yo ponía la oreja para no perder detalle. Mientras tanto, mi padre se ofuscaba y le decía a mi madre: "ya verás la niña, como le vas a poner la cabeza con la política, que la política es asquerosa". Y aquí me tenéis..."tocada y hundida" y untada en la política hasta el fondo.

Mi padre sabía que o mi hermano o yo teníamos que saber apreciar la política tanto como mi abuelo y mi madre lo hacían. Efectivamente, fui yo la que aprendió a ver la política como un arte, porque saber entender a la gente y saber transformar esas demandas en realidades, no es más que un arte al que no todos quieren dedicarse.

Cuando Aznar salía en la tele, recuerdo que mi madre se enfadaba y decía "este hombre, con ese pelo, que parece que le ha lamido una vaca", y yo me reía... Mi madre hablaba con la televisión, igual que hago yo ahora cuando está saliendo algo que me saca de mis casillas... Después pienso: "María, pero si no te escuchan...y si les tuvieras delante igual tampoco se pararían a hacerlo".

Yo aprendía a creer en la política porque mi abuelo desde pequeña me había enseñado lo que era su trabajo diario, por el que por cierto, no cobraba nada. Al fallecer mi abuelo, cuando yo tenía 7 añitos, comencé a ver a mi madre más inmiscuida en la política. Aunque ya había sido concejala, recuerdo que me llevaba con ella a votar, y una de las veces, cuando mis padres y yo íbamos de camino al colegio electoral, yo le dije: ¿Mamá, cuándo voy a poder votar?, ella me respondió: Cuando tengas 18 años.  No podéis imaginaros, la de veces que soñaba que podía votar, y ahora que puedo, no voy a desperdiciar ni una sola de las oportunidades que me brinda la democracia de poder decidir.

En el año 2004 se preveía una victoria del PP, mejor dicho, las encuestas preveían una victoria no muy holgada del Partido Popular, aunque como respuesta a la manipulación de los medios, la falta de sentido democrático, las malas formas y la tergiversación continua por parte del partido del gobierno, los ciudadanos el 14 de marzo depositaron su confianza mayoritariamente en el Partido Socialista encabezado por José Luis Rodríguez Zapatero.

Los atentados del 11M por parte del terrorismo islámico fue un hecho no tan decisivo como muchos se creen. El PP ya no gozaba de la confianza de quienes en el año 2000 le habían otorgado la mayoría absoluta y el tratamiento que se le dio al atentado, hizo que los electores que podían estar dudosos, cambiasen su voto al percibir algo raro que no era más que el tratar de convencer a la opinión pública de cosas que no habían sucedido aun negando lo evidente.

José Luis Rodríguez Zapatero, tras su llegada al gobierno, cumplió lo que había prometido en la campaña electoral y retiró las tropas de Irak. Ahora, se va con ETA derrotada.

La primera vez que le vi fue en el año 2006 en la IUSY, que es nada más y nada menos que el encuentro internacional de jóvenes socialistas que se realiza cada 3 o 4 años en diferentes países del mundo. Fue cercano, sencillo... y me dio un abrazo sin pedírselo. Se ganó mi confianza y mis ganas de confiar en la política. Ese mismo año, me afilié a Juventudes Socialistas.

En el año 2007, Guillermo Fernández Vara fue proclamado candidato a la presidencia de la Junta de Extremadura. Su cercanía, el gran cariño que me tiene y su manera de hacer política me embaucaron en este nuevo camino. Es mi político de referencia, un modelo a seguir, un político que no deja de sorprenderme y una persona sorprendente.

Ellos han hecho que mis ganas aumentasen cuando peor estaba de ánimos, han hecho que me ilusionase después de la decepción y han hecho que para mí la política signifique más que eso. Hacer política es saber escuchar y saber trasladar lo que la gente te dice. Hacer política es algo más que cobrar X dinero por estar en un despacho, hacer política es saber entender lo que quieren quienes de ti dependen.

A los dos, gracias, y por supuesto, a mi madre... no tendría vida para agradecérselo todo. Gracias mamá, por escucharme cuando más indignada estoy y por creer en mí incluso cuando ni yo misma puedo lograrlo. A ti abuelo, tan sólo tengo una cosa que decirte: No te voy a defraudar.

