viernes, 14 de febrero de 2014

Porque... "Esto es lo que hay".

Les escuché por primera vez, hubiera cerrado los ojos mientras me evadía a ese mundo. Ese mundo de los locos de febrero que como yo y como ellos tratamos de hacer de cada palabra una melodía, de cada instante una eternidad y de cada letra un pasodoble que cantar. 

No hay límites para esta locura, y detrás de todo esto se encuentra el sacrificio de quiénes con ilusión comenzaron a crear un proyecto que ahora traspasa las fronteras del sueño con el que se emprendió. Si no existieran habría que inventarles, y digo esto, porque ahora que conozco su historia, la de ellos, sé que puedo hablar de algo más que algo a lo que podemos denominar "murga". 

Su nombre no podía ser otro, tenía que ser el que es, "Esto es lo que hay", y es que, esto es lo que hay porque detrás de un nombre siempre hay una historia. Su historia, la de ellos -y permitidme que ahora  la sienta como un poco mía- es la de aquellas personas que con ilusión, anhelo, tesón y sacrificio sacan adelante algo que contra viento y marea parecía que no se haría realidad. Tras muchas complicaciones y a falta de tres días para su debut en el López de Ayala, hoy "se presentan en sociedad". La calidad humana es inmejorable, las ganas de mejorar, la motivación, la fuerza y el compromiso son sus mejores señas de identidad. Y si a eso le sumamos el talento y las voces, tenemos la guinda de un pastel que será presentado el lunes en tercera posición. 

Os contaba lo que me había ocurrido la primera vez que les escuché. Llegué al ensayo, me senté en el suelo y comencé a mirarles. Ellos cantaban, yo les observaba, y en cada letra sentí que algo me representaba. La vida no es fácil, pero siempre hay que mirar hacia adelante. En esto, aunque no lo crean, estoy aprendiendo mucho de ellos, de su interpretación, de la manera con que expresan lo que sienten y sobre todo, por el cariño con que me tratan cada día que les veo. 

Tampoco ha sido un año fácil para mí, pensaba que este sería mi debut en Carnavales, en el López, y no ha podido ser. Aun así, de otro modo lo será, y estoy encantada de que vaya a ser así. Estas letras... aunque son poquito, son un pequeño adelanto de lo que estos artistas van a regalarnos... Aunque el mejor regalo, ya lo estoy teniendo. 

Gracias por todo chicos, gracias hasta el infinito! (L) 

Lunes, en el Teatro López de Ayala, en tercera posición... no os perdáis a quienes han conquistado esa parte de mi corazón que aun estaba en "tierra de nadie": ESTO ES LO QUE HAY ;) 

lunes, 10 de febrero de 2014

Me invaden los recuerdos.

En unos meses hace 17 años que mi abuelo nos dejó. Diecisiete largos e intensos años en los que he derramado mil y una lágrimas por no tenerle conmigo. Tengo su recuerdo grabado en mi retina, lo recuerdo como si fuera ahora mismo; siempre con esa sonrisa en la cara, esas ganas de vivir, de hacer que los demás se sintieran libres e iguales, ese don de gentes que le acompañaba. Tantas veces le prometí que seguiría su camino que ahora me da un poco de vergüenza tener que explicarle desde estas líneas que no ha podido ser. No ha podido ser porque como os dije ya no me hacía feliz. Mi abuelo fue un gran hombre, quiénes tuvieron la suerte de tratarle saben que es completamente cierto lo que digo. Él tenía sus ideas pero respetaba el hecho de que los demás tuvieran las suyas. Cuando aquella mañana volví a casa y no le encontré, sentí que eso que creía haber escuchado, había sucedido. Le busqué por todos los rincones de su casa, le llamaba, trataba de no elevar la voz para que "los mayores" no viesen que estaba preocupada. Acababa de cumplir 7 años, y con esa edad tuve que aprender a vivir sin mi abuelo. Tuve que entender que no iba a volver aunque soñase con él cada noche, aunque sintiese como me daba las buenas noches, me arropaba, me abrazaba... Hace no mucho tuve un sueño de esos. Sentí una gran felicidad al verle de nuevo, me decía que estaba orgulloso de mí, hablábamos de la vida, de que cada día era diferente y me pedía que no dejase de ser yo misma. Y todo este tiempo he pensado como dejar esa parte de mi vida sin tener que fallarle. Esta mañana un amigo que cada día es un poquito más importante para mí, me decía que el error estaría en vivir pensando en el pasado sin tener en cuenta que vivimos el presente y que viviremos el futuro; que al dejar esto, vendrán otras cosas. Y tiene razón, por eso sé que mi abuelo, va a estar ahí, queriéndome lo mismo o más, a pesar de estar lejos, sé que cada día me ve por una de esas rendijas que se ocultan tras las estrellas. Él no pudo vencer ese cáncer horrible, por eso espero que mi tío sí sea capaz de hacerlo. 

