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viernes, 27 de marzo de 2015

Quiérete, valórate y déjate querer. En ese orden.

Tendida en la cama observaba cada detalle de su habitación. La cabeza le daba vueltas al recordar una y otra vez aquella conversación que pensaba que había sido la definitiva. 

Aquella mañana había sentido la extraña sensación de tenerle muy cerca pero a la vez lo suficientemente lejos como para no volver a verle. No era él quien decidía en ese momento, sino ella, guiada por cada recuerdo, quien pausada, le explicaba con la voz entrecortada que no podía ser su amiga porque realmente algo le quería.




"No puedo ser tu amiga, le dijo ella." Mientras, él asentía, sin entender muy bien qué había sucedido.
La conversación dio un giro, sin reproches y con calma, ella le aseguraba que no era cuestión de palabras, sino de sensaciones. Y realmente, era esa sensación eterna de esperar algo que no acababa de llegar, lo que la tenía angustiada, nerviosa e inquieta.

Se había acostumbrado a escucharle, a leerle, a sentirle cerca. Incluso, por momentos se había hecho a aquella situación de incertidumbre que le deparaba cada día, sin saber qué sucedería al día siguiente. Los instantes que pasaban juntos se habían convertido en un tiempo infinito, y los que no pasaban juntos, tan sólo en un mal recuerdo del que ella quería deshacerse.

Quizás pueda sonar exagerado el hecho de recordar con tanta intensidad a alguien que conocía desde hacía tan poco tiempo. Pero no fue el tiempo lo que la hizo volver a pensar si había hecho lo correcto, sino esa extraña sensación que nos invade cuando sentimos que perdemos algo que ni siquiera hemos llegado a tener del todo.

La vida, como en los cuentos, siempre acaba por sorprenderlos. Ella miraba el reloj, a la espera de un mensaje, una llamada o un simple hola. Llegó a pensar que no volvería a escucharle, a la vez que se sentía segura de sí misma por haber llegado a comprender que antes de querer a los demás, es imprescindible saber quererse a sí mismos.




jueves, 1 de mayo de 2014

La estrella de los tejados.



Hace un año por estas fechas daba comienzo la cuenta atrás en mi cronómetro particular. Un mes después, pondría fin a mi etapa en Madrid. Estaban por pasar muchas cosas, unas mejores y otras que no lo serían tanto. Idas y venidas, puntos seguidos, puntos y a parte, y puntos finales. Pero yo estaba feliz, y el motivo estaba bien claro: Volvía a mi tierra a continuar mi vida, dando comienzo a una nueva etapa. 
Y atrás quedarían los domingos en Plaza España, el Parque del Oeste o el Retiro, o esos tan distintos que pasaba observando los inmensos paisajes de Extremadura desde el tren cuando iba camino de Madrid.
Atrás quedaba correr para no perder el autobús y llegar tarde a la universidad o a un examen, mis paseos por la villa, cafés en mis rincones preferidos, reuniones en Ferraz o actos inmejorables con compañeros, pero sobre todo, con amigos.

Madrid es esa ciudad que te otorga la oportunidad de poder ser tú misma, un lugar en el que a veces todo es frío si no se aprenden a apreciar las pequeñas cosas. En Madrid pude conocer lo mejor de mí misma, aprendí a dar valor a lo que quiero y a quiénes quiero, y sobre todo, a valorar el sentido de las oportunidades. 
Al volver sentía que tenía que recuperar esa vida que dejé atrás cuando decidí que mi etapa universitaria quería vivirla fuera de Olivenza, lejos de Badajoz, y fuera de Extremadura. Y mirad, como cambia la vida, volví queriendo tener a mi familia cerca, compartí con ellos un gran verano, pero poco a poco fui sintiendo que había cosas que jamás volverían a ser cómo antes. 