Gracias ;)

María Núñez.


miércoles, 19 de octubre de 2011

Políticos vs tecnócratas...¿O no?

Existen diversas acepciones de poder, pero a voz de pronto, podríamos decir que es la posesión o tenencia de una cosa.

Yo hablaría del poder sobre el propio poder. Es decir, el hecho de que exista una autoridad superior que obligue a instancias inferiores a llevar a cabo determinados actos, pero a su vez, el poder ejerce posesión sobre el propio poder.

En política no sólo hay políticos, también hay técnicos, o lo que comúnmente se denominan, tecnócratas. Y yo lanzo una pregunta al vuelo, ¿deben los políticos ser expertos? ¿deben los expertos ser políticos?

Es evidente que política y gestión son cosas distintas, pero a su vez se compenetran. Y se compenetran tanto, que una sin la otra nunca llegaría muy lejos. Hay buenos gestores que quizás no sean buenos políticos, y buenos políticos con grandes dotes de oratoria que no tienen por qué ser buenos gestores. La gestión se corresponde con el hacer, la política con el saber explicar. Creo que un político debe ser un buen gestor, y viceversa, un buen gestor debe ser un buen político.

Tener la capacidad de entender las demandas de los ciudadanos y ponerlas en práctica es un don. No sabría como catalogar ese don, pero todos podemos hacerlo, es tan fácil, que sólo consiste en escuchar lo nos dicen quienes están siendo gobernados y deciden cada cuatro años ejerciendo su derecho al voto.

Por suerte, al hablar de democracia hablamos también de elecciones. Hablamos nada más y nada menos que de elecciones competitivas dónde los partidos compiten por alcanzar el poder y llegar a la victoria. Compiten por convencer a los ciudadanos de que son la mejor opción para llegar al gobierno.

El liderazgo, el carisma, el don de gentes, la capacidad de escuchar, hacer y explicar son las características que todo político que se precie debe tener para también poder convertirse en un buen gestor.

Por su parte, los ciudadanos se constituyen como la alternativa precursora del cambio cuando creen que los políticos no hacen por ellos lo que debieran. El inicio de una protesta social puede desembocar en un movimiento social al que muchos apoyan de manera masiva. Aquéllo que muchos políticos no se atreven a criticar ni cambiar por estar sujetos a otras instancias de poder es lo que los ciudadanos critican cuando protestan de manera inconformista contra un sistema que debe cambiar. La defensa de derechos imprescindibles, la exigencia de obligaciones necesarias y la necesidad de sentir a los políticos mucho más cerca son tres de los factores que acompañan a un movimiento que se ha convertido en un hito para la historia de nuestro país.

No podemos olvidar que sin ciudadanos a los que representar no hay política que hacer. Si tuviera que decantarme por un sistema de democracia participativa o representativa me quedaría en el centro de ambas. Quiero una democracia dónde la Constitución la reformen los ciudadanos y no los dos partidos más grandes del Parlamento, quiero una democracia dónde la igualdad sea una bandera y la educación sea la insigna principal, quiero una democracia dónde los políticos nos representen a todos y no sólo a unos pocos. No sé si lo que pido es imposible, pero si no lo pidiese, me estaría convertiendo en una socialista que se conforma con todo lo que sucede a su alrededor y que no tiene la mente puesta en que un futuro mucho mejor es posible.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Un volcán de recuerdos.

Llevo más de una semana sin escribir porque realmente no he sentido la necesidad de hacerlo. Todo ha comenzado a ser normal o casi normal en Madrid. Ya han empezado las clases, mis compañeros han llegado a Madrid, y mis amigos y yo nos juntamos cada semana porque sentimos la necesidad de pasar tiempo juntos. A fin de cuentas, el estar lejos de nuestras respectivas casas nos hace unirnos aun más. Son mis amigos, mis compañeros de partido, pero además, son mi familia.