Es tremendamente duro escribir cuando no sabes que pensar, cuando te invaden los recuerdos, cuando sientes que no puedes hacer nada para que las personas que quieres sigan estando contigo... Esta es la única manera que tengo de desahogarme, de lanzar al exterior toda esta angustia que me quema por dentro y que da vueltas en mi cabeza. 

El otro día, hablando con mi tío le decía: Me voy a Badajoz, sé que he llegado hoy a las 6 de la mañana, pero ¿sabes qué te digo? tengo que disfrutar de la vida... es muy corta, y me lo merezco. 
Tan sólo me miró y me dijo: Estás muy loca. 
En su mirada noté esas ganas de seguir viviendo, esa fuerza que le caracteriza, ese tesón, ese sentimiento de lucha... Síguelo haciendo por favor, no pierdas de vista todo eso, estamos contigo... nunca te hemos dejado sólo y menos lo vamos a hacer ahora. Eres ejemplo de fortaleza, y no sabes, ni te imaginas, lo mucho que en todo este tiempo estoy aprendiendo de tí. Por eso espero que muy pronto puedas decirme... 


martes, 4 de febrero de 2014

Volver a la vida.

Os confieso que no estaba pasando por una buena racha. Acabó el 2013 y sentí que eran muchas las cosas que tenía que dejar atrás y que otras tenía que cambiarlas, y públicamente, os confieso que voy a dejar la política de raíz. Quería contarlo por aquí, porque este es mi rincón, el lugar dónde trato de transmitir lo que pienso y lo que siento, y tal como lo he hecho siempre, creía que era importante quedarlo plasmado. No hay marcha atrás, después de mucho tiempo, muchos meses, he tomado esa decisión porque considero que es lo mejor para mí, para mi salud y sobre todo para disfrutar de mi vida.

Llevaba años trabajando por y para los demás, de manera gratuita, sin tratar de recibir nada de nadie, tratando de hacerlo lo mejor posible, pero la vida cambia y yo he comenzado a establecer otras prioridades que ahora mismo considero más importantes e imprescindibles en mi vida. Terminé la carrera, volví a mi tierra y comencé a socializarme y reencontrarme con mis círculos de amigos que sentía que tenía lejos cuando estaba fuera. He vuelto a la universidad, he comenzado a estudiar un máster en Marketing, estoy obteniendo resultados realmente buenos, y todo ello procede de mi esfuerzo, de mi motivación, de mis ganas, pero sobre todo de la exclusividad que le dedico a mi formación, y por consiguiente a MI vida. 

Entiendo que ha llegado el momento de dedicarme de verdad a los sueños que comencé a perseguir hace años, y no considero que se trate de una posición egoísta, sino que simplemente he decidido comenzar a vivir mi vida de otra manera. A unos le podrá gustar más, a otros menos, a unos podrá decepcionarles y a otros podrá agradarles, pero de lo que estoy segura es de que mejora mi calidad de vida y sobre todo mi calidad personal. Estoy aprendiendo nuevas cosas, moviéndome por ambientes que realmente siempre quise tener cerca y realizo actividades que realmente me hacen sentir feliz. Nunca llueve a gusto de todos, pero la vida es demasiado corta como para que la vivamos pensando en lo que otros esperan de nosotros sin antes pararnos a pensar en lo que nosotros realmente queremos y esperamos de nosotros mismos.
Mis padres y mis amigos me apoyan en mi decisión, se han sorprendido, y todos me han dicho que no lo esperaban, pero la vida es así, imprevisible, y yo nunca he sido una persona previsible. 

Ayer sentí que la vida me daba un vuelco. Mi amiga Isa y yo volvíamos a Olivenza cuando de repente un tarado decide adelantar a un camión cuando nosotras veníamos de frente. Paré en seco en la carretera, por momentos pensamos que nuestra vida se acababa ahí, y por momentos, en la carretera estaba el camión, nosotras, y el tarado que decidió adelantar por el medio de la carretera sin pararse a pensar que nuestra vida valía tanto como su tiempo. Nos quedamos en estado de shock, fueron los 10 segundos más lentos de mi vida, no sabíamos qué hacer, ni cómo actuar, ni siquiera qué decir... Es por eso que la vida me demuestra que estoy tomando decisiones que ahora mismo considero acertadas. ¿Y si me equivoco? Pues si me equivoco pensaré que en este momento era lo mejor para mí, para seguir siendo yo misma y para no traicionarme a mí misma. No hay nada peor que fallarse a uno mismo, y yo no voy a hacerlo. 