Mi tío luchaba cada día pensando que la vida, su vida, debía seguir hacia adelante. Yo confiaba en él, en que podía conseguirlo. Hace un año por estas fechas, cuando apenas quedaba un mes para acabar mi carrera, me preguntaba: "¿Y ahora que vas a hacer?", y si os digo la verdad, no recuerdo cuál fue mi respuesta, ni siquiera yo lo sabía. Dejé pasar el verano, y a principios de septiembre decidí que mi nueva etapa comenzaría en la Universidad de Extremadura. Creo que fue una decisión acertada, pues a pesar de agotarme física y psicológicamente a veces, puedo decir que soy feliz. 

Hace justo dos meses esta felicidad se vio truncada, no sólo para mí, sino para mi familia. En un día como el de hoy, el 2 de marzo, a mi abuela le daba un infarto y por última vez podía compartir un ratito de mi vida con mi tío. Aun a día de hoy se me hace extraño saber que no volveré a verle. Qué complicado es sentir que quiénes más te han querido no volverán... Es una sensación que por mucho que lo intente jamás podré explicaros. Veréis, esa tarde me miró y me dijo: "Estás loca", y yo asentí, apenas sabía que decirle, trataba de aguantar mis lágrimas, tan sólo le miré, sonreí y le di muchos besos. Sentí que ese sería el último abrazo que le daba, con la mirada traté de recordarle cómo lo que había sido, y la imagen de lo que fue no tardó en aparecer en mí retina. 
Me despedí mientras me decía: "Disfruta de la vida, que es muy corta". Mi tía me miraba, y no decía mucho más. Yo sentía que tenía que irme de ese lugar, odio los hospitales, pero a la vez, quería pasar más tiempo con él. Sentí que todo el tiempo que había pasado a su lado había sido poco, que nunca le había dicho que le quería, y de hecho no se lo dije, ¡qué tonta fui dios!. ¿Pero cómo le explicaba por qué quería despedirme de él? No podía hacerlo. Él quería seguir luchando, y lo hizo hasta el último segundo de su vida. Mientras me iba me decía: "Nos vemos la semana que viene si Dios quiere", y nunca más lo vi vivir.

Hoy no ha sido un día fácil, y por eso quiero aprovechar cada segundo de mi vida. Si estuviera aquí, estos días me habría notado feliz, me habría preguntado por qué, y seguramente, yo se lo habría contado. Trato de valorar lo que tengo cerca, mi tiempo es oro pero al lado de quien se quiere pasar, pasa rápidamente y siempre estamos dispuestos a dar más. Quizás me esté ocurriendo algo parecido, aunque no sé si a él le ocurrirá lo mismo.

Feliz Día de la Comunidad de Madrid a todos los que seáis madrileños y disfrutadlo quiénes tengáis la suerte de vivirlo de cerca. Yo elegiría el Retiro para pasar parte del día, el Palacio de Cristal es una de mis fuentes de inspiración.

Buenas noches,

María. 

sábado, 19 de abril de 2014

Lo difícil se hace fácil, y lo fácil resulta complicado.

En ocasiones quizás nos complicamos la vida. Y digo en ocasiones, porque cuando tratamos de dar consejos a alguien se hace efectivo el dicho: "Consejos vendo que para mí no tengo". Y es en este sentido, cuando quizás, tiempo después, en el momento que deberíamos poner en marcha esos consejos tan sabios que nos atrevemos a dar a quiénes nos rodean, nos demos cuenta de que a veces lo fácil resulta complicado, y lo complicado es más fácil de lo que pensábamos de primeras. 

Llevaba días queriendo escribir sobre algo, pero no había encontrado las palabras exactas para hacerlo. No encontraba las palabras concretas para maquillarlo lo suficiente, ni las reales para hacerlo lo más natural posible. Buscaba un término intermedio, es que hoy, días después, estoy pudiendo utilizar. 