Ayer fuimos a visitar el Congreso de los Diputados con Lucila Corral, diputada del grupo parlamentario socialista por Madrid. La verdad es que la visita fue más que agradable. Es una gran mujer, una gran compañera y una socialista de las de verdad. El paseo por  la Cámara Baja fue más que alucinante. No sabría describir lo que se siente estando allí, es imposible expresar con las palabras correctas lo que puede sentirse sentada en un lugar dónde la legitimidad es absoluta ya que es el pueblo quien decide ponerte y quitarte. El Congreso de los Diputados es el lugar dónde la libertad se hace eco de cada una de las imágenes que le envuelven. Mentiría si dijese que ayer no me acordé de mi abuelo... Mentiría si dijese que no pensé: ojalá estuviese aquí, ojalá pudiese verme...

Hoy es una de esas noches en las que le necesito. Necesito tocarle, abrazarle, decirle que le quiero. Necesito darle las gracias por todo pero también volvería a preguntarle una y mil veces por qué tuvo que dejarme tan pronto y sin avisarme de que ya no volvería.

Ayer vi al rey de cerca. Aproximadamente 10 metros eran los que nos separaban, quizás menos. A pesar de que soy una fiel defensora de la República -y todos ya los sabéis- he de deciros que siento admiración por el rey Juan Carlos. Tuvo un papel muy importante en la Transición de la dictadura a la democracia, y eso es un mérito que el pueblo español ha sabido reconocerle a lo largo de los años. Le noté algo desmejorado, pero ahí estaba, junto con José Bono y José Luis Rodríguez Zapatero despidiendo la legislatura y él último mandato de nuestro todavía Presidente del Gobierno.


Fue un día magnifico. Zapatero se acercó a saludarnos, estuvo charlando con nosotros, preguntándonos de dónde éramos, como nos llamábamos, que estudiábamos... y de paso, intercambiamos unas palabras. Y todo comenzó porque me dirigí a él y le dije: "España necesita más politólogos". El me respondió que "tan importante era el derecho como la política", algo con lo que yo estoy de acuerdo. Yo trataba de decirle que las Administraciones necesitan tener cerca politólogos, porque a fin de cuentas, somos expertos en la política, en la teoría y podemos llevar a cabo la práctica. La conversación finalizó cuando Zapatero nos animó a practicar la política y nos pidió que confiásemos en la democracia.

Le notamos algo triste al principio, y es una pena. Le ha tocado vivir una época complicada. Se habrá equivocado en algunas decisiones pero eso no le hace ser mal político ni mala persona porque no es ninguna de las dos cosas. Gana en las distancias cortas. Es una persona cercana, sencilla y capaz de transmitir lo que siente sin necesidad de complicar su lenguaje. Ha hecho por este país más de lo que muchos se piensan. Ha otorgado derechos a los que antes eran diferentes y ahora son iguales; ha tratado de que se hiciese justicia con las víctimas de una dictadura que represalió a miles de españoles; ha prestado atención en aquéllas personas que más necesitan los ciudados de los suyos; ha hecho lo posible y lo imposible por establecer la completa igualdad entre hombres y mujeres; ha aumentado la inversión en becas para que todos estemos en igualdad de oportunidades... Ha tratado de que todos, absolutamente todos, pudiésemos disfrutar de una vida digna de ser vivida. Y aunque las cosas últimamente han sido diferentes, yo hoy, voy a defender a Zapatero. Lo voy a defender, frente a aquéllos que le insultan día tras día, frente a aquéllos que le menosprecian personalmente sin conocerle, frente a aquéllos que tratan de desprestigiarle a él y su familia, frente a aquéllos que hacen la crítica fácil, la que va a hacer daño. Y le voy a defender porque creo que es un buen político y ha sido un gran presidente que ha podido luchar contra todo pero no contra lo inevitable en todo el mundo.

A mi abuelo le hubiera encantado poder estar conmigo todo el dia de ayer. ¿Sabéis qué? Le echo mucho de menos. Llevo afiliada a Juventudes Socialistas desde que tenía 16 años y en diciembre hace un año que me afilié al PSOE. Me costó dar el paso. Estábamos en un momento complicado, y por eso lo hice. Lo hice pensando en él, en que hay muchas cosas que cambiar y sólo puede hacerse desde dentro. Me afilié porque creo en un modo de hacer política que va a progresar en los próximos tiempos, creo en una IDEA de Política que no tiene por qué ser única sino diferente. Creo en la crítica constructiva, en la necesidad de que existan diferentes tipos de opinión y en el hecho de que un partido se compone de personas -militantes- y que sin ellos, nada sería posible.