Gracias por la atención y siento no haberlo podido transmitir de otra manera, esta es la única manera que tengo de poder hacerlo de manera relajada, tranquila y dando las justas explicaciones. Vuelvo a mi vida, y ayer volví a nacer.



Pdta: Os dejo con algo que llevo haciendo desde hace unas semanas, entrevistas de Carnaval a murgas del Carnaval de Badajoz. Feliz, contenta y reconfortada porque no hay nada que satisfaga más que trabajar, aunque sea de manera altruista, en algo que nos hace felices. 

Un abrazo.

María Núñez.

miércoles, 29 de enero de 2014

Actos, reflejo de vida.

Pensé en escribir, tal y como lo hago siempre, en esta que como sabéis, es mi casa, y así seguirá siendo. Este es el lugar donde puedo decir lo que me sale del bolo, sin tener que dar explicaciones, sabiendo que puedo recibir críticas constructivas y destructivas, pero teniendo claro que no voy a permitir, ni por asomo, que quienes con maldad llegan hasta aquí, traten ni por momentos de robarme la ilusión con la que hago todo aquello que me hace sentir feliz.

Podrá sonar cursi lo que escribo, podrá gustar más o menos, podrá tener más o menos contenido político, social, económico o cultural, pero trato, siempre, y por encima de todo, que aguarde un gran contenido personal y sobre todo, con importantes dosis de humildad.

Veréis, nunca he necesitado pisotear el trabajo de nadie para destacar. Habrá habido momentos en los que me ha ido mejor, otros peor, unos más arriba, otros más abajo, pero siempre han sido fruto de mi esfuerzo, de mi ilusión y sobre todo del reconocimiento de quienes tenía alrededor. Y es que ya lo sabéis, que soy así, que os caeré mejor o peor, pero que no voy a cambiar. Cambiaré los errores, los que yo crea que cometo y los que la gente que me quiere considere que cometo. Pero, ¿cambiar porque gente que no me conozca me diga eres fea, mala, perversa, horrorosa, patética, inútil... o mil cosas más? ¿Estamos locos o qué? No es mi intención provocar a nadie, tan sólo escribo, en libertad y con mucha educación (que la tengo) de manera informativa. Señores, que sé que no soy perfecta, pero que tampoco lo quiero ser; que sé que no le caigo bien a todo el mundo, pero tampoco pretendo que eso suceda, y por supuesto, sé, que podría ser mejor de lo que soy, y es eso lo que intento cada día: Avanzar. 

Las críticas me hacen más fuerte cuando tengo a mi lado a personas que me hacen ver el sol cuando sólo hay niebla. No hay que perder de vista esa luz que nos guía en el camino, esa luz que son amigos, que es familia, que es gente que nos aprecia. Pero sobre todo, no debemos dejar que aquello que nos gusta se convierta en un calvario porque haya personas que traten de hacer que nuestro sueño sea una pesadilla. 

Quizás todo esto sea general, en realidad es un compendio de todo y de nada, sólo aquellos que sepáis ver más allá de lo que aparentemente se ve, entenderéis que hay razones y motivos por los que escribir, y sobre todo, razones y motivos por los que continuar. 

Buenas noches y hasta pronto. 

martes, 21 de enero de 2014

Queria daros las Gracias.

La vida a veces te sorprende, y lo hace de tal manera, que ni en nuestros mejores sueños hubiéramos imaginados muchas de las cosas que en ocasiones nos suceden por sorpresa.

En los últimos meses he pasado por momentos buenos y otros que no lo han sido tanto, pero siempre, ha habido alguien a mi lado que aun sin saberlo, ha sido capaz de dibujarme una sonrisa en los momentos más complicados. A quien me ha escuchado cuando lo necesitaba y cuando no, quien ha sido capaz de entenderme cuando a veces era casi misión imposible, a quien se ha acordado de mi dándome los buenos días y alegrándome la mañana, o con unas buenas noches y haciendo que durmiese como si nada. A quiénes a diario hacéis posible que en la tormenta se vea el sol y que el arco iris se dibuje fácilmente.

Veréis, cuando la vida te quita cosas en otros momentos te las devuelve, y quizás no haya tenido suerte en algunas, o no haya conocido a la persona indicada a la que pueda darle todo lo que me encantaría entregarle a una persona, pero mientras tanto, tengo una familia y unos amigos a los que cada día puedo demostrarles que hay motivos por los que seguir hacia adelante. 