Aprendí, aunque a veces me sigue costando, a mirar las cosas en perspectiva. Un amigo en Madrid siempre me decía que el tiempo tiene respuestas para todo, y es cierto. Si todo se mira en términos absolutos llegamos a volvernos locos, a cambiar de opinión cada dos por tres y a volver locos a quienes tenemos alrededor. ¡Con lo fácil que es llevarse bien con la gente cuando uno va de frente! Y sí, además, resulta fácil cuando el problema es de otros y no nuestro. Pero en este caso, que no hablo de otros sino de mí, estoy siendo capaz de mirar en perspectiva cuando en otro momento de mi vida me habría sentido tocada y hundida. 

Los tiempos cambian, la manera de ver las cosas también, y quizás sea ahora cuando surtan efecto aquellas noches de Buhardilla en las que pude conocer tantas y tan buenas personas que a día de hoy son importantes para mí. Será ahora cuando surtan efecto aquellas conversaciones entre música y melodías de Carnaval de fondo, o las que tenía con diferentes personas en los descansos del López. O será ahora cuando las estrofas de Tino Tovar me hagan pensar de verdad en términos relativos. No sé si será todo eso, o si no será, pero de lo que estoy segura es de saber qué quiero, y no es precisamente complicar lo que es fácil ni mucho menos, complicar aun más lo que ya es complicado. 

Dar valor a las personas no supone hacerles la vida más difícil, sino en la medida de lo posible facilitarles lo que está en nuestra mano. Y entre el tiempo, las palabras y los hechos, descubriremos todo lo demás. Porque la vida es bonita para ser vivida, pero no para lamentarse de lo que podría haber pasado y nunca pasó. Sin rodeos, sin mareos, y sin necesidad de subirme a una noria ficticia, creo haber dejado claro todo lo que quería dejar claro.

Buenas tardes, y a todos, buena suerte :) 

María. 

lunes, 17 de marzo de 2014

Los tiempos, los amigos y las reformas.

Hoy comenzaba mi día, de nuevo conduciendo hacia Badajoz. La Cadena Dial me anima las mañanas, entre canción y canción siempre da tiempo a pensar qué haré durante el día, cuántas tareas me quedan, y si habrá mucho tráfico en el Puente Real para no llegar más tarde de lo que ya voy a menudo. 

Quizás muchos penséis que estoy loca, pero sinceramente, no me importa. El mundo no está hecho para los bohemios, ni para los legales, ni para los guapos, o bueno, para los guapos sí, pero... ¿y para los locos? Los locos pensamos que en la vida todo pasa por algo, que si algo sucede es porque más adelante hay un por qué. "Menudos ingenuos" pensaréis, y en verdad, quizás sea así. Quizás el día que nos pongamos a unir los puntos del pasado nada sea como pensábamos, o nada es como nos hubiera gustado que fuera; pero esos puntos del pasado nos darán la razón por la que eso no pudo ser. 

Hoy os escribo con una sonrisa en la cara, dando por zanjada una historia, que para bien o para mal, vuelve a ser una historia más. O quizás no. Quizás no, porque es una historia de la que espero llevarme un amigo, no un amigo cualquiera, sino a uno de los mejores. Y estos días grises en los que me ha dado por pensar, en los que he decidido poner distancia y actuar con algo de cordura, es cuando he podido valorar algo, y es que en la vida una historia acaba para dar comienzo a otra. Poner el contador a cero será la mejor de las decisiones para volver a encauzar el camino hacia lo que queramos. Y es que el amor no se mendiga, y no podemos obligar a nadie a que comparta lo que no tiene o lo que no quiere, ni estamos obligados a hacerlo cuando alguien espera de nosotros ese "algo" que no va a llegar. Del egoísmo no se vive, y tampoco de los recuerdos; pero esos mismos recuerdos perduran en el tiempo para hacernos sentir que por algo mereció la pena, y es por habernos pintado una sonrisa en la cara cuando en el cielo tan sólo había nubes. 

Esos días de frío y lluvia fueron menos fríos, esas noches fueron menos largas y esas horas parecían tener menos de 60 minutos. Largos paseos y largos cafés, melodías y acordes, y miradas que sólo fueron eso, miradas. Planes, tiempo, recuerdos... Sé que me sobran motivos para colgar el cartel de cerrado por reformas.