Y bueno, simplemente me queda agradecerte a ti, el haber hecho posible que hoy, entre lágrimas, pueda irme feliz a la cama. No es necesario que te mencione, tan sólo te digo y puedo decirte que te espero en Madrid.

María.

lunes, 5 de septiembre de 2011

¿Por qué soy socialista?

¿Qué sería de un país sin ciudadanos y de un partido sin militantes?
La respuesta es: Nada.

Los partidos políticos se crearon con el fin de acabar con las imposiciones absolutistas de los monarcas de la época y con el objetivo de aunar opiniones parecidas entre personas que sentían que creían en las mismas ideas.

Ante los nuevos  cambios que están produciéndose en la sociedad, el sentir de los ciudadanos necesita ser proclamado como la palabra del pueblo. Los gobiernos deben ser eficaces y responsables; eficaces porque deben llevar a cabo su cometido y el cumplimiento de sus funciones, y responsables políticamente hablando, ya que responden de sus acciones ante aquéllos a los que representan.

Los ciudadanos piden explicaciones y muchos políticos no hablan. Lo que algunos no han comprendido, es que los grandes cambios que se han llevado a cabo a lo largo de los siglos han sido impulsados por la propia ciudadanía.


¿Qué es un político?

Un político es una persona más. Es uno más de todos nosotros. Un día puede tenerlo todo, y al día siguiente puede no tener nada. El ideal de político sería aquél que está dispuesto a escuchar, entender y resolver los problemas que otros le plantean. El ideal de político, es aquél que no ve en su puesto una forma de prosperar personalmente sino de cambiar el mundo en nombre del resto. El ideal de político, es aquél que entiende que todo lo que maneja no es suyo, sino de todos, y que por tanto, el fin último de la representación no es el de ganar dinero sino el de actuar en nombre de quienes han depositado su confianza en él.

Las leyes se hacen para tratar de establecer un orden en la sociedad, y cuando ese orden se convierte en desorden algo falla. Hay leyes que no deben valer para toda la vida, ya que la sociedad prospera y sus ciudadanos cambian, adaptándose a los tiempos. En el momento en que una ley deja de ser legitimada por la gran mayoría de la ciudadanía, quiénes nos representan deben plantearse el hecho de escucharles y hacer sus peticiones realidad.

Es imprescindible establecer diferentes esferas de poder, pero también es cierto que es necesario que existan límites a los posibles abusos que puedan llegar a cometerse. El “aparato” es lo que solemos denominar a aquellas instancias de poder que se encuentran en la cúpula. Aunque yo no hablaría de imposiciones, sino de guías.

En política no todo vale y por tanto, no tenemos por qué ser tolerantes hacia todas las respuestas y acciones posibles. No tolero el maltrato, la mentira, la homofobia, xenofobia ni la falta de respeto a una idea no compartida. Y del mismo modo, no soporto la intolerancia hacia todo aquello que debe ser tolerado. Puede parecer una paradoja pero si os detenéis a pensarlo, es una razón de peso.

Y todo esto viene a que como militante del PSOE y persona que escucha a la gente, entiendo que no sólo deben ser atendidos cuando se acercan unas elecciones sino cada vez que precisen de la atención de quienes están al mando de una institución que es de todos.

Decía Pablo Iglesias que:

“Somos socialistas no para amar en silencio nuestras ideas sino para llevarlas a todas partes.”

Pues bien, esa es mi respuesta a la pregunta que formulo al comienzo. Soy socialista, trato de llevar mis ideas a todas partes, de día y de noche; trato de escuchar y si está en mi mano, solucionarlo; y lo más importante, soy socialista porque repudio las injusticias que otros piensan que son justas porque entienden que la vida no puede ser igual para todos. Para mí, el socialismo afectivo -en todas sus vertientes- no es una tendencia, es un modo de vida. El PSOE me ha dado casi todos los amigos que tengo, y ya dice el dicho, que tener un amigo es como tener un tesoro. Siendo así, me siento más que afortunada.