Las tecnologías acercan al mundo... y a veces el cariño es más fuerte y más directo cuando hay personas que apenas te conocen pero que saben que cada cosa que haces, la haces de corazón. Y eso, es lo que me ocurre cuando este par de carnavaleros se proponen alegrarme el día. O cuando ese par de amigos que están cuando más les necesito hasta las tantas, son capaces de evadirme de un mar de lágrimas, o esa amiga que me dice: ¡nos vamos de tapas y se acaba todo! llega a hacerme ver que hay vida más allá de los libros... ¿Para qué nombrarles? Ellos saben quienes son, y os soy sincera, estoy cambiando mi vida, mis hábitos, y mi mundo, y lo estoy haciendo porque creo que esta es la mejor manera de poder ser feliz.

Los detalles más insignificantes son aquellos capaces de cambiar un día nublado por uno SOLeado ;) y me ha quedado un pareado.

Buenas noches y mil millones de gracias. 

martes, 14 de enero de 2014

El riesgo estratégico de la vida.

Mirar al horizonte y no ver nada; sentir que fallas a los que confiaron en ti, a los que te dieron la oportunidad que necesitabas para seguir creyendo en ti misma, para seguir caminando con la cabeza en alto. Y es cuando el tiempo pasa, cuando te das cuenta de que ni siquiera fuiste capaz de cumplir lo que te propusiste, ni en lo personal, ni en lo profesional, ni en lo académico. Y cuando este sucede amigos, algo va mal. 

Cada decisión tomada condiciona al resto y viene precedida por las anteriores. Cada una de ellas ha sido meditada y planificada, aunque quizás de manera rígida. Cuando en Marketing se toma una decisión o se pone en marcha un plan estratégico demasiado rígido, se corre el riesgo de que provoque el efecto contrario. El efecto de la "no planificación", pero sobre todo, de la mala planificación.

La vida, es como dirigir estratégicamente, un conjunto de acciones y decisiones emprendidas pensando en el largo plazo, con el fin de que surtan efecto en el corto y medio plazo, al amparo de conseguir nuestros objetivos a corto, medio y largo plazo. Vivir es como venderse (pero no al mejor postor), venderse en el sentido figurado, porque aunque nos cueste creerlo, somos pura mercancía. 

Quizás haya planificado mal, o no, o quizás planifiqué bien, pero los cambios que se han producido en el entorno me llevan a un cambio en la planificación. Entre las opciones en la toma de decisiones a veces dudamos, tenemos diferentes caminos para escoger tan sólo uno. ¿Complicado, no? 

Y es aquí donde me encuentro. Como cuando una empresa está a punto de despegar pero tiene miedo porque sabe que corre el riesgo de perderlo todo a cambio de nada, o quizás sí, a cambio de aprender, pero sobre todo, de emprender. Y esto mismo es lo que voy a llamar: el riesgo estratégico de la vida. Ese riesgo que en algún momento necesitamos correr para saber si podrían ir mejor las cosas si afrontamos lo que ya no queremos a cambio de lo que sí queremos, aunque sea más complicado, todo sea por haberlo intentado. 

viernes, 10 de enero de 2014

Cuando el tiempo nos alcanza.

Cuando el tiempo nos alcanza comenzamos a entender por qué han ocurrido algunas cosas que han desestabilizado por completo algunos de nuestros planes. Lo que hace un año eran prioridades para nosotros ahora o pueden ser tan sólo recuerdos. Y es que la vida es así, cambiamos al ritmo que se producen cambios a nuestro alrededor.

Si en los últimos tiempos habéis sentido que la vida os quitaba cosas es porque dentro de no mucho empezaréis a ganar otras. Como el ciclo de vida de un producto, la vida de presenta como un ciclo de subidas y bajadas, de introducción, de crecimiento, madurez y declive. Y el análisis de todos estos condicionantes nos lleva a una crisis continúa en un tiempo determinado; crisis en las que nos paramos a preguntarnos cómo pero sobre todo por qué. Cuando preguntamos por qué queremos llegar a un fin, pero cuando nos preguntamos cómo es porque queremos que no vuelva a repetirse. El cómo nos enseña a reflexionar, pensar y madurar nuestras reflexiones; mientras que el por qué nos ayuda a aprender de un acto puntual que puede haber sido decisivo para el resto de nuestra vida. 

Y una última cosa, la vida es demasiado corta como para que nos dediquemos a hacer lo que otros esperan de nosotros, no dejes que nadie te rompa un sueño, acabe con un proyecto que con ilusión emprendiste o destroce tu ilusión por hacerte creer que no merece la pena. No dejes que sean otros los que vivan tu vida, vívela sin tener que explicar a los demás por qué lo haces, y hazles saber que ninguna opinión te hará cambiar tu perspectiva sobre lo que realmente es importante para ti. 

Primera lección: Motivación para generar ilusión.