Si tú quieres, yo no quiero, si yo quiero, tú no quieres, y la vida es así, una de cal y otra de arena, hasta que ese día, que menos te lo esperas, llega la calma y sale el sol como en aquella foto de la Caleta. No existió la casualidad, ni existen las coincidencias, y con el contador a cero, trataré de poner fin a lo que fue pero ya no es. Que la distancia no es menos distancia por estar lejos, ni tampoco por estar cerca, pero el recuerdo hace que podamos quedarnos con lo bueno. Lo bueno fue conocerte, saber que existes, y lo bueno es poder decirte a día de hoy, que a pesar de esa distancia, de evitar cruzarme contigo o de evitar incluso las miradas, me encantaría poder considerarte lo que fuiste desde el principio: un gran amigo. Y atrás quedarán esas locas noches de febrero entre acordes y pasodobles de Tino Tovar, entre melodías con aires gaditanos, atrás quedarán todas esas cosas... Porque no hay final que por bien no venga, ni principio que bien no contenga. 

Porque todos tenemos una historia que contar, y para empezar de cero no hay que dejarse nada dentro, y decía Víctor Hugo (pequeño saltamontes de "verde", esto va por ti) "de todas las manos que existen nos fijamos en aquellas que no nos quieren tocar, de todos los ojos en aquellos que no nos quieren mirar y en esos labios que no nos quieren besar", y pasamos media vida recordando y la otra media imaginando...  Así que, tan sólo utilicemos media para hacer las dos cosas, y con la otra media, tratemos de hacer lo que nos haga sentir especiales, diferentes... que las palabras se las lleva el viento, pero una mirada si es cierta vale más que mil palabras.

Sean felices... y con una sonrisa en la cara... Por el Boulevard de los sueños rotos ;)

domingo, 2 de marzo de 2014

Un domingo en Carnaval...

Lo que parecía ser un domingo diferente, dónde por fin podría vivir el desfile de comparsas del Carnaval de Badajoz entre sus calles llenas de tambores y colores, entre trazos de telas enlazadas, brillantina, recortes de serpentina... se acabó convirtiendo en el domingo de Carnaval más triste de toda la historia de mi vida. 

Cada Carnaval es diferente, este también lo está siendo. Está siendo especial, cargado de magia, de sentimiento murguero, de grandes descubrimientos, en definitivas cuentas, está cargado de emociones encontradas en lo que supone la magia de la amistad. 

La plaza de la Buhardilla comenzaba a vaciarse, nos encontrábamos por la calle con personas cuyos disfraces variaban a medida que nos adentrábamos en las calles de Badajoz. Lo raro hubiera sido encontrar a personas sin disfraz. Bajar la ventanilla del coche y gritar: "¡pringao, tú no tienes murga!", se ha convertido en una tradición para mis amigos cada vez que nos adentramos en las céntricas calles de Badajoz. Dicen que los amigos son esa clase de personas (con clase) que están cuando se les necesita y cuando no. Estar cuando se te necesita significa que sin necesidad de llamarte, tú sientes que tienes que estar. Hoy he sentido esa sensación, y es que si el Carnaval me está regalando algo son especialmente grandes amigos. Esos amigos con los que no necesito pensar qué voy a decir, cómo lo voy a decir, o cómo tengo que comportarme. Porque esos amigos, son los que me quieren sin cuestionarme ni juzgar el modo en que tengo de ser sencillamente yo misma. 

Hoy necesitaba mil y un abrazos, y ahí han estado ellos. Un domingo de Carnaval inesperado, donde la sorpresa ha sido saber que sin esperarlo, ellos ya estaban ahí. Por este motivo, poder compartir este Carnaval con ellos, con vosotros, está haciéndome ver que "el Carnaval son amigos, familias enteras, talento, alegría, vencer los problemas con una sonrisa, conquistar la calle con sólo un disfraz..."