María.

lunes, 8 de agosto de 2011

Un mundo llamando "Politeia"


La semana pasada a estas horas estaba esperando a un autobús que tenía como destino Badajoz. A lo largo de mi vida he hecho ese trayecto miles de veces, pero creo, que hacía tiempo que esos 25 minutos que separan a Olivenza de Badajoz no creaban en mi esa sensación de nerviosismo.

No sabía que me depararía el futuro, desconocía cual sería realmente mi papel a la vez que las personas con las que me encontraría en la Residencia Universitaria de la Caja Badajoz, y al llegar allí... vi a Pedro, quién me recibió con los brazos abiertos, como siempre. Ruth se encontraba preparando todo, algo nerviosa y también cansada, han trabajado mucho desde el CJE para que todo esto saliese bien.

Una hora más tarde comenzaban a llegar el resto de los participantes desde todos los lugares de la geografía española. Cuando les vi a ellos me dio un vuelco el corazón, y es que, cuando se comparten ideas... se acaba compartiendo casi todo en la vida. No quiero decir con esto que cuando las ideas sean distintas no pueda compartirse nada, en absoluto, pero en Juventudes hay algo que nos une y es el afán de superación y las ganas de ser mejores cada día.

Un reencuentro: Ricardo, un descubrimiento: Borja, un conocimiento: María José. Con ellos he pasado casi las 24 horas de cada día. He compartido desayunos, comidas y cenas. También con el resto de compañeros, pero ellos... Ricardo y Borja siempre tenían algo que fuese capaz de alegrarme el día, María José, una chica inocente y leal a sus ideas, será una gran política en el futuro. Javi esa una de esas personas que cada día te sorprende más y se abre al mundo, algo tímido y risueño a la vez, y bastante reflexivo. Sé que tendré un gran amigo. Conocía a una vasca (Azahara) alocada y dicharachera, y me volví a Olivenza conociendo otra, Silvia, algo más tranquila pero igualmente graciosa. Es la sangre extremeña que les corre por las vena a ambos :P

No podía dejar de reirme cada mañana con los twuits de Julio, sus ocurrencias levantaban las carcajadas en el grupo, y Pilar, tan cabal como siempre tratando de tenermer bajo cuerda para que no cometiese ningún tipo de locuras.

Indudablemente, Politeia ha sido algo que ha marcado mi vida, un mundo aparte, y cada vez que vuelva a Badajoz recordaré momentos, vivencias y experiencias. No podré olvidar esos paseos nocturnos, ruedas de prensa a las 5 de la mañana, risas, abrazos, besos, amores... y un equipo de fútbol al servicio de toda una federación. Tampoco olvidaré los ratos de piscina, las veces que me habéis intentado ahogar y el momento "destape"... El #marypilirules quedará para la historia y el "te doy un pescozón que te visto de torero" se repetirá cada vez que nos veamos... Bailes en la discoteca, momento "María, apaga ya el radar que el equipo está completo" jajaja y otras tantas frases de Ricardo y Borja que siempre voy a recordar...

Sergio, sin ti nada de esto hubiera sido posible ya que en parte tú fuiste quién en un primer momento me animó a inscribirme a Politeia. Sabes que te quiero y te pido disculpas por lo mal que pude comportarme en un momento dado hace unos meses. No te merecías ese trato por mi parte ni esos desplantes... otra persona me hubiera enviado lejos, y sin embargo, tú aguantaste como un campeón porque sabías que estaba mal. Sólo puedo decirte algo: No dejes nunca que nadie te pisotee ni se ría de ti. Estaré aquí para lo que necesites y te protegeré de todo lo que esté en mi mano :P

Ricardo y Borja... GRACIAS, de verdad, MIL MILLONES DE GRACIAS, sin vosotros nada habría sido igual. Me alegrábais desde primera hora de la mañana hasta la siguiente (porque como no dormíamos xD) y si algo sé es que vamos a ser amigos. Me alegro mucho de haber aprovechado con vosotros esos 6 días y de haber compartido cada minuto del día con los dos. Sois muy grandes, no sólo en tamaño, también corazón :)

Politeia ha sido eso... un lugar del que nadie podrá olvidarse, un encuentro nacional de jóvenes con ideas, principios y valores... jóvenes que tienen un proyecto en mente y que merecen ser escuchados y atendidos por quiénes les gobiernan.

"La magia llega a nuestros corazones... no desaparece, permanece en la distancia... y recordar, que esto no es un adiós, sino un hasta pronto."

Os quiere,

María Núñez ;)

domingo, 24 de julio de 2011

La izquierda sigue viva.

El atentado que tuvo lugar en Oslo contra jóvenes socialdemócratas, es una prueba más de que nunca estamos completamente a salvo de la política del terror.

Al hablar de política del terror, me refiero a la necesidad que tienen ciertas tendencias políticas -por llamarlo de algún modo- de acabar con todo aquéllo que sea diferente y que no vaya acorde con su fanatismo.

La tarde del viernes 22 de julio, en la ciudad de Oslo tenía lugar un doble atentado conra la democracia en general y la izquierda en particular. La ciudad que fuera la cuna de la democracia europea, Oslo, se convertía en una ciudad masacrada por el fanatismo ultraderechista de un joven noruego cuya única pretensión era acabar con la vida de estos jóvenes de las Juventudes Socialistas que el único "delito" que podían haber cometido era debatir y defender sus ideas, así como homenajear a quienes lo dieron todo por ellas y por las generaciones venideras. Lo que podía haber sido una de las mejores experiencias de su vida se ha convertido en un episodio de odio, crueldad, desgracia y demás adjetivos que no puedo mencionar. Jóvenes progresistas han perdido sus vidas por creer en unas ideas, inocentes que no hacían daño a nadie y que ni por asomo hubieran imaginado que en un país como el suyo podía ocurrir una desgracia semejante a la acontecida.

Siento profundamente lo sucedido porque yo soy una más. Lo único que me separa de ellas ahora mismo es la vida. Por desgracia no podrán volver a participar en más jornadas como las que yo acostumbro a disfrutar por la geografía española, nunca más podrán volver a alzar su voz, ni su puño al son de la Internacional, no podrán volver a sus casas con sus familias... ¿Pero sabéis lo que han hecho? Han hecho historia y honor de lo que la izquierda es y debe ser.

Compartimos inquietudes, la participación juvenil, el sentido democrático y el amor por la libertad. Libertad que el pasado viernes les fue arrebatada por parte de un monstruo con licencia de armas y vestimenta policial.

Tras los atentados de 11 de marzo no se había producido en Europa algo parecido. Cuerpos sin vida en el mar, tiros en la nuca, personas que son rescatadas por vecinos de la isla de Utoya... ¿Dónde está el límite?

El viernes no se produjo únicamente un atentado contra los jóvenes que estaban iniciándose en política de la mano del partido laborista, sino contra la formación de la izquierda con vistas al futuro.

El miedo se ha sembrado en Europa y EEUU: Nueva York, Madrid, Londres... rememoran los duros atentados de la década pasada con lo ocurrido en Oslo.
El fanatismo se apodera de la vida de jóvenes inocentes cargados de ilusión, ganas y emoción de inicar su formación en la política.

La ultraderecha, fundamentalismos cristianos y demás ramas antizquierdistas se están alzando con el poder en Europa, pero... ¿Es eso lo que queremos?
¿Tenemos verdadera conciencia de lo que está ocurriendo a nuestro alrededor y en nuestro propio entorno? La vida de estos jóvenes no debe haber pasado en vano.

Su único delito ha sido militar en la izquierda, y me pregunto, ¿tengo que dejar de defender aquéllo en lo que creo por miedo a que descerebrados como este me apunten con una pistola? De ser así, sólo tengo algo que decir: Me niego a renegar de mis principios, me niego a olvidarme que todo esto está pasando, y me niego a tachar de iguales a los diferentes.