Y retomando, si la mañana fue peculiar, si pude dormir tan sólo una hora, si pude compartir con Alberto tanto en tan poco tiempo, la noche ha sido esa parte de magia que ha adornado un poco más este domingo que me gustaría dejar a un lado. Y es que, en estos momentos, es cuando de verdad sabemos que existen personas a las que les importamos y siempre estarán, aunque sea un domingo de carnaval. La magia del sábado ha hecho posible que ahora pueda irme algo más tranquila a dormir... Siempre me quedará alguna anécdota por contar, algo que recordar y algún beso que entregar... Mientras tanto, disfrutemos de la vida, es demasiado corta como para dejarla pasar como si de un ave de paso se tratase.

Sean felices.


miércoles, 29 de enero de 2014

Actos, reflejo de vida.

Pensé en escribir, tal y como lo hago siempre, en esta que como sabéis, es mi casa, y así seguirá siendo. Este es el lugar donde puedo decir lo que me sale del bolo, sin tener que dar explicaciones, sabiendo que puedo recibir críticas constructivas y destructivas, pero teniendo claro que no voy a permitir, ni por asomo, que quienes con maldad llegan hasta aquí, traten ni por momentos de robarme la ilusión con la que hago todo aquello que me hace sentir feliz.

Podrá sonar cursi lo que escribo, podrá gustar más o menos, podrá tener más o menos contenido político, social, económico o cultural, pero trato, siempre, y por encima de todo, que aguarde un gran contenido personal y sobre todo, con importantes dosis de humildad.

Veréis, nunca he necesitado pisotear el trabajo de nadie para destacar. Habrá habido momentos en los que me ha ido mejor, otros peor, unos más arriba, otros más abajo, pero siempre han sido fruto de mi esfuerzo, de mi ilusión y sobre todo del reconocimiento de quienes tenía alrededor. Y es que ya lo sabéis, que soy así, que os caeré mejor o peor, pero que no voy a cambiar. Cambiaré los errores, los que yo crea que cometo y los que la gente que me quiere considere que cometo. Pero, ¿cambiar porque gente que no me conozca me diga eres fea, mala, perversa, horrorosa, patética, inútil... o mil cosas más? ¿Estamos locos o qué? No es mi intención provocar a nadie, tan sólo escribo, en libertad y con mucha educación (que la tengo) de manera informativa. Señores, que sé que no soy perfecta, pero que tampoco lo quiero ser; que sé que no le caigo bien a todo el mundo, pero tampoco pretendo que eso suceda, y por supuesto, sé, que podría ser mejor de lo que soy, y es eso lo que intento cada día: Avanzar. 

Las críticas me hacen más fuerte cuando tengo a mi lado a personas que me hacen ver el sol cuando sólo hay niebla. No hay que perder de vista esa luz que nos guía en el camino, esa luz que son amigos, que es familia, que es gente que nos aprecia. Pero sobre todo, no debemos dejar que aquello que nos gusta se convierta en un calvario porque haya personas que traten de hacer que nuestro sueño sea una pesadilla. 

Quizás todo esto sea general, en realidad es un compendio de todo y de nada, sólo aquellos que sepáis ver más allá de lo que aparentemente se ve, entenderéis que hay razones y motivos por los que escribir, y sobre todo, razones y motivos por los que continuar. 

Buenas noches y hasta pronto. 

domingo, 10 de marzo de 2013

En equipo todo es distinto.