Por todos los que un día murieron defendiendo la democracia, sus ideas, sus principios y valores, por las víctimas del Franquismo y la Guerra Civil, y por estos jóvenes compañeros noruegos: LA IZQUIERDA SIGUE VIVA.

María.

jueves, 14 de julio de 2011

Resolver el enigma.

Siempre recordaré esos libros de vacaciones Santillana que rellenaba en verano para no olvidar lo que había aprendido durante el curso. En una de los ejercicios que tenía que realizar aparecía la palabra enigma, y sinceramente, yo no sabía que significaba. El ejercicio tenía por título: Resolver el enigma. Ahora voy a tratar de resolver mi propio enigma, o mejor dicho, el que la sociedad quiere y no puede, que no digo que yo vaya a conseguirlo, pero trataré de dar un par de pinceladas para haceros reflexionar.

La verdad es que estoy desencantada con los partidos políticos, o mejor dicho, con los dirigentes políticos en particular y la clase política en general. Si a día de hoy me pregúntais por un político en el que crea, os diré que Guillermo Fernández Vara. Es cercano, amigo de sus amigos, amante de su pueblo y fiel defensor de los derechos de la ciudadanía. No obstante, creo que el haber perdido las últimas elecciones le va a llevar a reflexionar más aun y le convertirá en todavía mejor político.

Hablamos de ética y moral a menudo, o mejor dicho, vemos que a los políticos se les llena la boca hablando de ello, pero... ¿actúan ellos bajo la importancia de esas dos palabras?

Hoy estoy especialmente indignada. El Partido Popular se enorgullece de hablar de austeridad pero cuando llegan al gobierno lo primero que hacen es subirse los sueldos... ¿es ese el modo que tienen de hacer alarde de la crisis que tanto han criticado?

La "profesionalización de la política" llega a la Asamblea de Extremadura. El 90% de los diputados decide dedicarse a ello de lleno -cosa que me parece bien- y por tanto tienen que dejar sus trabajos pues estarán liberados de otra carga laboral que no sea el trabajar en el Parlamento extremeño. Pero, llegamos a un lugar clave. En un momento de crisis aguda como el de ahora, dónde en España tenemos más de 4 millones de parados, creo que es cuanto menos descabellada la idea de que nuestros representantes políticos cobren más de 5000 euros brutos al mes mientras hay familias que no tienen dinero para llegar a fin de mes.

¿No pueden profesionalizarse ganando un poquito menos? ¿No llegan a fin de mes con 3000 euros (medio millón de las antiguas pesetas)?

Entiendo que la gente no confíe en ellos. Lo tienen todo: Tienen poder y dinero, capacidad de hacer y deshacer, capacidad de decidir y en ocasiones, tienen hasta a la gente de su parte apoyándoles en los mítines. Cada cuatro años se celebran elecciones, momento en el que los ciudadanos deciden. Indudablemente, el 22 de mayo los extremeños decidieron. Decidieron tener un parlamento sin mayoría absoluta pero con mayoría simple para el PP, y eso es lo que tenemos.

Es en este momento cuando los ciudadanos piensan (pensamos) y nos damos cuenta de que ellos están ahí, arriba, mientras que nosotros estamos aquí, abajo.

En los últimos tiempos no puedo dejar de pensar en el trabajo que mi abuelo realizaba en el ayuntamiento de Olivenza. Era teniente-alcalde de Olivenza y concejal por el partido socialista, y ¿sabéis qué? Nunca entró en su casa ni una sola peseta. Trabajó por su pueblo desde los comicios de la democracia. No cobraba por ello pero era su trabajo. Estuvo haciéndolo casi hasta el final de sus días, y lo cierto es que tuve la suerte de poder acompañarle más de una vez a su segunda casa: el Ayuntamiento de Olivenza.

A día de hoy, siento tristeza. Lo he dado por mis ideas, y lo seguiré haciendo siempre. Creo firmemente en que el PSOE necesita un cambio y a Olivenza le vendrá bien. Es necesaria la alternancia en el poder para que se encaucen los vicios que durante 32 años han estado ahí. Las cosas han cambiado mucho en 32 años, pero a la vez, no han cambiado tanto. Pero ese, es otro capítulo que trataré otro día.