La semana pasada comenzaba mi aventura, los nervios se apoderaban de mi, algo raro pasaba en mi interior, y comprendía que estaba llegando el momento que desde hace cinco años más he temido: Pensar que era mi última SICE. Veréis, cuando ella llegó a mi vida aquel día de mediados de septiembre todo cambió. Me refiero a ti Paola, mi gran apoyo desde el principio, mi gran compañera de viaje y una de las amigas más legales que tengo. Si algo me costó fue tener que separarme de ti, que me perdone el resto pero tú eres especial, eres mi Pao, la que se convierte en mi eterna compañera de travesuras cuando todos duermen, la que hace coñas por los pasillos en el silencio de la noche, la que comparte sus sueños y lucha por ellos. Eres quien me ha dado la oportunidad de demostrar que la ilusión mueve montañas y que el esfuerzo las alcanza; eres quien me ha motivado a seguir hacia adelante, la de "lo imposible sólo tarda un poco más" y quien con su fuerza de voluntad demuestra que la vida merece la pena por tener al lado a personas como tú. Sobran las palabras, sobran los motivos. 

El caso es que fue Paola quien una tarde de noviembre llegó a clase diciéndome: "vamos a apuntarnos a esto, se llama SICE, y debe ser una pasada". Yo accedí, y lo hicimos juntas. Nuestra primera SICE con tan sólo 18 años podéis imaginaros como fue, éramos la inocencia personificada (bueno, tanto no, pero algo así) y aun así, yo acabé siendo expulsada del parlamento por el presidente del congreso (me tenía manía por ser socialdemócrata) y fui nombrada la mejor diputada de FSD y miembro del COSICE para el año siguiente. Jesús Nieto y Javi Callejón fueron nuestros líderes, y ahí conocimos a Pablo Vega y Saray Noguer, quienes ahora son amigos también. 

La II SICE tuvo un valor relevante en mi vida, fue especial sin duda, e hizo que Santi y yo nos conociésemos y llegásemos a entender el por qué de muchas cosas. Yo sabía que él tenía que llegar a mi vida en algún momento y así fue. Durante el transcurso de los meses yo entendí que mi tiempo en Sevilla se había acabado, y más que pesase, estaba en Madrid mi futuro más cercano. Fue duro pero tuve que dejar la UPO porque había razones suficientes para trasladarme a la capital de España. Tuve que llegar a Madrid para conocer a Chuso y Emilio, dos de mis mejores amigos y partes fundamentales en mi vida; Madrid me unió aun más a Félix, alguien quien sin duda ha sido y es importante en mi vida y a quien extraño muchísimo este año. Y por supuesto, Madrid hizo que Villa, Luis, Borja, Marcos, María, Roji y otros tantos entrasen a formar parte de mi existencia. 

Y así ha ido ocurriendo hasta llegar a este año, pasando por mi corazón Casano (que le adoro y fue parte fundamental desde que le conocí) Oriol, Rodrigo, Mario, Rober, Osma, David, Juan, Toni López etc... Pero ¿sabéis qué? Que entre tanto y tan bueno no había tenido tiempo de conocer a quien este año ha invadido mi tiempo, mi vida, y mi corazón, y tiene nombre y apellidos, se llama Pablo Fernández y es maravilloso. Es una persona sorprendente, capaz de hacerte feliz a cada momento, cuando menos te lo esperas. Pablo es capaz de desconcertarte con poco que diga, de desbordarte con su capacidad de trabajo y resolución de problemas. Hemos sido el equipo perfecto, el equilibrio personificado y la madurez en persona. Pablo ha llegado a mi vida para quedarse porque no le pienso dejar escapar, y es que ha sido capaz de hacerme ver algo que se me había olvidado, las ideas nunca mueren porque están por encima de las personas que las representan. Habrá quienes no entiendan nuestras relación, nuestro feeling, nuestra capacidad de actuación conjunta con tan sólo una mirada; habrá quienes piensen que esto va más allá de una gran amistad, y es que yo le diría que es una relación pero sin lo que estáis pensando (viciosos). Gracias por cederme la palabra en el último pleno y dejar que me despidiese.