Si algún político me lee o tiene la oportunidad de hacerlo, que sepa que esta reflexión la hago como ciudadana del mundo, pero ante todo, extremeña que ve que sus vecinos lo pasan mal, que los escucha y que entiende cada día más la realidad cambiante.

Por último, el enigma a resolver es ese... ¿Podríamos hablar algún día de una clase política que no cobrase por todo lo que hiciese y que trabajase en tiempo y sueldo por su tierra?

Muchas gracias, y abuelo, prometo no defraudarte ;)

María Núñez.

domingo, 12 de junio de 2011

Momento de hacer autocrítica.

Cuando comencé a militar en Juventudes Socialistas, me di cuenta de que no se trataba de un simple hobby, sabía, que estaba tomando una de las decisiones más importantes de mi vida. A muchos podrá pareceros una tontería, pero puedo decir y digo, que a partir de ese momento, mi vida empezó a cambiar.

Ya no sólo por la cantidad de amigos y compañeros con los que me he encontrado en el camino, y muchos de ellos, la gran mayoría diría yo, mis mejores amigos; sino porque realmente, hago lo que siempre quise: Ser yo misma en una organización dónde me dejan serlo.

Estas navidades me afilié al PSOE, creo que lo he comentado ya por aquí, y ahora más que nunca me siento socialista. Y me siento así porque creo que es nuestro momento. Es el momento de cambiar la estructura y es el momento de que las bases seamos partícipes de este cambio. Nos enfrentamos a situaciones adversas, pero vamos a salir de esta.

Cuando tienen lugar unas elecciones, debemos salir a ganar el partido, porque si salimos a empatarlo, me temo, que lo perderemos. Las causas por las que nuestro país se ha teñido de azul casi al completo pueden ser muchas, pero yo voy a detenerme en una y en la que quizás considero la más importante.

La marca PSOE está devaluada, el haber centrado la campaña electoral en las generales en la figura de Zapatero, ha hecho que hoy podamos estar aquí. En un contexto de crisis internacional dónde un partido de izquierdas ha tomado medidas de derechas, es algo que la ciudadanía no perdona y que nuestros votantes castigan. Creo sinceramente que ha llegado el momento de dar un giro a la izquierda, ha llegado el momento del PSOE y ha llegado el momento de tomar decisiones, entre todos.

La democracia debe ser un sistema consolidado, pero, ¿podemos defender la democracia como sistema para nuestro país si realmente no la tenemos en cuenta dentro de nuestro partido? Las bases somos el pasado, presente y futuro del partido, ¿qué sería de las siglas sin nosotros? ¿tendrían poder los Secretarios Generales si las bases no les hubieran elegido? ¿Puede haber un gobierno sin que el pueblo vaya a votar?

Estas, son algunas de las cuestiones que planteo. La política de calle debe ser lo nuestro, nosotros tenemos que estar con la gente, con los ciudadanos, porque si esperamos ganar unas elecciones desde el despacho de un Ayuntamiento, Presidencia de la Junta o de la Moncloa: Estamos acabados.

El concepto de socialismo debe volver a su sitio, la renovación debe ser auténtica, y ahora, debemos quedarnos a trabajar quienes realmente queramos trabajar por nuestro pueblo y nuestro partido, y no quienes perseguían un sillón cómodo y un sueldo fijo a fin de mes a plazo mínimo de cuatro años.

Algo habremos mal para que Izquierda Unida diga que hasta que no volvamos a estar en la izquierda no nos va a apoyar. En algo nos habremos equivocado, y ahora, no es momento de tratar de callar la boca a nadie, es momento de escuchar, eso que últimamente hemos dejado de hacer. Es el momento de reunirse en Asambleas, reuniones... es el momento de tratar con la gente.

No somos dueños de los votos de nadie, y tan pronto como todo un pueblo por mayoría absoluta nos ha elegido y nos ha dejado "las llaves de su casa", puede retirarnos su apoyo si así lo estima oportuno.

Compañeros, compañeras, este es NUESTRO momento.

María.