Ricardo ha sido capaz de volver a hacerlo de nuevo, convertirse en el eterno centro de atención que hace que se nos olviden nuestros problemas y sonriamos a la vida. Elegí bien cuando empecé a considerarle como lo que es, un gran amigo. Patri me ha aportado la necesidad de ser yo misma, sin tener que esconderme y sin vergüenza, es un amor de persona y Paola no es consciente de lo que ha hecho uniendo nuestros caminos... Raul nos tumbó la República, Marcos la defendió, Sandra y David la pisotearon; y Morales mientras tanto a lo suyo, entre palmera y palmera, receso en comisiones! xD y mientras tanto, Luis dando por saco, mientras Yago y Espi hacían que los acentos de la comisión quedaran impregnados de lo mejor de Galicia, ellos. Xoel y Mario volvieron a dejar un trocito de ellos en mi corazón; Baraja volvió a sorprenderme una vez más por la calidad humana que le acompaña (eres increíble!) y tengo tantas y tantas personas que recordar.... 

A mis chicos y chicas de CI, gracias por ser tan grandes, a David, Pablo y Javi especialmente gracias por aceptar mis "órdenes" al ordenaros que habláseis y os soltáseis. Perdón por haceros votar en contra de la Constitución pero como buenos comunistas no podíamos de nuevo dejar pasar la oportunidad de pedir que la República llegase a buen puerto. 

Esto se alarga... y no era mi intención. Gracias por tanto en tan poco, por la intensidad de los hechos, por la alegría de las noches y las sonrisas de las mañanas, por aguantar mis broncas, y por hacer grande esta Simulación  que tanto nos da. Al COSICE un enorme ABRAZO y un gracias hasta el infinito y más allá.

Y a ti Pablo, para ti no hay palabras. Simplemente, Patri y Pablo, estoy y estaré con vosotros siempre que me necesitéis y si a las 3.30 nos aburrimos "To pa lante" y a Chipiona :) Os quiero. 

Aquí termina mi tiempo... esto se acaba, gracias, EQUIPO. 

sábado, 25 de febrero de 2012

Hablando de descubrimientos...

Hace cuatros años comencé una aventura que sabía que sería transitoria. Sabía que llegaría el momento de tener que decir adiós o quizás sólo sería un hasta pronto. 'Adiós' implica decir "hasta siempre", mientras que 'hasta pronto' implica que sea "hasta el año que viene". Aun así, más temprano que tarde tendré que continuar con otros proyectos que sigan aportando vivencias, sueños y nuevas ilusiones a mi vida... lo que me llevará a tener que decir Adiós al que considero el proyecto más importante de mi vida universitaria.

Quizás sea el recuerdo con vosotros lo que más extrañe llegado el momento, pero todo tiene un principio y por tanto, también un fin. Comencé contigo Paola, y será contigo con quien me baje del barco para dejar paso a quiénes un día disfrutarán del mismo modo en que nosotros lo hicimos hace cuatro años siendo tan sólo unas niñas. Fuiste tú la primera en dirigirte a mi, en mostrarme tu confianza, en brindarme tu amistad, y de nuevo, este año, has vuelto a confiar en mis capacidades junto con el resto del equipo y de la mano de tí, Toni. Gracias a vosotros he podido ser uno de los brazos ejecutores de la SICE y me siento tremendamente orgullosa de ello. No puedo explicar con palabras lo que siento, pero voy a intentarlo.

Lo que un día llegó a nosotras como cuatro simples siglas (SICE), hoy es una parte más que importante de nuestras vidas: de la vida política, de la universitaria y de la personal. Y dicho esto, comienzo:

Presidente, miembros de la mesa, diputados, diputadas:

Hoy me dirijo a ustedes en calidad de Presidenta en funciones de la IV Simulación del Congreso Español. A la atención de la mesa presento una enmienda cuya esencia englobe todos y cada uno de los recuerdos que guardan los señores y señoras diputad@s de cada una de las cuatro simulaciones celebradas en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. 
El contenido de dicha enmienda, hace referencia a la AMISTAD, a vosotros y vosotras, al verdadero sentido de la POLÍTICA y al Espíritu de la SICE. Y es ese espíritu, el que hace que año tras año pueda seguirse celebrando. El espíritu de la SICE sois vosotros, todos y cada uno los diputados que deciden sumarse a la vida SICE.

Como Presidenta del Gobierno, espero haber ejercido mi función tal y como las expectativas marcaban. Agradezco las muestras de cariño recibidas por todo el que me ha apoyado esta semana con miradas, caricias, ánimos, aplausos y todo tipo de agradecimiento. De verdad, mil millones de gracias. A tí Saray por los consejos sabios de Margaret Teatcher en potencia, a tí Álvaro, por haberme hecho recordar las decenas de tardes y mañanas que pasamos juntos haciendo que la SICE II fuese posible. Gracias a COSICE, protocolo y prensa, sin vosotros nada podría salir adelante.

Santi, compañero por partida doble y amigo del alma; Félix, personaje donde los haya, artista de espectáculo parlamentario y payaso de circo elegante; Adriana, socia de gobierno y amiga del alma; Raul, amigo donde los haya y capaz de estar donde y cuando se le necesita; Chuso, rey del circo parlamentario, incendiario sin cerillas y orador de 10; Marcos Dosantos, la voz de la conciencia de clase e igualitaria; Luis, amante de la "izquierda común" y generador nato de opinión; Toni, mi niño lindo, espero poder compartir una SICE más contigo el año que viene; Sandra... un amiga, una compañera y alguien que ha sabido entender la SICE; Emilio, amigo, compañero y parte fundamental; Marcos, gran diputado, grata sorpresa y el inicio de una amistad; Mario, un gran descubrimiento aunque algo tarde, por suerte creo que 'podremos tomarnos un café en Somosaguas' (aunque yo prefiero una copa por el centro xD) un placer, guapo; Pablo, cuatro SICE's batallando y consiguiendo propósitos. Lo que tienen en común es que TODOS son mis amigos. 

Borja, puedo decirte todo y nada. Ha sido una semana complicada para los dos pero sé que sabremos desviar esta semana de nuestras vidas porque ayer ambos lo prometimos :) sabes que te adoro y te doy las gracias por las múltiples conversaciones que hemos tenido cuando has visto que no me encontraba bien. Y bueno, Fran, o mejor dicho, CASSANO, para mi :) Gracias por hacerme partícipe un año más de tu experiencia, de tu oratoria y de tu presencia. Te agradezco cada mención y cada gesto bonito que has tenido hacia mi, y sólo te pido algo: Vuelve el año que viene porque SIN TI NO SOY NADA!! :) Vuelve por la proposición no de ley aprobada en la SICE 2011, 5/2011. Recuerdo que fue aprobada por unanimidad y su esencia era volver cada año.

Y ahora, mi gobierno. Elegí cuatro chicos, o mejor dicho, cuatro grandes personas y profesionales. Andrés Villa, con su trabajo constante y sonrisas incansables ha sabido ganarse a la gente y ha sido elegido el mejor diputado de esta edición; David, su afán de superación le ha hecho progresar y lograr una segunda oportunidad bien merecida; Juan, trabajador incansable, oratoria irónica en según que momentos y un carisma diferente, emprendedor y orgulloso al defender aquello en lo que cree; y Oriol, sin duda, mi gran descubrimiento en esta edición. Gracias por tu apoyo Oriol, por acceder a acompañarme en esta aventura y por haberte comportado como sólo un amigo puede hacerlo, estando presente cada vez que te he necesitado.

El semáforo está en naranja, esperando que llegue la SICE 2013, y posiblemente sea Ricardo, -Ricardona para los amigos- quien hoy haya comenzado a hacer la cuenta atrás. Eres un fenómeno, gran persona y con todo lo grande que eres nunca dejes de sacar ese niño que llevas dentro.

Sin más, me despido pidiendo disculpas por la extensión, mil millones de GRACIAS, diputados, diputadas... Buenas noches, buena suerte y no lo olviden: BUEN DEBATE!!

María Núñez Rodríguez.